CDMX hace historia: Reforma rompe el Récord Guinness con la ola humana más grande del mundo

En 1986, durante el Mundial en el Estadio Azteca, surgió esta tradición que conquistó el mundo. Cuarenta años después, la CDMX la elevó a nivel Guinness en las calles, este récord demostró que los mexicanos hacen historia unidos.

En junio de 2026, la Ciudad de México logró un impresionante Récord Guinness al realizar la ola humana más grande del mundo fuera de un estadio. Fotografía de la Secretaria de Turismo de la CDMX.
En junio de 2026, la Ciudad de México logró un impresionante Récord Guinness al realizar la ola humana más grande del mundo fuera de un estadio. Fotografía de la Secretaria de Turismo de la CDMX.

La Ciudad de México demuestra por qué es uno de los epicentros de la pasión futbolera global. El 6 de junio, en el marco de la cuenta regresiva para el Mundial de Fútbol 2026, la capital del país logró una hazaña sin precedentes: el Récord Guinness a la ola humana más grande del mundo jamás realizada fuera de un estadio.

El emblemático Paseo de la Reforma se transformó en el escenario de una marea verde, blanca y roja que consagró la organización y el entusiasmo de los mexicanos. El lugar elegido no pudo ser más icónico, miles de personas se congregaron desde tempranas horas en el paseo, transformando la principal avenida de la capital en un vibrante mar humano.

El desafío técnico era enorme, ya que a diferencia de las gradas circulares de un estadio, la ola debía fluir de manera continua en línea recta. La marea sincronizada recorrió un tramo masivo desde el Ángel de la Independencia hasta la Glorieta del Caballito.

Para lograr una sincronía perfecta, cientos de voluntarios y coordinadores de Protección Civil se distribuyeron estratégicamente cada ciertos metros, marcando los tiempos para que el movimiento no perdiera fuerza ni ritmo a lo largo de la avenida.

La ola nació en México y regresa con fuerza

40 años después, la tradición regresa a su cuna y este evento tuvo una alta carga emocional y nostálgica. Fue en 1986, durante la Copa del Mundo en el Estadio Azteca, cuando la "ola" se popularizó globalmente y conquistó las tribunas de todo el planeta.

En 1986, durante el Mundial en el Estadio Azteca, surgió esta tradición que conquistó el mundo. Fotografía del Archivo General de la Nación (AGN).
En 1986, durante el Mundial en el Estadio Azteca, surgió esta tradición que conquistó el mundo. Fotografía del Archivo General de la Nación (AGN).

Justo cuatro décadas después, la CDMX elevó esta tradición a nivel Guinness en las calles. Este nuevo récord no solo celebra el legado histórico del país como creador de este festejo, sino que proyecta el futuro del deporte y la unión nacional a las puertas de una nueva justa mundialista.

Una convocatoria masiva que superó las expectativas

Aunque las proyecciones iniciales estimaron una asistencia considerable, la respuesta de la afición desbordó los cálculos. Los reportes oficiales del Gobierno de la Ciudad de México confirmaron la participación de más de 30 mil personas registradas en los puntos de control, aunque la cifra total de aficionados entusiasmados que se sumaron a lo largo del trayecto superó las 70 mil almas.

Reportes oficiales hablan de más de 30 mil personas e incluso cifras que superan los 70 mil aficionados entusiastas. Fotografía de la Secretaria de Turismo de la CDMX.
Reportes oficiales hablan de más de 30 mil personas e incluso cifras que superan los 70 mil aficionados entusiastas. Fotografía de la Secretaria de Turismo de la CDMX.

Si bien el récord histórico de la ola más grande dentro de un recinto deportivo pertenece a Estados Unidos (con alrededor de 157 mil personas), México acaba de marcar un hito inédito al trasladar este fenómeno por primera vez a una avenida abierta, lo que implicó un reto de logística urbana monumental.

Iniciativa dirigida por el Gobierno de la Ciudad de México con la Secretaría de Turismo

Un evento encabezado por Alejandra Frausto, liderando la compleja planeación junto a otras dependencias locales. Para garantizar la validez ante los estrictos escrutinios de Guinness World Records, se realizaron ensayos previos con megáfonos y pantallas gigantes, y se implementó un sistema de registro previo con brazaletes para asegurar un conteo oficial fidedigno.

Jueces oficiales de la organización internacional estuvieron presentes en el sitio, distribuidos en torres de control, validando que el movimiento cumpliera con los estándares exigidos de continuidad y altura.

Tras completar las evaluaciones en tiempo real, las autoridades y los adjudicadores de Guinness anunciaron oficialmente que se había batido la marca mundial fuera de un estadio.

Participantes de todas las edades, familias enteras y turistas extranjeros se unieron en una sola voz. El evento central duró alrededor de 35 minutos, durante los cuales la multitud no solo mantuvo la ola en movimiento constante, sino que se realizaron formaciones especiales utilizando mosaicos de cartulinas para recrear la bandera de México, vista de forma espectacular desde las tomas aéreas y drones de transmisión.

Este logro fortalece el espíritu del Mundial 2026 en México

A solo unos días de que ruede el balón en el Mundial 2026, este triunfo simbolizó la hospitalidad, la calidez y la inigualable pasión mexicana por el fútbol. La impecable organización del evento civil garantizó un saldo completamente blanco, evitando incidentes viales o tumultos peligrosos gracias a los cortes de circulación oportunos.

Todo se planeó para conmemorar los 40 años de la ola nacida en México 1986. Imagen de la Secretaria de Turismos de la CDMX.
Todo se planeó para conmemorar los 40 años de la ola nacida en México 1986. Imagen de la Secretaria de Turismos de la CDMX.

Este éxito masivo e inclusivo no solo refuerza el orgullo nacional, sino que envía una señal contundente al mundo: México está más que listo, unido y emocionado para recibir a los millones de visitantes que formarán parte de la fiesta mundialista.