El Niño se fortalece y sus efectos de lluvias y ciclones comenzarán a percibirse en próximas semanas sobre México
El mar del Pacífico ecuatorial continúa calentándose para darle mayor intensidad al fenómeno de El Niño cambiando la circulación atmosférica y alterando comportamiento de lluvias en próximas semanas en México.

Las condiciones meteorológicas han sido benéficas en los últimos meses gracias a La Niña y fase Neutra que dominaron regulando temperaturas y lluvias, pero El Niño ha llegado y se prevé alcance su máxima intensidad este invierno con efectos en territorio mexicano, especialmente con más lluvias y variación térmica.
Previsión del comportamiento del ENSO
La actualización mensual de este 9 de julio de 2026, el Centro de Predicciones Climáticas indica la persistencia de El Niño y su intensificación al incrementarse las anomalías térmicas del mar al registrarse de +1.2 °C en la región 3.4 y hasta +2.7 °C en la región 1+2 frente a Ecuador y Perú, acoplándose la teleconexión océano-atmósfera para dar vida y fuerza a este fenómeno.
La reserva de agua cálida debajo de la superficie vuelve a incrementar, haciendo ves que seguirá fortaleciéndose conforme pase de verano a otoño-invierno, emergiendo toda esa agua, persistiendo un 100% de probabilidad de que El Niño se mantenga hasta el inicio de 2027. Los términos de “Godzilla”, o Súper El Niño son alarmistas e incorrectos, sólo es válido fuerte/muy fuerte.
De forma general, las condiciones que pueden presentarse en México son: Canícula menos lluviosa y calurosa en la mitad centro-sur y noreste, siendo lluvioso el norte y noroeste; después, amenaza de ciclones con importantes lluvias dominarían al final del verano y en otoño.

Sistemas como tormentas invernales, frentes fríos y Corrientes en Chorro nos ocasionarían de otoño a invierno periodos muy lluviosos y fríos, siendo algo típico bajo este fenómeno con excepción de la región sureste donde sería menos frecuente. ¿Volveremos a tener inviernos como los de antes?
¿Qué es “El Niño – Oscilación del Sur”?
En pocas palabras, cuando el mar está más caliente de lo habitual en el Pacífico centro-oriental, se lo conoce como El Niño cambiando la dirección de los vientos y presión atmosférica para alterar el clima en nuestro país. Cada evento es único y no debemos caer en alarmismos que continúan inundando las redes sociales y generando pánico en la población.
Condiciones generales para el verano
Estamos por terminar la primera parte de la temporada de lluvias, esperándose nos adentremos a la época en que normalmente hay una disminución de lluvias en la mitad centro-sur y parte del noreste de México, conocida como Canícula en algún momento entre julio y agosto; cuando El Niño está activo, es común que la Canícula sea más intensa.
Esta condición sólo se relaciona con la disminución de lluvias: NO tiene fecha de inicio/fin, NO dura 40 días y NO es la época más calurosa del año. Contrario a otra creencia, el norte y noroeste donde el calor es intenso en verano no existe la Canícula, ya que ahí no hay una disminución de lluvias.

Así, durante estos dos meses, se prevé menor frecuencia de lluvias en la península de Yucatán, estados del Pacífico, Altiplano (Valle de México, Bajío y Occidente) y Vertiente del Golfo hasta la región noreste. SÍ lloverá, pero los acumulados serían inferiores a lo habitual, aumentando por periodos el calor, sin ser extremo como en primavera.
Posibles condiciones del clima a finales de año
En contraste a lo que se sigue alarmando, este 2026 se mantendrá caracterizado por lluvias y temperaturas moduladas, aunque claro que habrá zonas de menos lluvias con calorón. De otoño a invierno podríamos recordar muy bien el frío, lluvias y nevadas como se presentaban en décadas anteriores
Comportamiento estimado para otoño-invierno
El otoño meteorológico comienza el 1 de septiembre, finalizando el 30 de noviembre, mientras el invierno va del 1 de diciembre hasta el 28-29 de febrero de cada año. Los modelos van consensuando escenarios similares para nuestro país en cuestiones de temperaturas y lluvias, así como ciclones y frentes fríos.
Septiembre podría comenzar bipolar, con muchas lluvias a lo largo del norte y más seco en la mitad centro-sur; pero conforme pase el mes, las precipitaciones irían aumentando en occidente, centro y oriente, quedando aún más seco/menos lluvioso en la región sur-sureste del Pacífico al Caribe.
Este cambio se debería a que los ciclones tropicales podrían presentar un rápido repunte amenazando estados del Pacífico, cuya humedad se extienda al país. Con El Niño, la Corriente en Chorro que transporta humedad precisamente desde este océano, se iría activando a finales de mes o en octubre, acercando a los ciclones y sus efectos.

Octubre y noviembre se distinguirían por humedad importante ante ciclones del Pacífico y la Corriente en Chorro con efectos en la mitad centro-occidente y un incremento rápido de frentes fríos y tormentas invernales o DANA´s en la mitad centro-oriente, en ambos casos incluyendo los estados del norte.
Eventos invernales extremos
Cada evento es único, pero hasta el momento, la circulación de El Niño (océano-atmósfera) de próximos meses, está siendo análogo a 1997-1998, cuando en invierno se presentaron importantes periodo de lluvia y frío, resaltando nevadas extensas e intensas afectando no sólo montañas, sino estados completos con sus ciudades.
Esto NO garantiza su presencia, pero sí indica una alta probabilidad de que experimentemos un invierno clásico de El Niño con importantes lluvias, nevadas y frío. Pero su contraste sería en la primavera y parte del verano 2027 con posibles sequías y calor extremo… debemos esperar para confirmar este escenario.