Consejos naturales para cultivar jitomates y calabazas en tu huerto
La jardinería ofrece una forma de desconectar, pero la aparición de insectos o enfermedades fúngicas puede provocar rápidamente una decepción. Aquí tienes algunos consejos para afrontar estos problemas de manera natural.

Con el regreso de un clima más propio de la estación tras un periodo de calor intenso o incluso una ola de calor, es momento de retomar las labores de jardinería. ¡Aquí tiene algunos consejos para cultivar con éxito sus plantas de tomate y calabaza este verano!
Riego adecuado
Un riego adecuado no significa necesariamente regar todos los días. De hecho, si riega las plantas con demasiada frecuencia, estas tenderán a desarrollar sistemas radiculares superficiales. Esto las hace más vulnerables a los periodos de sequía, y basta con saltarse un riego para estresarlas fácilmente.
Por ello, lo ideal es espaciar los riegos para incentivar a las plantas a buscar agua a mayor profundidad. Eso sí, las plantas jóvenes y aquellas expuestas a un calor intenso pueden requerir riego aproximadamente cada 4 o 5 días.

Ten en cuenta que, si observas que las hojas se marchitan a mitad del día a pesar de un riego adecuado, puede tratarse simplemente de un mecanismo de defensa de la planta para conservar agua. Recuperarán su vigor en cuanto la temperatura baje ligeramente, a menudo al caer la tarde.
Aplicar una capa de recortes de césped o de paja es una buena forma de retener la humedad, especialmente si vives en una zona con pocas lluvias estivales. La clave está en extender una capa generosa (de 5 a 10 cm) sin permitir que el acolchado toque la base de las plantas, ya que esto podría provocar su pudrición.
Tratamientos naturales
¿Ves pulgones u otros insectos "arrasando" tus cultivos? Una solución es tratarlos con colza. Sí, has leído bien. Concretamente, el tratamiento utiliza aceite de colza (preferiblemente ecológico).
La proporción de la mezcla es de 1 parte de aceite por cada 10 partes de agua. Añadir una gota de jabón negro (100 % jabón negro) ayuda a que la mezcla se adhiera mejor a las plantas. Agita bien la mezcla en un pulverizador y aplícala sobre los tallos y el follaje.
Naturalmente, debes evitar rociar las flores de tus plantas frutales y hortícolas. Realiza el tratamiento al atardecer y repítelo al cabo de unos diez días si fuera necesario.

Si nota manchas blancas en la calabaza, es posible que se trate de mildiú polvoriento. Para tratarlo eficazmente desde las primeras manchas visibles, tome leche y rocíela directamente sobre las zonas “infectadas”.
Lo ideal es que una leche fermentada (caducada por ejemplo), para que sea más eficaz. Una vez más, una dilución 1:10 suele ser eficaz. Rociar al anochecer permitirá que este tratamiento natural sea muy efectivo sin dañar tus plantas.
Diversidad
Si tiene un huerto con muchas plantas diversas y variadas, esto permitirá una menor presión de “plagas”. De hecho, la diversidad permite contener una posible invasión de pulgones que preferirán unos cultivos a otros.
¡Aún estás a tiempo de sembrar flores junto a tus verduras! Estos permitirán atraer a los polinizadores pero también a los auxiliares que vienen, por ejemplo, a darse un festín con los pulgones. ¡Feliz jardinería!