Una tormenta solar sufre una "súper expansión" camino a la Tierra y desconcierta a los físicos

Una explosión solar generó una burbuja magnética que creció un veinte por ciento mientras viajaba hacia nuestro planeta, calentando su gas interno y desconcertando a expertos.

Las eyecciones de masa coronal se desprenden de la estrella y viajan en todas direcciones. En ciertas ocasiones alcanzan la Tierra.
Las eyecciones de masa coronal se desprenden de la estrella y viajan en todas direcciones. En ciertas ocasiones alcanzan la Tierra.

El Sol, está liberando todo el tiempo grandes cantidades de energía que viajan en todas direcciones. A veces, estas erupciones son tan masivas que forman gigantescas nubes magnéticas compuestas por plasma caliente, algunas de estas se dirigen directamente hacia nuestro planeta.

Recientemente, un grupo de investigación de la Universidad de Iowa describió un fenómeno originado por una eyección de masa coronal (EMC) que sufrió una inusual expansión de estas nubes magnéticas en su trayecto hacia la Tierra.

El estudio fue acerca de una tormenta solar que sucedió en noviembre de 2021, la cual expulsó expulsó una nube con forma de media luna. La estructura magnética viajó velozmente, atrapando plasma magnetizado en su interior mientras avanzaba a través del espacio.

Durante su viaje, la burbuja incrementó su volumen inicial en una quinta parte a lo largo de 20 millones de kilómetros. Un crecimiento que ocurrió en un lapso muy corto por lo que sorprendió enormemente a los científicos del proyecto.

Lo más asombroso del evento fue que, simultáneamente, la temperatura del gas se triplicó sin modificar la presión magnética interna. Un comportamiento inusual que desafia los modelos previos utilizado por los investigadores.

Un viaje desde el Sol

El análisis a detalle fue posible gracias a una coincidencia cuando las sondas espaciales Solar Orbiter y Wind estaban alineadas, casi perfectamente en la misma trayectoria orbital, mientras la EMC avanzaba muy rápido hacia ellas.

Simulación de la propagación de la CME del 2 de noviembre de 2021. Crédito: MNRAS.
Simulación de la propagación de la CME del 2 de noviembre de 2021. Crédito: MNRAS.

Esta alineación permitió medir con precisión la evolución del gas, en el que los científicos notaron que el frente de propagación chocó con el viento solar circundante, lo que inicialmente causó una compresión temporal de la estructura magnética.

Aunque la compresión inicial duró muy poco tiempo, la interacción con las ráfagas provocó calentamiento en todo el interior de la burbuja, generando fuerzas internas enormes que empujaron sus límites exteriores hasta expandirse de forma acelerada.

Al ganar calor, la burbuja creció alcanzando velocidades de hasta 192 km/s. Esta rapidez resulta verdaderamente asombrosa si consideramos que una erupción tradicional suele expandirse apenas a velocidades que varían entre cincuenta y cien kilómetros por segundo como máximo.

Radiación y simulaciones

Para comprender plenamente las complejas razones detrás de este aumento, los científicos recurrieron a modelos tridimensionales interactivos. Usando una simulación magnetohidrodinámica, lograron visualizar las velocidades de propagación sobre los distintos planos orbitales del viento interestelar.

Estas simulaciones revelaron cómo interactúa el plasma atrapado con los campos externos al encontrarse con obstáculos naturales en su trayectoria. El modelo digital mostró una marcada curvatura espacial, confirmando que la estructura chocó y luego fue moldeada por distintas ráfagas solares exteriores.

nube magnética "superexpandida" creada por una eyección de masa coronal en el Sol. Crédito: Universidad de Iowa.
nube magnética "superexpandida" creada por una eyección de masa coronal en el Sol. Crédito: Universidad de Iowa.

La conclusión fue que el constante arrastre cinemático y la poderosa distribución del momento interno desencadenaron esta expansión. Además de que las condiciones especiales provocaron una caída atípica del decaimiento radial, lo cual no se alineaba con las leyes conocidas en física espacial.

Estos resultados también arrojaron evidencia contundente sobre los intercambios de calor que inflan violentamente la burbuja. Todo este fenómeno nos demuestra cómo la intensa radiación solar altera severamente la estabilidad de las estructuras mientras avanzan en el medio interplanetario.

Una gran tormenta

Comprender la dinámica expansiva de este material es vital para el clima espacial, ya que estas nubes magnetizadas pueden llegar a colisionar contra la magnetosfera terrestre, generando escenarios impredecibles que podrían interrumpir la infraestructura de telecomunicaciones.

Si una tormenta solar, particularmente fuerte, impactara hoy con suficiente fuerza, sus partículas cargadas interferirían con los equipos que se encuentran en orbita, lo que dañaría seriamente las comunicaciones por satélite y los sistemas globales de navegación geolocalizada.

Pero además, la llegada turbulenta del plasma podría infiltrarse en las redes energéticas de algunos países generando sobrecargas eléctricas y apagones, que dejaría a millones de personas totalmente aisladas, en medio de una oscuridad sin precedentes.

Es por eso que estos estudios son de gran importancia, sobre todo para poder anticipar las dinámicas internas del clima espacial y así mejorar las herramientas predictivas y garantizar nuestra protección frente a la actividad solar.