Cultivar plantas medicinales en casa no solo es bonito, también abre la puerta a un mundo de aromas, sabores y remedios naturales que nos acompañan desde hace siglos.
Cultivar plantas medicinales en casa no solo es bonito, también abre la puerta a un mundo de aromas, sabores y remedios naturales que nos acompañan desde hace siglos.
El otoño entra de puntitas en este mes, el calor se va, las noches se alargan y el huerto pide atenciones especiales para seguir sano y fuerte rumbo al invierno.
¿Sabías que tus plantas no solo absorben agua, sino que también la liberan? Este proceso invisible explica mucho más de lo que imaginas sobre la vida vegetal.
Plástico en la tierra, en los océanos... y ahora en nuestros platos. O mejor dicho, en las verduras que comemos. ¿Hasta dónde llega esta contaminación?
Octubre marca un cambio evidente en los campos, las cocinas y los mercados de México, el clima comienza a enfriarse, los colores se transforman y ciertos sabores regresan como si nunca se hubieran ido.
Octubre, ni tan cálido ni tan frío, pero lleno de oportunidades para sembrar, organizar y preparar la tierra. Es el momento ideal para darle fuerza a los cultivos de clima fresco.
El otoño, llena de colores cálidos el paisaje y transforma el ambiente de nuestras casas. Sin embargo, lo que parece calma, puede volverse el momento ideal para que plagas aparezcan en nuestras plantas de interior.
Discreta en su caza pero espectacular en su belleza, su historia combina ciencia, cultura y naturaleza, y conocerla es descubrir una parte oculta de la biodiversidad mexicana.
La palmera mexicana tiene una silueta inconfundible que llena calles y parques. Su éxito proviene de su sencillez, belleza y resistencia, por eso hoy es la favorita del paisajismo urbano mundial.
En las hojas verdes de cualquier planta se esconde un secreto tan poderoso que influye en el clima, el aire que respiramos y hasta en lo que comemos.
Resiste calor intenso, sobrevive con poca agua y florece sin parar. La Lantana camara transforma espacios olvidados en rincones llenos de vida, convirtiéndose en la favorita de quienes buscan color sin complicaciones.
¿Te imaginas decir que tu chocolate casero empieza en una maceta? El cacao es una planta tropical que puedes cultivar en casa, aunque vivas rodeado de concreto.