Un estudio en 938 hojas descubre el efecto invisible del bosque sobre las plantas de café
Una investigación en Costa Rica reveló que los cafetos cercanos a los bordes del bosque presentan mayor presencia de hongos y manchas foliares, aunque aún falta determinar el origen exacto de las esporas detectadas.

Las plantaciones de café pueden alterar las comunidades de hongos en los bosques vecinos y aumentar la presión de enfermedades sobre las plantas silvestres emparentadas con el café. Esta conclusión se deriva de un estudio aceptado por Nature Communications, que examinó 938 hojas en ocho fincas de Coto Brus, Costa Rica, además de muestras de aire y plántulas del sotobosque.
Los investigadores hallaron una mayor incidencia de manchas foliares, específicamente en especies de la familia Rubiaceae (la misma a la que pertenece el café) cerca del límite con la plantación.
Los resultados sugieren un tipo de efecto de borde biológico impulsado por el movimiento de organismos, más que únicamente por cambios en la luz, el viento o la humedad. La proximidad al monocultivo parece ser relevante principalmente cuando el hongo encuentra hospedadores biológicamente compatibles.
El estudio rastreó la presencia de hongos hasta 100 metros dentro del bosque
Entre marzo y agosto de 2021, el equipo estableció transectos en plantaciones de café colindantes con fragmentos de bosque maduro de más de 10 hectáreas. Los sitios se ubicaban a altitudes de entre 800 y 1,133 metros, con una precipitación anual promedio de 4,000 milímetros y una temperatura de 21 °C.
Se recolectaron hojas a distancias de 10, 25, 50 y 100 metros del borde. En total, se incluyeron en el análisis visual 131 hojas de café y 807 hojas del bosque, pertenecientes a 26 especies y ocho familias.

El estudio combinó la inspección de manchas foliares, el muestreo de aire y el metabarcoding (una técnica que identifica organismos mediante fragmentos de ADN). Asimismo, se recolectaron 203 muestras de aire a lo largo de cuatro meses; 136 de ellas proporcionaron suficiente ADN.
En el caso de las Rubiáceas silvestres, la incidencia de manchas foliares disminuyó a medida que aumentaba la distancia respecto a la plantación de café. Para otras familias, la distancia no mostró ninguna asociación estadísticamente detectable.
Los parientes silvestres del café albergaban una mayor concentración de taxones asociados al cultivo
De los mil taxones fúngicos más abundantes hallados en las hojas de café, 836 estaban presentes también en más de diez muestras forestales. De ellos, 19 disminuyeron significativamente a medida que aumentaba la distancia hacia el interior del bosque.
Otros 93 aparecieron en mayor abundancia en plantas evolutivamente más cercanas al café, incluidos grupos que comprenden patógenos potenciales y organismos que viven en la planta sin causar síntomas.

Un orden conocido como Pleosporales abundante en las hojas de los cultivos y reconocido por incluir patógenos que causan manchas foliares, mostró el mismo gradiente tanto en el aire como en las Rubiaceae del bosque. Esto refuerza la interpretación de que la dispersión se origina en la plantación, aunque no prueba el origen específico de cada espora individual. En pocas palabras, el estudio observó:
- Una mayor frecuencia de manchas foliares en las hojas de café que en las hojas del bosque;
- Una reducción de las manchas foliares a medida que aumentaba la distancia, pero solo en plantas emparentadas con la planta del café;
- 33 taxones presentes en el aire que eran menos abundantes lejos del borde;
- 19 taxones foliares asociados al café cuya prevalencia disminuía hacia el interior del bosque;
- Un mayor potencial de exposición para las plantas biológicamente compatibles.
El hallazgo podría cambiar la forma en que se gestionan los límites agrícolas
Los autores proponen que las plantaciones densas actúan como reservorios de amplificación: los hongos pueden existir de forma natural en el paisaje, multiplicarse dentro de la plantación y propagarse de nuevo a la vegetación cercana. Una posibilidad futura sería probar zonas de amortiguamiento compuestas por plantas que no estén estrechamente emparentadas con el cultivo.
Existen otras salvedades, los datos procedían de ocho sitios en una región tropical y la investigación no realizó un seguimiento genético del movimiento de cepas individuales. El artículo es un manuscrito aceptado, aún sujeto a la edición final por parte de la revista.
Será necesario realizar comparaciones con bosques que no tengan plantaciones de café cercanas y llevar a cabo un seguimiento direccional de las esporas. Aun así, el hallazgo tiene implicaciones para los esfuerzos mundiales de conservación: proteger los fragmentos de bosque puede requerir prestar atención no solo al área preservada en sí, sino también a los cultivos que crecen en sus bordes.
Referencia de la noticia
Lackmann, J.A., et. al. (2026). Field-to-forest fungal spillover is a biotic edge effect of coffee in Costa Rica.