Olvida la regla de las tres comidas al día y come cuando tu cuerpo te lo pida, aconsejan algunos investigadores

¿Adiós a las tres comidas? Expertos sugieren ignorar el reloj y comer solo cuando el cuerpo lo pida. ¿Te atreves a romper la regla?

Sin distracciones durante las comidas.
Sin distracciones durante las comidas.

Hábitos alimenticios. Durante muchas décadas, se nos ha aconsejado realizar tres comidas al día y, además, a horas fijas: desayuno, almuerzo y cena. Del mismo modo, se nos recomendó ajustar el tamaño de las porciones según la comida de que se tratara.

El desayuno debía ser lo suficientemente sustancioso como para proporcionar un comienzo enérgico al día; el almuerzo, del tamaño justo para darnos fuerzas durante la tarde; y la cena, ligera, para no perturbar el sueño. Pero, ¿y si todas estas reglas no fueran necesariamente las ideales?

Comer cuando el cuerpo lo pide: de forma consciente

¿Y si, en realidad, fuera más saludable comer exclusivamente cuando sentimos la necesidad de hacerlo? ¿Y si fuera más sano dejar de comer cuando nos sentimos saciados solo en un 80 %? ¿Y si, para estar en una condición física óptima, necesitáramos prestar una atención especialmente minuciosa a lo que comemos?

Todo esto parece representar las nuevas pautas de nutricionistas e investigadores, quienes ahora nos aconsejan centrar nuestra atención en las señales que nos envía nuestro cuerpo. Al fin y al cabo, nuestro cuerpo es el que mejor equipado está para saber si necesitamos comer o no.

Este nuevo enfoque se conoce como Alimentación Intuitiva

Rachel Marshall, psicóloga clínica, defiende sus beneficios: "La alimentación intuitiva ofrece la libertad de escapar de los efectos "yo-yo" de las dietas y de las reglas alimentarias rígidas. Nos sintonizamos mejor con las señales y necesidades de nuestro cuerpo, fomentando así la autoconfianza y promoviendo una mayor aceptación corporal. Esta práctica nos permite obtener un mayor placer de la comida y sentirnos menos estresados y ansiosos en relación con el acto de comer".

Este enfoque va de la mano de otra práctica conocida como Alimentación Consciente (Mindful Eating). Consiste en estar plenamente presente durante la comida: sin televisión de fondo, sin teléfonos, sin libros. Solo estás tú y tu plato. El objetivo: intensificar la experiencia sensorial del acto de comer.

"Presta atención al sabor, la textura, los aromas y los sonidos de tu comida; hacerlo ayuda a realzar el disfrute", aconseja Susan Albers, psicóloga clínica. "Aprende a reconocer cuándo te sientes física y/o emocionalmente satisfecho".

Las frutas se consumen cada vez más.
Las frutas se consumen cada vez más.

Cuando se combinan, estos dos enfoques dietéticos parecen arrojar excelentes resultados, según un estudio publicado en agosto en la revista Appetite, entre los que se incluyen una menor masa corporal, una baja incidencia de trastornos alimentarios y una reducción de los síntomas depresivos.

Sin embargo, es importante señalar que estos dos métodos no son adecuados para todo el mundo, tal como apunta Rachel Goldman, psicóloga especializada en conductas alimentarias: "Una persona que padece un trastorno alimentario no sabe qué se siente al experimentar la sensación de saciedad".

Y los resultados biológicos siguen la misma tónica, tal como señala Danielle Keenan-Miller, psicóloga clínica: "Además, existe un conjunto limitado de pruebas que sugieren que estas prácticas podrían estar asociadas con mejoras en ciertos marcadores clave de salud, tales como el perfil lipídico, la regulación de la glucosa y la inflamación sistémica. Estos enfoques de la alimentación no conllevan desventajas biológicas".

Referencia de la noticia

Alimentation consciente ou intuitive : laquelle privilégier ?