Científicos logran transformar residuos de comida en combustible sostenible para aviones
Cada año se desperdician más de mil millones de toneladas de alimentos en el mundo. Ahora, proponen convertir parte de esos residuos en combustible sostenible para aviones. ¿Es posible?

Año tras año, millones de toneladas de restos de comida terminan en vertederos. Y ahí, generan emisiones de metano, uno de los gases de efecto invernadero más potentes. Ahora, un grupo de investigadores ha demostrado que esos mismos residuos pueden convertirse en una valiosa fuente de combustible sostenible para la aviación.
El estudio, es un paso importante en el avance de las fuentes de combustible sostenible. En particular, la aviación presenta un reto enorme en el proceso de descarbonización. Los vuelos de media y larga duración requieren combustibles con una altísima densidad energética para recorrer largas distancias, una capacidad que las baterías actuales aún no pueden ofrecer.
Pero ¡OJO!. Convertir residuos alimenticios en combustible no significa que desperdiciar comida deje de ser un problema. Reducir las pérdidas y el desperdicio siguen siendo la estrategia más importante. Lo que plantea este estudio es que, mientras el mundo continúa desechando, una parte de esos residuos podría ofrecer un beneficio ambiental adicional.
Del vertedero al tanque de un avión
El estudio, publicado en la revista Nature Sustainability, evaluó no solo la viabilidad técnica del proceso. También analizó el potencial económico de transformar desperdicios alimentarios en combustible sostenible.

El proceso comienza con residuos orgánicos húmedos como materia prima, como sobras de alimentos domésticos, restos de restaurantes o desperdicios de la industria alimentaria. Ellos, en lugar de enviarlos a un vertedero, los someten a un proceso termoquímico conocido como licuefacción hidrotermal (HTL).
Esta técnica utiliza agua a alta temperatura y presión para convertir rápidamente la materia orgánica en un biocrudo, un aceite con alto contenido energético que luego puede refinarse hasta obtener un combustible similar al queroseno utilizado por los aviones comerciales. Este tipo de combustible se conoce como combustible sostenible para la aviación (SAF).
Menos emisiones menos basura
Además de aprovechar un residuo, este sistema podría reducir emisiones en dos frentes a la vez. Por un lado evitaría la descomposición de residuos alimentarios y la liberación de metano. Por el otro, podría disminuir la dependencia del combustible fósil utilizado actualmente por la aviación.
Los investigadores destacan que el valor de esta propuesta radica en aprovechar un residuo que hoy suele terminar en vertederos o plantas de tratamiento de aguas residuales. En lugar de convertirse simplemente en un desecho, esos restos de comida podrían reincorporarse al ciclo productivo como materia prima para fabricar combustible de aviación.
¿Es viable?
Pero demostrar que algo funciona en el laboratorio es apenas el primer paso. La gran pregunta es si puede producirse a gran escala de forma rentable y con un beneficio ambiental real. Para ello, simularon diferentes escenarios de producción y evaluaron los costos de recolectar los residuos, transportarlos, convertirlos en biocrudo, refinarlos y distribuir el combustible obtenido.
Una limitación importante es que su propuesta está pensada para mezclarse con el queroseno convencional, inicialmente en proporciones menores o hasta el 50 %, no para reemplazarlo totalmente. Esto permite reducir las emisiones sin necesidad de modificar los motores o la infraestructura existente.

Sus resultados muestran que, bajo determinadas condiciones, esta tecnología podría ser económicamente viable y formar parte de una economía circular. Pero todavía existen desafíos importantes antes de ver esta tecnología funcionando a gran escala.
A futuro
Por ahora el trabajo se ha hecho a pequeña escala. El equipo ha logrado producir varios litros de combustible en el laboratorio, una cantidad suficiente para realizar pruebas preliminares en motores diésel. El siguiente paso será probarlo en motores a reacción, el tipo que impulsa la mayoría de los aviones comerciales modernos.
El proceso aún implica costos elevados, pero los científicos confían en que el perfeccionamiento de la tecnología y su eventual escalado industrial permitan reducirlos. Mientras tanto, la ciencia continúa dando pequeños pasos para encontrar soluciones a algunos de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo.
Referencia de la noticia
Si, B., Wang, Z., Watson, J. y colaboradores. (2026). A circular hydrothermal refinery for sustainable aviation fuel from food waste.
Knowridge. (2026). Scientists turn food waste into jet fuel in a step toward greener aviation.