El Pueblo Mágico con aguas termales para una escapada barata desde CDMX: puedes llegar sin pagar casetas
Considerado como uno de los destinos más singulares y bellos de la región, este bello destino cuenta con una buena variedad de atractivos además de un atractivo balneario en donde disfrutar del fin de semana.

Entre las diversas opciones para pasar un fin de semana diferente, divertido y en compañía de tu familia y / o seres queridos, muy cerca de la Ciudad de México, existe una opción que cuenta con impresionantes espacios naturales en donde se incluyen áreas de bosque y manantiales que brotan a más de 50 °C.
Se trata de Chignahuapan, un Pueblo Mágico localizado dentro del estado de Puebla y que cuenta con un impresionante complejo de albercas, que además de recibir a los visitantes que buscan relajarse en sus cálidas aguas, son las encargadas de regular naturalmente la temperatura y mantenerla en un rango entre los 37 y los 40 °C.
El centro vacacional cuenta con diversos espacios: albercas familiares, generales y VIP pensadas todas para ofrecer diversos niveles de comodidad y privacidad. El costo de acceso general es de 150 pesos, aunque también se ofrecen diversos paquetes con alimentos tipo buffet o a la carta.

Ofrece también tarifas especiales para las personas con credencial del INAPAM y para niños. En lo que corresponde al costo de las albercas generales, se pagan 120 pesos. Además del área acuática, el sitio cuenta con espacios de alojamiento: suites con jacuzzi de agua termal y espectaculares vistas panorámicas de la sierra.
Diversos atractivos disponibles para todos los presupuestos
Además del área de albercas, existe también un área de spa en donde se ofrecen masajes relajantes con piedras calientes, temazcal, tratamientos faciales con ingredientes como el nopal o aguacate y envolturas de lodo termal. Mientras te relajas en un jacuzzi panorámico, se podrá disfrutar de los bellos paisajes que el espacio ofrece.
Uno de los principales atractivos además del balneario, es el Pueblo Mágico de Chignahuapan y su laguna. En esta última se pueden rentar lanchas y hacer paseos; otra opción es practicar senderismo en los alrededores. A una distancia de ocho kilómetros se encuentra el Salto de Quetzalapan, que conquista con sus casi 200 metros de caída, puentes colgantes y tirolesas.
Plaza de la Constitución y la Basílica de la Inmaculada Concepción
En el centro del Pueblo Mágico se pueden conocer también diversos atractivos, como: la Plaza de la Constitución, con su bello kiosco y sus cafés en donde se puede disfrutar de una buena charla; la Basílica de la Inmaculada Concepción y la parroquia de Santiago Apóstol, que muestran las influencias barrocas en sus diseños arquitectónicos.

Otro de los imperdibles dentro de las recomendaciones a visitar es el Mirador al Mictlán. Estando ahí, puede ser una excelente oportunidad para conocer uno de los mejores talleres en el país de esferas navideñas; explora el Santuario del Honguito y prueba el pan de higo y queso.
Cómo llegar
Para llegar a este Pueblo Mágico desde la CDMX sin pagar casetas de peaje se deberá circular por la red de carreteras estatales y federales, tomando la salida norte de la ciudad hacia la zona de Indios Verdes, posteriormente incorporándose a la carretera federal 85 (México a Pachuca).
Después habrá que continuar por la carretera libre a Tulancingo, evitando los desvío hacia autopistas de cuota. Desde los alrededores de Tulancingo, avanzar con dirección a Huauchinango siguiendo los señalamientos viales hacia la carretera estatal o federal libre que conecte con Chignahuapan. El tiempo total estimado ronda las 2 horas y media.
Recomendaciones generales
Si se decide circular por tramos libres, será importante tomar un poco más de tiempo para llegar a Chignahuapan, por lo que es recomendable salir temprano. Seguramente se encontrarán más topes, tráfico local y curvas pronunciadas; disminuye la velocidad y revisa las condiciones mecánicas del vehículo.
Tomando como referencia una salida céntrica de la CDMX, el costo del traslado puede oscilar entre los 200 y los 250 pesos, que si se divide entre el número de viajeros puede disminuir al repartirse el costo. Si el presupuesto es holgado, se pueden pagar diversos paquetes que por un costo extra, se aprovechará aún más la visita conociendo lugares y actividades diversas.