Evapotranspiración: cuánta agua pierde tu huerto en un día caluroso y ventoso

La regla de regar «día por medio» funciona hasta que deja de hacerlo. La cantidad de agua que consume el huerto varía a diario, y la temperatura por sí sola no basta para explicar esta diferencia.

El acolchado de paja en el bancal: la forma más sencilla de evitar la evaporación directa del suelo.
El acolchado de paja en el bancal: la forma más sencilla de evitar la evaporación directa del suelo.

Todo el mundo tiene una rutina de riego. Ya sea un día sí y otro no, o todos los días a última hora de la tarde, siempre se aplica la misma cantidad. El sistema funciona durante semanas, pero de repente, en un día aparentemente igual a los demás, las plantas aparecen marchitas a media tarde

No fue la temperatura lo que cambió. Fue la combinación de factores que determinan cuánta agua pierde el jardín a diario, y el viento es el elemento más subestimado de esa ecuación.

Dos tipos de pérdida simultánea

El agua abandona el jardín por dos vías a la vez: se evapora directamente de la superficie del suelo y se escapa a través de las hojas de las plantas, un proceso que forma parte del funcionamiento natural de estas.

Evapotranspiración: es la suma de dos pérdidas de agua: la que se evapora del suelo y la que se libera a través de las hojas. Se mide en milímetros diarios, al igual que las precipitaciones. Un milímetro equivale a un litro de agua por metro cuadrado de terreno.

Esta cifra en milímetros es la clave que facilita la aplicación práctica. Si el jardín pierde cinco milímetros en un día determinado, significa que pierde cinco litros por metro cuadrado. Para un parterre de diez metros cuadrados, eso supone un total de cincuenta litros en un solo día.

El viento: el factor que nadie tiene en cuenta

Cuando una hoja transpira, se forma una fina capa de aire húmedo justo sobre su superficie; esta capa actúa como un freno, ralentizando la pérdida de más humedad. Es una forma de protección natural.

La temperatura es solo uno de los cuatro factores que determinan cuánta agua pierde el huerto al día.
La temperatura es solo uno de los cuatro factores que determinan cuánta agua pierde el huerto al día.

El viento arrastra esta capa. El paso constante de aire seco sobre la hoja provoca que la planta pierda agua de forma descontrolada; por eso, un día ventoso a 26 ºC puede resecar un huerto más que un día sin viento a 32 ºC.

Un día ventoso a 26 ºC puede resecar el huerto más que un día en calma a 32 ºC. El termómetro por sí solo no cuenta toda la historia.

Cualquiera que tenga un huerto en zonas ventosas como Sines o Peniche conoce bien esta realidad, aunque a menudo no sepa explicar por qué las plantas de la zona requieren tanta agua a pesar de las temperaturas moderadas.

Los cuatro factores determinantes

Ciertos factores influyen en la evapotranspiración de las plantas. En la siguiente tabla, podrás conocer más detalles sobre los factores que afectan a la evapotranspiración, sus efectos y dónde encontrar datos precisos.

Observa que solo uno de estos cuatro factores es la temperatura. Por eso, dos jardines con la misma temperatura máxima pueden necesitar cantidades de agua muy diferentes.

Factor

Qué hace

Dónde consultar el pronóstico

Sol y nubes

Proporciona la energía necesaria para evaporar el agua.

Nubosidad e índice UV

Temperatura

Cuanto más calor hace, más rápida es la evaporación.

Máxima durante el día

Viento

Elimine la humedad del aire que rodea la hoja.

Viento y ráfagas promedio

Humedad del aire

El aire seco extrae más agua de la planta.

Humedad relativa

Factores que interfieren con la evapotranspiración en las plantas. Fuente: elaboración propia del autor.

En agosto, en un día despejado, caluroso y con algo de viento, la pérdida de agua en Portugal continental suele oscilar entre cuatro y seis milímetros al día. En un día nublado, húmedo y sin viento, puede ser la mitad.

Cómo aplicar esto en la práctica, sin cálculos complicados

No necesitas calcular nada con precisión. Simplemente deja de fijarte solo en el termómetro.

Antes de regar, consulta tres cosas en la previsión meteorológica de tu zona: la temperatura máxima, el viento y la humedad relativa. Si los tres son altos (en el caso de los dos primeros) y bajos (en el caso de la humedad), aumenta el riego ese día. Si está nublado, húmedo y sin viento, reduce el riego o sáltate un día.

También hay una prueba más útil que cualquier previsión: introduce el dedo en la tierra hasta el segundo nudo. Si está húmeda a esa profundidad, no riegues. Este es el método más fiable que existe, y además es gratuito.

Recuerda que la planta no siempre pierde la misma cantidad de agua. Una lechuga pequeña recién trasplantada ocupa poco espacio y consume poca agua. Una tomatera adulta, con un metro y medio de follaje, puede consumir varias veces más agua en el mismo día y en el mismo bancal.

Reducir la pérdida de agua es más beneficioso que aumentar el riego

Antes de regar más, conviene reducir el agua que se desperdicia sin ningún beneficio.

Cubre la tierra. Una capa de paja o césped seco recortado reduce gran parte de la evaporación directa del suelo, que es la mitad del agua que la planta consume sin obtener ningún beneficio.

Si el viento es el principal problema, un seto o una malla cortavientos en una zona expuesta reduce considerablemente la caída de hojas, y el efecto se nota en las primeras semanas.

Y riega temprano por la mañana, cuando el aire aún está húmedo, el sol es débil y el viento suele ser más suave. La misma cantidad de agua utilizada en ese momento produce mucho más que a media tarde.