Cómo influye El Niño en el tiempo atmosférico de la CDMX y Valle de México
El Niño se fortalece y se prevé que tenga efectos históricos. Una mirada a eventos anteriores de esta fase cálida nos pueden revelar qué le espera a la Ciudad de México terminando 2026 y empezando 2027.

En los últimos meses, el fenómeno de El Niño ha tenido protagonismo en la narrativa climática y meteorológica del mundo, presentándose desde mayo y junio aguas más cálidas de lo normal en el Océano Pacífico tropical que alteran los patrones oceánicos y atmosféricos globales.
El Niño se ha fortalecido aún más durante el mes pasado. De acuerdo con el Centro de Predicciones Climáticas en su discusión diagnóstica emitida el 10 de septiembre de 2026: “Durante la temporada de octubre a diciembre de este año existe un 75% de probabilidad de un evento histórico que superaría la intensidad de los eventos de El Niño registrados desde 1950”.
Este calentamiento anómalo en el Pacífico propicia efectos globales diversos que, además, varían en la estación del año en el que se presenten. En México, durante el verano genera mayor presencia de ciclones tropicales en el Pacífico, resultando en más lluvias del promedio en el poniente del país mientras que la Península de Yucatán experimenta un déficit de precipitación por la escasez de ciclones en el Atlántico y Caribe.
Durante el invierno, genera mayor ingreso de frentes fríos y masas polares que hacen al Norte de México y Sur de Estados Unidos más fríos y húmedos, asociado a mayor frecuencia de días fríos con heladas, alcanzando la región Centro, especialmente en zonas altas, como el Ajusco en Ciudad de México o el Eje Neovolcánico. No obstante, cada región del país tiene efectos diferentes y puntuales.
¿Qué efectos puede desencadenar El Niño en el centro de México?
La fase de El Niño es la parte cálida del El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), un fenómeno climático en el que se describe cómo el océano y la atmósfera interactúan. A esta fase, está su contraparte fría “La Niña” con un periodo de alternancia de 2 a 7 años y cuya transición puede pasar por una fase neutra donde la temperatura del mar se normaliza, modificando los patrones de lluvia, calor y frío en distintas regiones del mundo.

Dependiendo de qué tan extremos han sido ambos lados del ENSO, se clasifican grandes episodios de La Niña y El Niño, siendo de este último los registrados en 1982-1983, 1997-1998, 2015-2016 y, más recientemente, aunque con menor intensidad, 2023-2024. Estos eventos pueden dar una referencia de lo que podría pasar en los próximos meses.
Según el Monitor de Sequía de Norte América, durante mayo 2024 se registró el valor más alto de sequedad de la década en curso con 75.96% de territorio mexicano con algún grado de sequía. Durante esa primavera, el Valle de México y la CDMX, alcanzaron un nivel de sequía predominantemente “severa” con zonas en el Estado de México de categoría “extrema” y “excepcional”.
Por otro lado, el 25 de mayo de 2024 se alcanzó la temperatura máxima de 34.7 °C en el Observatorio Meteorológico Central de Tacubaya tras una temporada de múltiples olas de calor consecutivas, siendo el valor más alto registrado hasta ahora en esta estación con registros desde 1877 en la CDMX. Además, ese mismo mes fue el más caluroso en promedio del que se tenga registro.
¿Cómo acabará 2026 en el centro de México?
La parte más crítica de El Niño actual ocurrirá entre el otoño e invierno, de tal forma que alterará o perturbará los patrones de lluvia y temperatura en esta temporada. Puntualmente en el centro del país se espera que:
- En septiembre haya anomalías negativas de lluvias en el norte del Estado de México y norte de Morelos, dejando al resto de la región y Ciudad de México sin modificaciones, es decir, lloverá lo habitual.
- En octubre se espera un incremento de lluvias en gran parte del país por mayor presencia de ciclones tropicales y frentes fríos, así como otros sistemas invernales, incluyendo a todo el Valle de México y sur de Morelos.
- De acuerdo con el SMN, en noviembre terminará la temporada de lluvias, viendo un déficit en la Ciudad de México, norte y oriente del Valle de México, pero otros modelos de previsión mensual indican más lluvias por encima de lo habitual en toda la región. Es necesario esperar actualizaciones.

Considerando que se prevé que El Niño comience a perder intensidad en primavera y transicione hacia una fase neutral a partir de mayo 2027, podemos esperar que de marzo a mayo, incluso junio, las condiciones de sequía se presenten con calor extremo, pero en este momento es imposible saber su intensidad. No obstante, debemos prevenirnos para un escenario extremo.
Año con año, el meteorólogo José Martín Cortés proporciona pronósticos sobre los efectos que ocasionarán las fases del ENOS en México. Consulta los avisos y alertas emitidos por el Sistema de Alerta Temprana de Protección Civil, así como nuestras actualizaciones del pronóstico en CDMX en Meteored México.
Referencia de la noticia
NOAA. (2026). North American Drought Monitor.
CENTRO DE PREDICCIONES CLIMÁTICA/NCEP/NWS. (2026). EL NIÑO/OSCILACIÓN DEL SUR: DISCUSIÓN DIAGNÓSTICA.
Herrera, P., Nuñez, M.. (2023). “El Niño”: ¿qué efectos tendrá en México y el mundo?.