El impacto silencioso que el calor extremo y el cambio climático están causando hoy en tus órganos

Las numerosas olas de calor, no solo agotan, sino que también pueden dañar órganos vitales como los riñones. Y ante efectos directos en la salud por el cambio climático, se prevén más casos de enfermedades renales.

Una temperatura corporal de 104 grados o más puede causar daños significativos a los riñones y otros órganos.
Una temperatura corporal de 104 grados o más puede causar daños significativos a los riñones y otros órganos.

Por increíble que parezca y aunque a simple vista no tiene nada que ver el calor o las altas temperaturas con el daño a los riñones, la realidad es que es un factor de riesgo. El calor extremo provoca daño renal agudo y crónico, principalmente por deshidratación severa, disminución del flujo sanguíneo a los riñones (isquemia) y estrés térmico.

Las altas temperaturas aumentan los riesgos en el organismo provocando inflamación, forzando a los riñones a trabajar bajo mayor presión, lo que puede derivar en fallos renales, cálculos y enfermedades crónicas, especialmente en trabajadores al aire libre y adultos mayores.

El jefe de nefrología del centenario Hospital Civil de Guadalajara, Jonathan Samuel Chávez Iñiguez, confirmó que el calor es una de las causas de estas enfermedades y advirtió que el calentamiento global y el aumento de las temperaturas en todo el mundo provoque un incremento en la incidencia y prevalencia de la enfermedad renal.

Se ha visto que en lugares fríos, considerados así por las bajas temperaturas en invierno, con incrementos de uno a dos grados centígrados aumenta el número de pacientes que acuden a urgencias por problemas renales agudos y crónicos, así que el clima en general, dijo el especialista es un factor fuerte factor de riesgo para desarrollar enfermedades renales.

En el marco del Día Mundial del Riñón que se conmemora en marzo, los especialistas llaman a cuidar los riñones durante todo el año, pero sobre todo en las temporadas de mucho calor.

Durante la temporada de calor, los riñones trabajan bajo presión. Efectos como la sudoración excesiva y la pérdida de líquidos, no solo aumentan el riesgo de cálculos renales, sino que, pueden desencadenar problemas más graves como la insuficiencia renal aguda, sobre todo en personas que trabajan bajo el Sol y tienen jornadas extenuantes.

Los grados de enfermedad renal se pueden determinar también por el color de la orina.
Los grados de enfermedad renal se pueden determinar también por el color de la orina.

Explica el especialista que la pérdida de líquidos a través del sudor provoca una mayor concentración de la orina, lo que provoca la formación de cálculos renales en personas predispuestas, pero en los adultos mayores pueden deshidratarse con mayor facilidad y estar en riesgo su vida.

La deshidratación es uno de los factores de riesgo más importantes. Cuando no se bebe agua suficiente, los minerales como el calcio y los oxalatos tienden a concentrarse en la orina, formando cristales. Además, una pérdida de sodio puede reducir la presión arterial, lo que eleva el riesgo de hipotensión, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, según el especialista.

Las enfermedades renales en su mayoría no provocan síntomas, pero en las etapas avanzadas sí.

Según investigaciones recientes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el país se estima que cerca del 12 % de la población adulta presenta algún grado de Enfermedad Renal Crónica, esto es, aproximadamente 13 millones de personas.

Síntomas de ERC

Según Mayo Clinic los cambios en la orina son una de las primeras señales de que los riñones están enfermos, entre los signos más importantes destacan:

  • Color: La orina puede volverse más oscura, ámbar o marrón si los riñones no filtran correctamente los desechos.
  • Espuma excesiva: La presencia de espuma puede indicar proteinuria, es decir, que los glomérulos permiten el paso de proteínas que normalmente deberían quedarse en la sangre.
  • Frecuencia y volumen: Puede aumentar la cantidad de orina diaria (poliuria) o presentarse la necesidad de orinar durante la noche (nicturia) debido a que los riñones pierden la capacidad de concentrar el líquido.

La presencia de proteína en la orina, conocida como proteinuria, es un indicador clave de daño renal. Señala que los filtros de los riñones (glomérulos) no están funcionando correctamente y permiten el paso de proteínas que normalmente se retendrían en la sangre.

Otros síntomas en etapas más avanzadas son:

  • Fatiga y debilidad: la acumulación de toxinas en la sangre puede provocar cansancio constante.
  • Hinchazón (edema): retención de líquidos, especialmente en pies, tobillos o cara.
  • Calambres musculares: alteraciones en minerales y electrolitos, como el potasio, pueden generar calambres.
  • Presión arterial alta: la hipertensión puede ser tanto causa como consecuencia de la Enfermedad Renal Crónica.
  • Problemas de sueño o apetito: náuseas, insomnio o pérdida de apetito, aunque menos específicos, también pueden aparecer.