Probable llegada de la Canícula a México: próximas semanas tendremos variaciones entre días de lluvias, Sol y huracanes
El comportamiento de las lluvias sigue teniendo variaciones en México y los modelos muestras cambios más notables en próximas semanas, alterando las temperaturas. ¿Será que la Canícula ha llegado?

Parte de mayo y junio presentaron periodos de intensas lluvias en la mitad centro-sur del territorio mexicano, generándose inundaciones urbanas y hasta desbordamiento de ríos y arroyos, algo clásico del inicio de la temporada de lluvias, pero actualmente, las lluvias están disminuyendo en frecuencia y cantidad en estas porciones, aumentando al norte y occidente.
Para las semanas siguientes, desde esta segunda quincena de julio, durante agosto y hasta el inicio de septiembre, las lluvias se harán irregulares a lo largo de México por la presencia de algunos anticiclones, fuertes vientos alisios, el Monzón Mexicano, ondas y ciclones tropicales, así como vaguadas con efectos locales.
En general, el déficit de lluvias estaría sobre estados del sureste, oriente, centro, Pacífico sur, occidente, Altiplano y noreste; sí lloverá en estas porciones siendo de forma más esporádica para ser más frecuentes en la Sierra Madre Occidental y montañas del centro. Este comportamiento es clásico en la Canícula.
¿Qué es la Canícula?
Exclusivamente, es la reducción de lluvias entre los meses de julio y agosto en promedio, de variable duración y principalmente en estados de la franja centro-sur y parte del noreste. Salvo casos excepcionales como en 2023, cuando se tuvo una intensa sequía atípica por un El Niño y vapor de agua en la atmósfera por la erupción del Hunga Tonga, la Canícula fue extrema.

Directamente, este fenómeno no se relaciona como tal con el calor, aunque es consecuencia de la disminución de lluvias. La canícula NO dura 40 días, NO es la época más calurosa del año y NO tiene fecha de inicio/fin, por lo que es imposible determinar con meses de anticipación cuándo y cuánto tiempo se tendría.
Contrario a creencias populares, en estados del noroeste y norte, la Canícula NO existe: fácilmente la relacionan con el calor extremo que presentan en verano, pero si este fenómeno es disminución de lluvias y en estos meses no llueve o apenas se dan algunos eventos sin haber baja, automáticamente NO se puede hablar de Canícula.
Panorama a largo plazo
En términos muy generales y por regiones (recuerden que a semanas o meses de distancia es imposible mencionar una ciudad o incluso estado en específico), la Canícula de este 2026 podría ser dentro de lo normal o ligeramente más seca, es decir, una disminución de lluvias normal a lugeramente por encima de lo habitual.
Si lo comparamos con 2023 o 2011, en que la sequía se extendió a todo el país en plena temporada de lluvias, los cuerpos de agua se secaron, entre otros efectos, este 2026 estará muy leve la condición, incluso no se generalizaría Sequía, siendo casos aislados ya que tenemos muchas reservas gracias a las lluvias de 2024-2026.
¿Qué regiones tendrían la mayor/menor concentración de lluvia?
Todos los modelos coinciden en un déficit o menos acumulado de precipitaciones en el sureste, oriente, centro, Pacífico sur, a lo largo del Altiplano y el noreste de 50-150 mm menos de lo habitual durante agosto. De forma local, algunos sectores de la Vertiente del Golfo de México y sureste podrían no registrar disminución y continuar con periodos muy lluviosos.

En contraste, el norte y occidente, específicamente en la porción de la Sierra Madre Occidental, el monzón mantendría actividad importante con fuertes tormentas frecuentes, donde el acumulado estaría dentro o superior a lo habitual, haciendo un verano más lluvioso de 100-200 mm por encima de lo habitual.
En septiembre, el panorama comenzaría a cambiar, continuando muy lluvioso en el norte y occidente, extendiéndose hacia el noreste, Bajío y Valle de México donde serían más frecuentes las tormentas conforme pase el mes; contrastaría en el sureste, sur del Golfo de México y Pacífico sur donde podría persistir un déficit de lluvias.
Ciclones tropicales con mayor frecuencia y cercanía, así como los primeros frentes activos ocasionarían este incremento de lluvias. Es importante mencionar que, en las regiones con déficit NO SIGNIFICA QUE SERÁN NULAS LAS LLUVIAS, sólo hace referencia a menor frecuencia y acumulado de lluvias.
Mucha atención en otoño e invierno
Varias señales en nuestro planeta, además de los modelos de pronóstico, se están observando y se relacionan con notables incrementos de lluvias y descensos de temperatura. Estadísticamente, bajo el Fenómeno de El Niño se torna más lluvioso y frío conforme finaliza el año, pero tiene que haber un acoplamiento “ideal” océano-atmosférico.
Estos próximos días, Chile en Sudamérica tendrá lluvias torrenciales >500 mm y que así podría continuar de agosto a septiembre. Cada El Niño genera esto, coincidiendo también para México posteriormente, tal como fue en 1997; de hecho, la circulación atmosférica de ese año y lo que puede ocurrir este 2026 luce muy similar.

Los últimos ciclones de octubre a noviembre con amenazas directas, primeros frentes fríos que se tornarían muy activos, corrientes en chorro (transporte de humedad) y DANA’s o vórtices fríos serían los sistemas que nos mantendrían en alerta. ¿Habrá intenso frío, lluvias y nevadas extremas este invierno?...