El choque geopolítico entre China y Estados Unidos por el control de la Luna y el espacio exterior se pone sabroso

Mientras China promueve una visión pacífica y colaborativa en su exploración espacial, los Estados Unidos piensan en una peligrosa carrera armamentista para dominar recursos críticos del espacio y la Luna.

La Luna posee recursos como el Helio 3 y agua en sus polos, por eso es tan importante llegar primero.
La Luna posee recursos como el Helio 3 y agua en sus polos, por eso es tan importante llegar primero.

En noticias que no tienen nada que ver con astronomía y sí con geopolítica o, mejor dicho, con heliopolítica (si la podemos llamar de algún modo). Los EEUU ahora quieren "salvar" a la Luna, porque, pues... Los recursos energéticos lunares no se van a "liberar" solos del malvado comunismo chino, ¿verdad?

Según la postura oficial china, su programa espacial se fundamenta única y exclusivamente en la exploración pacífica y el desarrollo industrial para beneficiar a toda la humanidad, promoviendo una visión de colaboración científica y progreso tecnológico global.

En contraste, la "inteligencia" de Estados Unidos define "el entorno actual como una carrera espacial moderna sin una meta clara". Para estos grandes pen...sadores modernos, el espacio es un dominio de competencia militar y geopolítica donde las potencias adversarias buscan sacar ventaja.

Mientras que China presenta sus esfuerzos bajo una lente civil, priorizando el consenso internacional y se opone a convertir el satélite en un campo de batalla, Estados Unidos insiste en que el programa de vuelos tripulados chino está liderado directamente por el Ejército Popular de Liberación.

Está en nosotros decidir si tomamos el viaje hacia la modernización o caemos en, según los "libertadores del mundo (y ahora del espacio)", una peligrosa ambigüedad en la que el propósito encubierto sirva para imponer normas y reglas en la economía y la exploración espacial global futura.

¿Cooperación o dominio territorial?

La Luna representa el hito más crítico, en el que China ha detallado un programa científico estructurado, el cual ya completó la etapa de retorno de muestras con misiones robóticas en zonas oscuras de las regiones polares, y ha consolidado sus capacidades tecnológicas.

La estacion espacial china Tiangong luce espectacular y moderna y con perspectivas claras hacia el futuro.
La estacion espacial china Tiangong luce espectacular y moderna y con perspectivas claras hacia el futuro.

Como pináculo de este esfuerzo, la nación asiática proyecta la construcción de una Estación de Investigación Lunar Internacional, proyecto impulsado inicialmente junto a Rusia, pero abierto a la participación de otros países, organizaciones y socios internacionales que deseen colaborar en cualquier etapa del proceso.

La perspectiva estadounidense concibe la Luna como el punto de inflexión estratégico absoluto "debido a la naturaleza anárquica de su territorio". Para ellos, la carrera actual no es puramente científica, sino que radica en la competencia por asegurar y controlar todos los recursos críticos.

Lejos de ver la base china como algo cooperativo, Estados Unidos advierte sobre un enfoque territorial, citando líderes que comparan la Luna con islas disputadas en la Tierra. Bajo esta visión, sus intenciones son la ocupación militar y, sólo después, establecer un centro de investigación en 2035.

Infraestructura y el rol de las misiones tripuladas

Otro ámbito de fuerte contraste es acerca de los logros de cada nación, mientras que China ha completado sus planes de manera triunfal, como la construcción de su estación modular Tiangong y la provisión mundial del sistema de navegación BeiDou, el programa norteamericano ha sufrido muchos cambios y retrasos.

En un análisis del Instituto Mitchell, una especie de centro de defensa espacial, subraya la constante militarización y proyecta que China mantendrá a varios taikonautas militares en su estación espacial, planeando duplicar su tamaño y capacidad logística durante la próxima década.

Mientras tanto la Estación Espacial Internacional está en decadencia y obsoleta.
Mientras tanto la Estación Espacial Internacional está en decadencia y obsoleta.

Frente a los planes chinos de desarrollar naves para que sus astronautas realicen experimentos y mantenimiento a largo plazo, Estados Unidos observa la creación de una ruta espacial china que dejará obsoleta a la competencia si no se interviene pronto y se desarrollan tecnologías más "robustas".

Para contrarrestar esta "amenaza", argumentan que es un imperativo estricto y de seguridad nacional (en el espacio), que la Fuerza Espacial estadounidense construya su propio programa y entrene a especialistas con "autoridades legales" para operar misiones logísticas críticas desde la órbita baja terrestre.

Estrategias a futuro

Mientras China promueve una imagen de nación defensora de la gobernanza global basada en instituciones internacionales y afirma que continuará salvaguardando el papel central de la ONU, acatando de manera estricta los tratados existentes sobre exploración pacífica del espacio exterior.

Las fuerzas armadas estadounidenses perciben que permitir que China domine el entorno físico equivale a concederle control absoluto y temen que China construya infraestructura crítica que, respaldada militarmente, elimine la influencia estadounidense en la gobernanza espacial de facto.

Para evitar que el mundo ceda ante las reglas dictadas por otro país (que no sean las de ellos), EEUU propone y exige eliminar la separación histórica entre sus programas civiles y militares. Una estrategia que requiere financiar programas de vuelos espaciales humanos y hacer alianzas con la industria privada ¿qué raro, no?

Por un lado tenemos un mensaje pacífico que encubre la rápida consecución de hitos administrados por la milicia asiática y por otro, la preocupación norteamericana por la consistencia del programa espacial chino, planteando que el espacio es (sólo) de ellos y por eso deben defenderlo a toda costa.