Científicos del Arc Institute consiguen que la IA cree virus artificiales completos desde cero

De leer el ADN a escribirlo: Evo 2, la inteligencia artificial que ha logrado diseñar genomas completos de virus funcionales en un laboratorio para combatir bacterias.

16 virus bacteriófagos fueron creados con exito a través de Evo 2, un modelo de inteligencia artificial que diseña nuevas secuencias genéticas.
16 virus bacteriófagos fueron creados con exito a través de Evo 2, un modelo de inteligencia artificial que diseña nuevas secuencias genéticas.

Para casi nadie es sorpresa la rapidez con la que la IA ha evolucionado la forma en la que vivimos, las herramientas que utilizamos y el avance que ha significado en sus distintas aplicaciones que van desde estudios especializados y soluciones a problemáticas globales, hasta su implementación en la vida cotidiana.

En esta búsqueda por correr hacia un futuro lleno de soluciones optimizadas por una inteligencia que ha sobrepasado con creces cualquier pronóstico, muchos resultados de estudios que comenzaron hasta hace unos cuántos años salen a la luz gracias a la implementación de la IA, dando pasos agigantados hacia una realidad que parece sacada de la ciencia ficción.

La era de organismos creados por Inteligencia Artificial está aquí. La herramienta que alguna vez facilitó el procesamiento de datos, hoy abre una nueva puerta en la generación de posibilidades biológicas funcionales.

¿La prueba más reciente de esto? El estudio publicado el pasado 06 de agosto del 2026 por un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford y el Arc Institute liderado por el científico Samuel King, que lograron por medio de modelos de inteligencia artificial nuevos bacteriófagos, es decir, virus con la capacidad de infectar bacterias específicas.

Esto se logró gracias a Evo 2, un modelo de inteligencia artificial desarrollado a través de un lenguaje especializado (similar a modelos que hoy en día la mayoría utilizan como Chat GPT, Claude o Gemini) que produce secuencias genéticas; gracias a que fue entrenado con la información de poco más de 9 billones de pares de ADN procedentes de miles de genomas distintos.

De leer ADN a escribirlo: un modelo de lenguaje que podría cambiar la biología moderna

Durante varios años, el uso de la IA aplicada a la biología y medicina se mantenía, sobre todo, para el estudio de componentes individuales y el procesamiento de datos. Hoy con este nuevo avance, se ha logrado construir información genética completamente nueva y funcional.

Imagen ilustrativa del mecanismo de un virus bacteriófago atacando una bacteria. Imagen tomada de Ciencia UNAM.
Imagen ilustrativa del mecanismo de un virus bacteriófago atacando una bacteria. Imagen tomada de Ciencia UNAM.

Cabe aclarar, que no se trata de que un nuevo organismo surgió por completo de la Inteligencia Artificial porque no es lo mismo crear un gen que diseñar un genoma. Sino que fue a través de esta herramienta que se logró encontrar nuevas formas en las que una secuencia de genomas puede existir para un fin determinado.

Por medio de Evo 2, que fue alimentado con bancos de miles de millones de datos de ADN ya existentes, el modelo logró trabajar con secuencias de hasta un millón de tokens (las unidades o fragmentos de “palabras” en las que se procesa información en la inteligencia artificial) y lograr nuevas secuencias funcionales.

Según la información publicada de este estudio, los investigadores utilizaron como referencia un virus que infecta E. coli para que los modelos Evo 1 (el primer modelo desarrollado) y Evo 2 generaran nuevos genomas funcionales con arquitecturas genéticas similares, que permitieran infectar la misma bacteria.

Cabe destacar que no fue al primer intento. En realidad, los modelos generaron miles de variables de las que los científicos seleccionaron cientos para sintetizarlas físicamente. De estos, 285 pudieron ser sintetizados con éxito y 16 produjeron bacteriófagos capaces de infectar bacterias.

El futuro de virus funcionales y nuevos riesgos biológicos

Si bien, este nuevo avance tiene resultados prometedores, especialmente porque los genomas exitosos diseñados en este estudio funcionaron de forma excepcional, también crea nuevas interrogantes que van más allá de sus posibles aplicaciones médicas.

Por una parte, la aplicación más destacada es combatir a las bacterias resistentes a los antibióticos y crear terapias a medida en infecciones graves causadas por bacterias. Sin embargo, ¿qué podría detener este avance médico de convertirse también en una amenaza de bioseguridad y salud mundial?

Según se indica en el estudio, los investigadores tomaron medidas para reducir riesgos, como excluir datos de virus capaces de infectar humanos, animales y plantas; pero señalan los peligros de bioseguridad que existen y la posible capacidad de que ese modelo pueda aprender patrones biológicos peligrosos.

Los investigadores reportaron que el modelo contiene medidas de seguridad que se han puesto a prueba por el equipo de desarrollo del proyecto, siendo sinceros respecto a la posible vulnerabilidad del modelo ante estrategias determinadas de “jailbreak”.

Con este nuevo avance se pone nuevamente en la mira las regulaciones a nivel global de bioseguridad, y cómo podrían cambiar con la inteligencia artificial como nuevo protagonista, dejándonos abierta la pregunta… ¿Será que los protocolos podrán avanzar al ritmo de estos avances científicos?

Referencia de la noticia

Science, Generative design of bacteriophages with genome language models, August 2026