¡Ahí viene El Niño! La NOAA emite advertencia de su llegada este verano, previéndose clima extremo en próximos meses
El clima en nuestro planeta estará cambiando en próximos meses con la llegada del fenómeno de El Niño durante la segunda mitad de 2026; por ahora, seguiremos con La Niña y fase Neutra

Desde hace meses, la tendencia de los modelos y dinámica atmosférica ha sido para el posible regreso de El Niño este 2026 y poco a poco se va confirmando. La fase fría conocida como La Niña continuará este marzo, cambiando a fase Neutra en primavera y calentándose el Pacífico desde este verano, regresando la fase cálida…
Previsión de comportamiento del ENSO
La actualización del hoy 12 de marzo de 2026, el Centro de Predicciones Climáticas indica que La Niña se mantiene en sus últimas semanas con anomalías de -0.5 °C en la región 3.4 y con tendencia a incrementarse y pasar a la fase Neutra a finales de marzo y desde abril, mientras en la subsuperficie, una alberca de agua muy cálida está por emerger.
Probabilísticamente, La Niña continuaría este marzo, cambiando a fase Neutra finales de mes y durante abril-mayo en más del 90%, cuando se estaría incrementando la temperatura superficial de todo el Pacífico ecuatorial centro-oriental. Aun es incierto el mes en que aparezca, pero en verano puede regresar El Niño (junio-agosto).
Por tanto, la primavera estaría influencia por los remanentes de La Niña y propiamente la fase Neutra, ayudando a regular condiciones de temperaturas y lluvias en México, mostrándose en los modelos esta situación de más lluvias y menos calor generalizado. Conforme pase el verano y especialmente de otoño-invierno del hemisferio norte, El Niño tendría influencia en el planeta.

Entonces, este 2026 regresaría El Niño alterando el clima en el planeta. En intensidad, los datos recientes indican >80 % de Niño débil; 60 % Niño moderado; 33 % para Niño fuerte y apenas pasando el 10 % para un Niño muy fuerte o Súper El Niño.; el próximo mes se ajustarían estos valores...
Condiciones generales para la primavera
Estadísticamente, ahora que pasemos a la fase Neutra es probable que las condiciones tiendan a regularizarse sin extremos frecuentes. El calor típico de primavera se sentirá indudablemente, pero se alternaría con masas polares y frentes que generen lluvias, viento y descenso térmico, haciendo que no sea prolongado un periodo de calor y valores récord sean mínimos o nulos.
Justamente, las lluvias se presentarían con mayor frecuencia en esta segunda quincena de marzo y durante abril principalmente en el norte, noreste, centro, oriente y sureste con presencia de turbonadas (línea de tormentas organizadas) con granizo y hasta tornados. Es en estas mismas regiones donde se alternaría calor con frescor.
De acuerdo con los modelos de pronóstico, estas variaciones en lluvias y temperaturas que la estadística (lo normal o promedio) sugiere, se estaría registrando. Tanto los ensambles del Modelo GFS como del ECMWF muestran alternancia de días calurosos, seguido de otros frescos/fríos y luego de nuevo calor, así como de lluvias y Sol.

La temporada de frentes fríos finaliza hasta el 15 de mayo, por lo que seguirán llegando en marzo, abril y mayo, regulando los días calurosos para evitar que sean muy prolongados y extremos, además de generar las tormentas mencionadas. Próxima semana tendremos un evento importante de viento, lluvias y descenso térmico.
¿Qué pasaría si El Niño regresa?
Trataré de explicarles de forma muy básica y general la situación que puede presentarse en próximos meses, pero primero debemos de tener claro que, cada El Niño o La Niña es único, en el que puede llover, hacer frío o calor más de lo que normalmente se presenta y sólo con el pasar de las semanas, se van afinando las previsiones.
Por ahora, si El Niño se consolida iniciando verano, sus efectos los podríamos sentir al final de la temporada siendo probable una Canícula marcada con pocas lluvias y más calor (julio-agosto), pero retornando lluvias importantes. De hecho, de abril a junio, los modelos sugieren por ahora, más lluvias de lo habitual.
La formación de ciclones se altera, siendo mayor en el Pacífico y menor en el Atlántico, pero no su intensidad, ya que en ambas cuencas pueden darse grandes huracanes Mayores. También es cierto que se incrementa probabilidad (mas no es garantía) la incidencia y frecuencia de ciclones en costas del Pacífico, reduciéndose en el Golfo de México y Caribe.

Actualmente, NO se visualiza un evento extremo de calor ni sequía en el país como 2023, siendo probable este 2026 eventos importantes de lluvias muy intensas, seguido de días de calma, pero latentes efectos de ciclones. Recuerden que, un solo impacto de ciclón o efectos de ondas tropicales puede generar todo el acumulado de lluvia de la temporada en un par de días…
¿Otoño-invierno de frío?
Aún basándonos en la estadística, cuando El Niño ya está consolidado, la corriente en chorro subtropical se activa, la cual transporta humedad desde el Pacífico se activa desde octubre-noviembre, aumentando de diciembre a marzo con periodos frecuentes de lluvias en estados del noroeste, norte, noreste, occidente y centro del país.
Asimismo, la cantidad de frentes fríos es mayor, combinándose con la humedad para mantener periodos de frío en las regiones mencionadas, generándose nevadas más importantes en extensión y cantidad, mientras los eventos “Norte” en el Golfo de México pueden ser continuos llevando también más lluvias a la península de Yucatán, pero menor frecuencia de frío.
Algo importante, es también la intensidad de El Niño y zona de mayor temperatura en el Pacífico. Los Niños clásicos son los que tienen intensidad moderada a fuerte con anomalías de +1 a +2 °C sobre la región 3.4 con los efectos antes descritos; si se da un “Súper El Niño” como en 2015-2016, todo se hace extremo, pero sin tanto calor en nuestro país.