Si el espacio se extiende en todas direcciones, ¿qué hay debajo de la Tierra?

¿Existe una tortuga sosteniendo a 4 elefantes sobre los que se posa la Tierra? ¿O acaso un enorme Titán sosteniendo el planeta entero en sus hombros? Aquí te lo explicamos.

Las direcciones en el espacio no tienen una dirección privilegiada, aunque el consenso es que el Norte terrestre coincida con el del sistema solar.
Las direcciones en el espacio no tienen una dirección privilegiada, aunque el consenso es que el Norte terrestre coincida con el del sistema solar.

Hace no mucho, leía un artículo de esos que te aparecen en Facebook, donde ponían como imagen principal un mapamundi de cabeza. Una iniciativa que desde hace mucho han impulsado los habitantes de la Argentina, proponiendo que el Norte sea el Sur.

Más allá de las implicaciones detrás de esta idea, me puse a pensar en la razón astronómica por la cual elegimos que el Norte estuviera hacia arriba y el Sur hacia abajo, es decir, ¿en qué momento se decidió que la orientación fuera de ese modo?

Investigando un poco en la red, encontré que la respuesta más aceptada es gracias a una convención utilizada por los antiguos navegantes y mercaderes procedentes de Europa. Y establecida finalmente cuando se diseñó el mapa de Mercator.

Una razón con un poco más de ciencia de por medio podría ser que, desde hace poco menos de 13 mil años, una estrella ha coincidido casi a la perfección con el eje de rotación terrestre, Polaris en la constelación de la Osa Menor, marcando lo que conocemos como el Polo Norte Celeste.

En el hemiferio norte, arriba del ecuador, se concentra el 68 % de la masa terrestre y el 90 % de la población mundial.
En el hemiferio norte, arriba del ecuador, se concentra el 68 % de la masa terrestre y el 90 % de la población mundial.

Es decir, nuestra “estrella del norte” ha estado el tiempo suficiente como para que la podamos usar de referencia para navegar u orientarnos en medio del casi 68 % de masa terrestre que existe de este lado del ecuador. Muy bien, pero entonces ¿qué hay debajo de la Tierra?

¿Abajo o arriba?

Excepto por un período más o menos oscuro, en cuanto a ciencia se refiere, y digo “más o menos” porque según algunos defensores de la Edad Media, sí se realizaron algunos avances, sobre todo empíricos, referentes a la medicina. Se creía que la Tierra era plana.

El dibujo que a muchos nos mostraron en la educación básica era el de un disco sostenido por unos elefantes que a su vez, estaban parados sobre una tortuga. Una imagen muy diferente a la del Titán Atlas que sostenía en sus hombros un globo terrestre por toda la eternidad de acuerdo con los griegos varios siglos antes.

En estas imágenes era relativamente fácil identificar en dónde estaba “abajo”. Tomando esto como el piso donde se apoyaban la tortuga o el titán y listo. Sin embargo, al llegar el Renacimiento, las preguntas volvieron a surgir ¿Cómo comprobamos la esfericidad de la Tierra? ¿Qué hay debajo de nosotros?

En el estricto sentido de la pregunta, abajo de nosotros se encuentra el centro de la Tierra y listo, ¡sigamos observando estrellas! Pero, por qué detenernos aquí y no seguir escudriñando en lo que hay más allá, al otro lado del planeta, abajo del Sistema Solar ¿es acaso posible plantearnos esta duda?

¿Arriba y abajo?

Una frase muy hermosa que me dejó mi tutora del posgrado, la doctora Deborah Dultzin, con respecto a las observaciones y mediciones astronómicas, es la siguiente:

Zeus, recuerda siempre que la astronomía está hecha por el enemigo.

Pensemos qué es lo que quería decir con eso y, puesto que las convenciones de “arriba” y “abajo” solo sirven cuando tenemos un marco de referencia, entonces si algún día nos encontramos perdidos en el espacio, no podremos responder tan fácilmente, ¡gracias amigos astrónomos!

Cuando observamos a través de un telescopio, debido al camino “óptico” que sigue la luz al atravesar o rebotar en los lentes y espejos de nuestro instrumento, invariablemente cambiarán de sentido y lo que, desde nuestra perspectiva, está abajo o a la derecha lo veremos arriba y a la izquierda.

Posición de las galaxias del Grupo Local. Las orientaciones, arriba o abajo, dependen principalmente del disco galáctico de la Vía Láctea. Crédito: NASA.
Posición de las galaxias del Grupo Local. Las orientaciones, arriba o abajo, dependen principalmente del disco galáctico de la Vía Láctea. Crédito: NASA.

En astronomía, usualmente resolvemos ese problema de una forma muy sencilla. Establecemos un punto de referencia que no cambie para cualquier observador sobre la Tierra y a partir de allí, dependiendo de la dirección en la que observemos, tomaremos los valores como positivos o negativos.

En general los movimientos son sobre una gran esfera, así, usando las convenciones matemáticas, todo lo que se mueva en sentido contrario a las manecillas del reloj, se tomará positivo, de la misma forma lo que vaya del Ecuador (abajo) hacia el Polo Norte (arriba), también tendrá el mismo signo.

No existen privilegios en el universo

En entradas anteriores, ya hemos platicado de la conservación del momento angular, aquella cosa de física que hace que las cosas que giran, lo hagan más rápido si son cortitas o más lento si son largas, como las faldas o los brazos y piernas de las bailarinas de ballet.

Esto también ocurre cuando una estrella se está formando, como lo platicamos en el artículo de los objetos Herbig-Haro, pero ¿qué provoca el sentido del giro? Eso no lo sabemos, cualquier pequeña perturbación o viento estelar externo logrará que el giro sea en cualquier dirección, no hay privilegios en el Universo.

Lo que resulta intrigante en el Sistema Solar es que la mayoría de los planetas giran hacia un mismo lado, si los viéramos desde “arriba”, o perpendicular a la eclíptica, desde el norte celeste. Excepto por Venus y Urano, que se cree que sufrieron un gran impacto, la mayoría giran en sentido antihorario (a la izquierda).

Si nos vamos más allá, encontramos el plano galáctico, al cual también le asignamos un norte y un sur que, por practicidad, coinciden casi a la perfección con nuestros puntos ya previamente asignados. Así que, ¿Qué hay abajo? Lo único que podemos responder con certeza es: "It’s full of stars!".