El destello escurridizo de Julio Verne: cómo y dónde ver el "Rayo Verde" en las costas de México
Julio Verne, se caracterizó por tratar temas científicos en su obra, desde viajar al centro de la Tierra hasta llegar a la Luna pero, ¿cómo explicaba el misterioso rayo verde?

Cuando la doctora Ellie Arroway llega a, lo que parece ser, un planeta alrededor de la estrella Vega, en la novela/película Contacto, escrita por el gran científico y divulgador Carl Sagan, lo primero que dice es: "hubieran mandado un poeta en lugar de un científica".
Si hoy tuviera que explicarle a alguna persona lo que es el "rayo verde", nos encontraríamos más en la situación de la doctora, como le sucede a Aristobulus Ursiclos, que en poder describir poéticamente un fenómeno al cuál le atribuían significados a algo tan sin sentido como el "amor", lo hizo simple y llanamente con la ciencia.
Y no es que no podamos admirar la belleza que existe en cualquier amanecer o atardecer, sobre todo en cualquiera de las paradisíacas playas del territorio mexicano; ya sea desde el Golfo de México ó en el Océano Pacífico.
Las costas de la República Mexicana con sus más de 11,000 km, gozan de vistas privilegiadas, temperaturas cálidas y muchas de ellas, de aguas cristalinas, requisito primordial para que sucedan efectos ópticos que dejan perplejos a propios y extraños.

Y es que los colores del amanecer o atardecer, toman matices más extraordinarios junto al mar, esto gracias a que el agua (cristalina), ayuda a que fenómenos como la refracción de la luz nos transporten con sus colores sublimes al centro de algún pasaje de las novelas del escritor francés.
¿Refracción o redacción?
Si alguna vez has mirado hacia dentro de un recipiente con agua, habrás podido apreciar que el fondo parece estar más arriba de lo que en realidad está. Otro ejemplo clásico es introducir un lápiz dentro de un vaso con agua y ver como se "dobla" dentro del líquido.
Incluso hay un bonito y sencillo experimento que puedes realizar en casa. Sólo basta un vaso transparente con agua y una hoja en la que dibujes una flecha hacia la derecha, pero cuando pones el vaso enfrente, ves como cambia de dirección hacia la izquierda.
¿Magia? ¡No! Simplemente son efectos de lo que le sucede al agua cuando cambia de medio, en este caso cuando pasa del aire al agua, lo que se traduce en que la luz se "alenta" debido a que hay más partículas con las cuales chocar en el agua que en el aire.
Y la forma en que se traduce esa reducción de velocidad es con un cambio de ángulo con el cual va viajando Lucha (forma coloquial de llamarle a la luz en México). En el caso del experimento de la flecha, la luz cambia tanto su ángulo que incluso paree que se voltea, algo que sucede con las lentes.
Dos colores ó un efecto
La luz visible, es decir, la que ven nuestros ojitos es la que va de los 300 a los 700 micrómetros, aproximadamente, o como lo conocemos en términos simples, la que va del violeta al rojo, vaya, los colores que conforman al arcoíris.
En realidad, es un poco más complejo que eso pero, si juntamos lo que platicamos de la desviación de la luz al cambiar de un medio a otro y el hecho de que cada color tiene un valor (de longitud de onda) distinto, podremos platicar del fenómeno que ocurre en el cielo con la luz que viene del Sol.

Una de las preguntas más comunes de la humanidad es, ¿por qué el cielo es azul? Ahora, ya lo podemos entender con lo que hemos dicho en los párrafos anteriores. Resulta que la luz (proveniente del Sol), al llegar a la atmósfera terrestre, se encuentra con muchas más partículas de las que existen en el espacio exterior.
Al chocar con las partículas de la atmósfera y debido al tamaño de estas últimas, la luz que más se dispersa es la azul, por lo que vemos un cielo azul. No obstante, las partículas de polvo, como las que atraviesa el Sol al atardecer (o amanecer), que se encuentran en el horizonte, dispersan más el color rojo.
¿Y mi rayo verde, qué?
Entonces, la atmósfera sobre nuestras cabezas dispersa la luz azul y por eso el cielo toma ese color. Las partículas de polvo que están más bajas, dispersan el color rojo y por eso los atardeceres o amaneceres tienen estos colores rojizos, rosas o incuso violetas, pero y de qué trata el famoso "rayo verde".
En la novela de Julio Verne, Aristobulus Ursiclos, explica que no se trata más que de un efecto atmosférico, algo no tan alejado de la realidad, aunque debemos decir que el rebote de la luz debido al agua de mar hace su parte en la aparición del rayito.
Cuando vemos al Sol ocultarse, en realidad lo que estamos viendo es el efecto de refracción de la luz que atraviesa el polvo del horizonte, es por ello que necesitamos estar en la playa y con una atmósfera limpia de nubes para así, poder captar el último instante de los rayos del Sol.
Que en su último estertor se desvían de tal modo que resulta en una combinación de los colores, obteniendo el pico de radiación de nuestra estrella, que es el verde. Como vemos, poca o nula poesía se encuentra en ese momento tan maravilloso que podemos apreciar al atardecer en cualquier costa mexicana.