Iridiscencia: el fascinante y mágico secreto óptico detrás de los colores pastel ocultos en las nubes

Existen fenómenos atmosféricos que pueden ser sorprendentes, y en especial los que tiene relación con la iluminación solar, ya que pueden darnos espectáculos de magia. A continuación, te explicamos como ocurre uno de los fotometeoros más comunes y resplandecientes.

Durante el 27 de mayo de 2026, en el cielo de Estambul, Turquía, se registró una impresionante iridiscencia atmosférica que cautivó a cientos de residentes. Este fenómeno óptico se manifestó como vibrantes franjas de colores nacarados rosados, verdes, azules y púrpuras, entre las nubes altas, especialmente visibles durante la mañana.

El evento fue ampliamente compartido en redes sociales y medios locales, convirtiéndose en uno de los más vistosos registrados en la ciudad en los últimos años. Aunque no es rara su aparición, su intensidad y la claridad de los colores lo hicieron memorable las personas que pudieron observarlo.

Irisación o iridiscencia: es un fotometeoro que se manifiesta como colores que aparecen en las nubes, unas veces desordenados y otras en bandas casi paralelas al borde de la nube. Predominan los colores verde y rosa, en tonalidades suaves, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y su Atlas Internacional de Nubes.

A diferencia del arcoíris, que sigue un patrón de bandas concéntricas perfectas, la iridiscencia muestra colores entrelazados que siguen los contornos y filamentos de la estructura nubosa.

La física detrás de los colores

Este espectáculo visual se produce por el fenómeno de difracción, el cual ocurre cuando la luz solar o lunar encuentra obstáculos en su camino. En este caso específico, los rayos luminosos rodean los bordes de diminutas gotas de agua o cristales de hielo de tamaño uniforme dentro de la nube.

El Atlas de Nubes, destaca que este efecto es muy similar al que se observa cuando la luz se refleja en las burbujas de jabón. Fuente: OMM.
El Atlas de Nubes, destaca que este efecto es muy similar al que se observa cuando la luz se refleja en las burbujas de jabón. Fuente: OMM.

Al desviarse la luz, las distintas longitudes de onda se separan y se superponen de manera tal que potencian ciertos colores ante el ojo humano.

Para que sea perceptible, las nubes deben ser ópticamente delgadas, siendo las nubes del tipo cirrocúmulus, altocúmulus y lenticulares las más propensas.

Observación y diferencias clave

La Organización Meteorológica Mundial, señala que la iridiscencia suele ocurrir en parches de nubes ubicados a menos de treinta grados de separación angular respecto al Sol. Debido a la extrema cercanía con el brillo solar directo, muchas veces pasa desapercibida si no se cuenta con la protección visual adecuada.

La iridiscencia, puede extenderse a ángulos superiores a 40° en relación con el Sol, e incluso a esta distancia angular los colores pueden ser brillantes. Fuente: OMM.
La iridiscencia, puede extenderse a ángulos superiores a 40° en relación con el Sol, e incluso a esta distancia angular los colores pueden ser brillantes. Fuente: OMM.

Es fundamental no confundir este fotometeo con el arco circunhorizontal o con las coronas completas, ya que la irisación carece de una geometría circular u ordenada. El Atlas Internacional de Nubes la clasifica formalmente dentro de los fenómenos ópticos que añaden un alto valor a la observación meteorológica.

Referencia de la noticia

OMM, Atlas Internacional de Nubes, Irisación o iridiscencia, (Sección 3.2.3.3).