Cómo cuidar tu cempasúchil en octubre para que llegue lleno de flores al Día de Muertos
¿Quieres que tu cempasúchil luzca hermosa y radiante para el Día de Muertos? Octubre aún ofrece oportunidades para obtener más flores, aunque ciertos cuidados pueden marcar la diferencia.

Octubre ya comenzó a pintar de naranja y amarillo los mercados, viveros y patios mexicanos. Y si tienes un cempasúchil en casa, seguramente has notado que sus botones ya empezaron a engordar y algunas flores ya se encuentran completamente abiertas.
Tal vez has cuidado tu planta durante meses desde que la sembraste o acabas de comprar una maceta con flores en el mercado. En ambos casos, puedes procurar su floración, conservar sus hojas sanas y que llegue en buen estado al 1 y 2 de noviembre.
El cempasúchil sigue su propio calendario. Su producción comercial se organiza para que las flores estén listas a finales de octubre, coincidiendo con una de las tradiciones más queridas de México. Sin embargo, una planta viva puede seguir floreciendo después de esas fechas, siempre y cuando las condiciones lo permitan.
Octubre, el momento de lucirse
Si sembraste tu cempasúchil durante el verano, seguramente ya comenzaron a aparecer las primeras flores. Muchas variedades encuentran su mejor momento durante octubre, cuando los días más cortos favorecen la floración y las temperaturas ayudan a conservarla.

Si vas a comprar una planta en el vivero, no te dejes conquistar solo por la maceta con más flores. Busca una que también tenga varios botones cerrados, hojas verdes y tallos firmes. Así podrás disfrutar cómo aparecen nuevas flores conforme se acerque el Día de Muertos, en lugar de llevarte una planta que ya está terminando su floración.
Una vez en casa, dale un espacio donde reciba al menos seis horas de Sol directo. Puede ser junto a una ventana muy soleada, en el balcón o en el patio. Si todavía hace demasiado calor al mediodía, un poco de sombra durante esas horas puede ayudar, especialmente cuando está en maceta.
Cómo mantener sus flores bonitas hasta noviembre
Aunque veas tu planta llena de flores, resiste la tentación de regarlo todos los días solo por costumbre. El cempasúchil necesita humedad, pero también una tierra que pueda secarse entre riegos. Si comienza a sentirse seca, toca regar. Hazlo directamente sobre la tierra y asegúrate de que el agua pueda salir por debajo de la maceta.

También es recomendable dedicarle unos minutos a la semana para retirar las flores marchitas. Además de mantenerla bonita, evitas que destine tantos recursos a formar semillas y favoreces el desarrollo de nuevos botones, siempre que la planta todavía esté en condiciones de producirlos.
¿Necesita fertilizante? No necesariamente. Si acabas de comprarlo y luce saludable, probablemente tenga suficientes nutrientes para terminar su floración. Por otro lado, si lleva meses creciendo en la misma maceta, una aplicación ligera de fertilizante para plantas con flor puede ayudar.
Otro detalle importante es no cambiarlo a cada rato de lugar. Si viene de un vivero con sombra parcial, acostúmbralo poco a poco al Sol de tu terraza. Aprovecha para revisar las hojas, retirar las que estén muy dañadas y comprobar que no haya insectos escondidos. Si ya está floreciendo, tampoco es buen momento para trasplantarlo sin necesidad.
Todavía quedan días para que nazcan nuevas flores. Dale suficiente Sol, evita los excesos de agua y retira las flores que se vayan secando. Con esos cuidados sencillos, tu cempasúchil tendrá mejores posibilidades de llegar al 1 y 2 de noviembre tan bonito como lo imaginabas.