Lluvia de estrellas el truco infalible para ver las Alfa Capricórnidas hacia el sureste este 30 de julio

Te decimos el truco para observar los trazos de esta lluvia, cuando alcancen su máximo durante la madrugada del 30 de julio, para que disfrutes mejor este espectáculo veraniego.

La tasa de esta lluvia de estrellas es de 5 meteoros por hora. Este año coincidirán con la Luna llena.
La tasa de esta lluvia de estrellas es de 5 meteoros por hora. Este año coincidirán con la Luna llena.

Las Alfa Capricórnidas son una lluvia modesta en cantidad, pero famosa por algo que las distingue de otras, sus meteoros lentos y luminosos, de hecho, algunos se transforman en bólidos capaces de atravesar grandes regiones del cielo y dejar destellos memorables.

Su periodo de actividad se extiende aproximadamente del 3 de julio al 15 de agosto, con un máximo amplio alrededor de la noche del 30 al 31 de julio. Bajo condiciones ideales, la tasa cenital horaria ronda apenas 5 meteoros por hora.

Las partículas entran en la atmósfera a unos 23 kilómetros por segundo, una velocidad baja comparada con otras lluvias, de modo que sus trayectorias suelen parecer pausadas y resultan favorables para seguirlas visualmente.

Este año, la observación tendrá como obstáculo a la Luna llena del 29 de julio que permanecerá brillante durante toda la madrugada del máximo. Los meteoros débiles quedarán ocultos, aunque los bólidos característicos de esta lluvia todavía podrían superar el resplandor lunar.

Origen y destino

El origen de esta lluvia de meteoros está relacionado con 169P/NEAT, un cometa periódico de la familia de Júpiter que fue descubierto en 2002. Al principio, recibió designación de asteroide, porque su actividad cometaria es débil y puede resultar difícil de reconocer.

Infografía con los datos más importantes para disfrutar de la lluvia de meteoros de las Alfa Capricórnidas.
Infografía con los datos más importantes para disfrutar de la lluvia de meteoros de las Alfa Capricórnidas.

Los modelos orbitales muestran que este objeto sufrió una fragmentación importante hace unos 4,500 a 5,000 años. El episodio liberó una enorme cantidad de material, cuyos fragmentos se dispersaron gradualmente hasta formar la corriente que la Tierra atraviesa cada verano.

La asociación con 169P/NEAT no depende únicamente de una órbita parecida, pues las simulaciones reproducen la posición y el desplazamiento del radiante, la velocidad de llegada, la duración de la lluvia y la distribución espacial del polvo, fortaleciendo la identificación del cuerpo progenitor.

Los cálculos indican que su geometría cambiará lentamente y aunque gran parte de la corriente todavía pasa dentro de la órbita terrestre, por lo que se podrían convertir en una lluvia anual mucho más intensa entre los siglos XXIII y XXV.

Hacia dónde observar

El radiante se encuentra en Capricornio, cerca de ascensión recta 20 horas 28 minutos y declinación -10 grados. Cabe aclarar que la coordenada 22 horas 20 minutos citada en algunos calendarios no corresponde al valor empleado actualmente por la American Meteor Society para el máximo.

Desde el centro de México, el radiante ya estará sobre el sureste alrededor de las 9:00 de la noche y alcanzará su mayor altura aproximadamente entre medianoche y la una de la madrugada, cerca de 60 grados sobre el horizonte sur, ofreciendo una geometría favorable.

Vista de la lluvia de estrellas de las Alfa Capricórnidas desde ambos hemisferios.
Vista de la lluvia de estrellas de las Alfa Capricórnidas desde ambos hemisferios.

La observación puede comenzar desde las 10:00 de la noche del 30 de julio y continuar hasta las tres de la madrugada del día 31. Recuerda mirar hacia el sur, sureste o suroeste, dejando el radiante fuera del centro para apreciar trayectorias más largas.

En Ciudad de México, la Luna saldrá cerca de las 8:10 de la noche del día 30 y seguirá visible durante toda la noche. Su iluminación superará 97 por ciento, por lo que la tasa realmente observable será claramente inferior a 5 meteoros por hora.

Observación y astrofoto

Como ya sabes, debes elegir un sitio oscuro con un buen horizonte y observar durante al menos una hora. Con una buena silla reclinable tendrás mayor comodidad y campo visual. Lo mejor de todo es que no necesitas telescopio. Asegurate que la Luna quede a tu espalda para que su brillo no te moleste.

La paciencia es especialmente importante porque esta lluvia tiene intervalos prolongados sin actividad. Los meteoros más brillantes pueden aparecer lejos del radiante, de modo que conviene mantener una visión amplia y no concentrarse exclusivamente en la constelación de Capricornio.

Para astrofotografía, emplea trípode fijo, objetivo de 14 a 24 milímetros, apertura máxima y enfoque manual. Con la Luna llena, comienza con exposiciones de 8 a 12 segundos e ISO 800; después ajusta según el histograma para evitar un cielo sobreexpuesto.

Programa disparos continuos en formato RAW y apunta lejos de la Luna, preferentemente hacia el sur o suroeste. Un paisaje reconocible dará escala a los bólidos. Revisa batería, memoria y humedad antes de comenzar: la mejor imagen puede llegar durante cualquier intervalo.