Dónde se verán auroras esta noche: las opciones desde México

Una de las tormentas solares más intensas en 23 años, hizo su aparición y trajo auroras con ella. En Meteored te decimos cómo prepararte para seguir disfrutando este espectáculo cósmico.

Fotografía de aurora captada desde Bustamante, N.L. la noche del 19 de enero de 2026. Crédito otorgado por Ramiro Ruiz.
Fotografía de aurora captada desde Bustamante, N.L. la noche del 19 de enero de 2026. Crédito otorgado por Ramiro Ruiz.

El pico de la actividad solar de la que venimos hablando desde el año pasado, sigue dando de qué hablar y emocionando a los investigadores que se dedican al estudio de nuestro astro.

Ya el año pasado, como regalo del Día de las Madres, el Sol y la magnetósfera terrestre nos ofrecieron un gran espectáculo con auroras que se pudieron ver incluso en el Bajío mexicano a latitudes más bajas de lo común.

De hecho, todo el año pasado los desprendimientos de varias llamaradas solares nos tuvieron observando el cielo esperando esos colores rosáceos, característicos del oxígeno ionizado, gracias al flujo de partículas a través de las capas altas de la atmósfera.

En esta ocasión, todo comenzó la tarde de ayer, 19 de enero, cuando la NOAA lanzó la alerta de una llamarada de tipo X1.9 que provenía de la región de manchas solares AR4341, cuya explosión fue la más potente detectada en más de 22 años.

Gráfica del aumento de la tormenta de radiación, alcanzando un nivel severo. Clasificado como S4. Crédito: NOAA.
Gráfica del aumento de la tormenta de radiación, alcanzando un nivel severo. Clasificado como S4. Crédito: NOAA.

El monitoreo arrojó que la perturbación en el campo magnético de la Tierra alcanzó un índice Kp = 9, uno de los niveles más altos en la escala de medición de tormentas geomagnéticas, lo que la clasificó como una "tormenta severa" de nivel S4, lo más alto de la escala.

Auroras pálidas: el "escudo" no cedió del todo

Al tener una de las tormentas más intensas del siglo, alcanzó niveles G4. Inmediatamente se emitió la alerta de auroras en latitudes incluso más bajas que las anteriores, ¿te imaginas viendo una aurora en Chiapas? Es lo que podríamos esperar de esta actividad.

Sin embargo la realidad fue otra y si bien se pudieron captar esos tenues tonos rojizos en el cielo nocturno en México, esto sólo fue posible en estados del norte de México como Nuevo León, es decir que las auroras no fueron tan generalizadas como se esperaba.

Hay varias claves físicas del porqué no sucedió un evento como los pasados a pesar de la potencia de la tormenta. Básicamente fue debido a la dirección del campo magnético interplanetario (IMF) que estuvo orientado hacia el norte durante la noche del 19.

Cuando esto sucede, la tormenta "rebota" contra la magnetósfera terrestre, limitando la transferencia de energía, y sólo pudo "conectarse" a la Tierra por un período breve entre las 05:00 y 10:00 UTC del 20 de enero en que el campo giró hacia el sur.

Infraestructura en alerta: efectos invisibles en la vida moderna

Debido a la gravedad del nivel de la tormenta solar (S4), y la tormenta geomagnética G4, el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) tuvo que emitir notificaciones de preparación a organismos como la FAA, NASA, FEMA y NERC.

La tormenta provocó un evento de absorción en el casquete polar, lo que significa que las comunicaciones de radio de alta frecuencia (HF) se degradaron o desaparecieron por completo dentro del Círculo Ártico, algo que obliga a las aerolíneas a modificar sus rutas polares para evitar riesgos de radiación y pérdida de contacto.

Diagrama esquemático de la radiación solar interactuando con la magnetósfera terrestre y cómo las partículas solares son redirigidas hacia los polos.
Diagrama esquemático de la radiación solar interactuando con la magnetósfera terrestre y cómo las partículas solares son redirigidas hacia los polos.

Este tipo de tormentas aumenta la resistencia atmosférica (drag) para los satélites en órbita baja, lo que puede inducir errores en la precisión de los sistemas GPS, afectando potencialmente desde la navegación aérea hasta aplicaciones de mapas en teléfonos inteligentes.

Y algo que siempre se teme desde eventos como el Carrington es que existan posibles problemas en el control de voltaje, pues estas tormentas pueden inducir corrientes eléctricas en los transformadores de alta tensión.

Impacto en la humanidad: ¿Podremos avistar auroras todavía?

Si bien las alertas de clima espacial advierten acerca de la exposición significativa a la radiación en pasajeros y tripulación en alta latitud y vuelos de gran altitud como astronautas en EVA (actividad extravehicular), debemos recordar que por el momento no hay actividades en la Estación Espacial.

Pero la pregunta del millón es ¿hubo auroras o no? Pues sí hubo avistamientos en lugares como Oregón, EE. UU., antes de que las condiciones volvieran a debilitarse y, como ya mencionamos, en el norte de México.

Para la noche de hoy, 20 de enero, gracias al giro del campo magnético interplanetario hacia el sur, se alerta que podrían continuar los avistamientos, aunque más débiles y en latitudes más al norte, como sea, si vives en Canadá saca la cámara y el abrigo que te podrás encontrar con una sorpresa esta noche.