El boom del garambullo, el cactus azul que regala bayas exóticas en verano

El garambullo, un cactus que produce un fruto azul delicioso, se ha convertido en el preferido de quienes buscan una planta resistente y productiva que pueda aguantar condiciones difíciles.

En algunas regiones rurales los frutos fermentados se utilizaban para crear deliciosas bebidas tradicionales y artesanales.
En algunas regiones rurales los frutos fermentados se utilizaban para crear deliciosas bebidas tradicionales y artesanales.

Los cactus dejaron de ser vistos solamente como plantas “de desierto” para convertirse en protagonistas de jardines, terrazas y colecciones botánicas. De todos ellos, uno en particular ha llamado la atención de agricultores y amantes de las plantas: debido a su apariencia de planta ornamental lujosa, combinada con la producción de frutos deliciosos.

Se trata del garambullo, Myrtillocactus geometrizans, conocido también como cactus azul, candelabro azul o cactus de moras. Tiene tallos en tonos azules y grisáceos que cambian ligeramente según la luz del día. Además, su crecimiento ramificado hace que parezca un enorme candelabro natural.

Pero el verdadero boom viene cuando llegan los frutos. Estas frutas se utilizan para preparar nieves, aguas frescas, mermeladas y hasta postres gourmet. Además, contienen antioxidantes naturales, vitamina C y pigmentos vegetales.

Puede superar varios metros de altura cuando se cultiva directamente en suelo y no en maceta.
Puede superar varios metros de altura cuando se cultiva directamente en suelo y no en maceta.

Otra razón por la que esta especie se volvió tan popular es porque combina perfecto con la tendencia de jardines sustentables. Al ser originario de zonas áridas y semiáridas de México, aprendió a sobrevivir con poca agua, lo que significa menos mantenimiento, menos agua y menos problemas.

El secreto para cultivarlo en maceta

El punto más importante para cultivarlo está en el suelo. Mucha gente pierde cactus por exceso de cariño, especialmente por usar sustratos demasiado húmedos o pesados. Este cactus necesita un medio muy drenado y mineral, parecido a los terrenos donde crece de forma natural.

Lo ideal es utilizar mezclas con abundante perlita, arena, piedra pómez o grava fina. Una buena combinación puede llevar entre 50 y 70% de material inorgánico y el resto una tierra ligera o composta madura. Eso evita que las raíces permanezcan mojadas demasiado tiempo.

El garambullo desarrolla volumen y peso con rapidez y conforme crece puede volverse inestable. Por eso resulta importante elegir macetas de barro, concreto o cerámica pesada con agujeros de drenaje obligatorios.

Los suelos con exceso de turba o muy compactados retienen demasiada humedad y terminan provocando el problema más común en esta especie: la pudrición radicular. Y cuando un cactus empieza a pudrirse desde abajo, muchas veces ya es tarde para rescatarlo.

En cuanto a la ubicación, necesita mínimo seis horas de sol directo al día para mantener ese color intenso y estimular la floración. Cuando recibe poca luz comienza a estirarse y pierde firmeza, algo conocido como etiolación. Los tallos se vuelven más verdes, débiles y menos compactos.

El garambullo pertenece a los cactus columnares, uno de los grupos más usados en paisajismo xerófilo moderno.
El garambullo pertenece a los cactus columnares, uno de los grupos más usados en paisajismo xerófilo moderno.

El riego debe ser moderado y siempre dejando secar completamente el sustrato entre aplicaciones. En verano basta con un riego cada dos o hasta cuatro semanas dependiendo del clima y tamaño de la maceta. Sorprendentemente, un estrés ligero por sequía puede estimular la floración en muchos cactus, como el garambullo.

Qué hacer para proteger tu garambullo y lograr más frutos

Aunque ama el calor y la luz intensa, la temporada de lluvias puede convertirse en su peor enemigo si no se toman ciertas precauciones. En jardines húmedos o patios con lluvia constante, lo mejor es colocar la maceta bajo un techo transparente o zona protegida donde no reciba agua directa durante días seguidos.

El color azul de sus tallos actúa como una protección natural contra la radiación solar intensa, mientras que sus frutos atraen aves silvestres y pequeños polinizadores en zonas áridas.

Para mejorar el flujo de aire debajo de la maceta, eleva el recipiente con soportes o patas. Esto permite que el exceso de humedad se evapore más rápido. Además, revisa y vacía el plato con regularidad para evitar que las raíces de la planta se queden sumergidas en agua durante horas, lo cual puede dañarlas.

En temporada húmeda también existen cosas que definitivamente NO conviene hacer. Por ejemplo, seguir regando como si fuera época seca. Mucha gente ve la superficie del sustrato seca y añade más agua sin considerar toda la humedad acumulada.

Cuando el garambullo recibe suficiente sol y tiene buen drenaje, normalmente florece durante primavera con pequeñas flores blancas, muy atractivas para las abejas. Después aparecen los frutos, que maduran en verano, tomando tonos rojizos y morados. Mientras más equilibrado esté el manejo del agua y la luz, mejor será la fructificación.

El garambullo se volvió popular nuevamente debido a que es una especie resistente, adaptable y con un valor enorme tanto ornamental como alimenticio. Si tiene suficiente sol, un suelo bien drenado y protección durante lluvias intensas, puede crecer durante años prácticamente sin complicarse demasiado.