Esta planta mexicana tiene hojas que parecen terciopelo y puedes cultivarla en maceta

¿Ya conoces esta planta mexicana de hojas que parecen de terciopelo? Sus colores son hermosos, crece bastante rápido y puedes tenerla en maceta sin volverte loco con sus cuidados.

Sus hojas combinan tonos verdes, plateados y morados con una textura suave que parece terciopelo.
Sus hojas combinan tonos verdes, plateados y morados con una textura suave que parece terciopelo.

Si alguna vez has visto una planta colgante con hojas verdes, plateadas y moradas, probablemente ya conoces a la Tradescantia zebrina, conocida tambien como Matalí o Amor de hombre. Sus hojas tienen una textura suave que recuerda al terciopelo y, aunque parezca una planta exótica, es originaria de México y Centroamérica.

Es bastante común encontrarla en patios y jardines, donde sus tallos pueden extenderse por el suelo y formar grandes grupos de vegetación. En maceta crece de otra manera: sus ramas caen por los bordes y dejan ver el color púrpura del envés de las hojas.

Además de bonita, es una planta agradecida para quienes empiezan en el mundo de las plantas. Crece rápido, se adapta bien a distintos espacios y puedes multiplicarla a partir de pequeños esquejes. Con un poco de luz y algunos cuidados básicos, es posible mantenerla frondosa durante buena parte del año.

Del patio a la maceta: una planta con mucha historia

En estados del Sur de México, como Tabasco y Chiapas se le conoce como Matalí, y su uso va más allá de la jardinería. Con sus hojas se prepara una bebida tradicional que lleva agua, limón y azúcar, muy conocida en algunas comunidades del Sureste mexicano.

Aunque tiene usos culinarios, no es aconsejable usar plantas compradas en viveros para elaborar esta bebida, pues podrían haber sido tratadas con agentes químicos no aptos para el consumo.

En el jardín suele crecer de manera rastrera, extendiéndose por el suelo, y cuando sus tallos tocan la tierra húmeda pueden echar nuevas raíces. Así, poco a poco, va cubriendo el espacio y formando una especie de alfombra de hojas. Por eso es común verla creciendo en grandes grupos, incluso cuando originalmente se plantaron apenas unas cuantas ramitas.

Existen variedades con matices rosados y diversos patrones que las vuelven especialmente atractivas.
Existen variedades con matices rosados y diversos patrones que las vuelven especialmente atractivas.

Si prefieres tenerla en casa, una maceta mediana con agujeros en la base será suficiente. Puedes plantar varios esquejes juntos para que se vea más frondosa desde el principio. Y luce muy atractiva en macetas colgantes o sobre repisas, donde sus ramas pueden crecer y caer libremente.

Cómo mantenerla bonita sin complicarte demasiado

Para que conserve su belleza, deberás de colocarla en un lugar con mucha luz, pero sin Sol directo durante las horas más calurosas. Cerca de una ventana suele estar muy a gusto. Si le falta luz, notarás que sus ramas se alargan y las hojas crecen cada vez más separadas.

Con el riego no es necesario exagerar. Introduce un dedo en la tierra y, si los primeros dos centímetros están secos, es momento de regar. Añade agua hasta que empiece a salir por debajo de la maceta y deja que escurra bien. Busca una tierra ligera que no permanezca empapada durante varios días.

Puedes cultivar varios ejemplares en macetas pequeñas y trasplantarlos a recipientes más grandes a medida que crezcan.
Puedes cultivar varios ejemplares en macetas pequeñas y trasplantarlos a recipientes más grandes a medida que crezcan.

Con el tiempo, algunas ramas pueden crecer demasiado y quedarse sin hojas en la parte más cercana a la maceta. Cuando esto suceda, aprovecha para darles una pequeña poda. Corta las puntas apenas por encima de donde nace una hoja y verás cómo comienzan a salir nuevas ramitas.

El mejor momento para realizar las podas es durante primavera o verano, cuando la planta suele crecer con más fuerza.

¡Y no tires los recortes! Puedes utilizarlos para tener más plantas sin gastar un solo peso. Elige unas ramitas sanas, quita las hojas de la parte inferior y coloca los tallos en un vaso con agua o directamente en tierra húmeda. En buenas condiciones, pueden comenzar a echar raíces en pocos días.

De vez en cuando, revisa que no haya pequeños insectos ocultos entre las hojas y los tallos, sobre todo cochinillas. Si aparecen, retíralos con un algodón húmedo y asegúrate de que no queden más. Y es muy importante que mantengas la planta lejos de perros y gatos que suelan morderla, ya que puede ser una especie tóxica y podría irritarlos.

La Tradescantia zebrina es una gran opción para empezar a llenar tu casa de plantas si apenas vas iniciando. Con buena iluminación, riegos moderados y una poda de vez en cuando, puedes mantenerla en perfectas condiciones. Además, cada vez que crezca podrás sacar nuevos esquejes para otras macetas o compartirlos con tus familiares y amigos.