China construye un edificio de 10 plantas en solo 28 horas con una técnica que revoluciona la construcción mundial

En solo 28 horas, un edificio de diez plantas "apareció" en China. Más que un récord, es una muestra del giro industrial que viven los métodos de construcción contemporáneos.

China es uno de los países con mayor ritmo de construcción urbana del mundo en las últimas décadas.
China es uno de los países con mayor ritmo de construcción urbana del mundo en las últimas décadas.

Alguien solía decir que el tiempo es la sustancia de la que estamos hechos, y que un sueño o un libro pueden contener siglos. Una noche puede durar 28 horas si se cuenta desde el asombro. Y también, en poco más de un día, una ciudad en China vio levantarse un edificio de 10 plantas donde antes solo había terreno vacío.

En 2021, la empresa china Broad Group logró ensamblar un edificio de 10 plantas, en la ciudad de Changsha, en tan solo 28 horas y 45 minutos.

Según estimaciones de organismos internacionales, millones de personas viven en condiciones inadecuadas o sin acceso formal a vivienda digna. La demanda crece más rápido que la capacidad tradicional de construcción en muchas ciudades. Mientras, la construcción convencional puede tardar meses e incluso años en completar edificios de mediana altura.

Pero la clave de este logro no ha sido trabajar más deprisa, sino cambiar la forma de construir, empleando un sistema de construcción diferente al tradicional. Se conoce como Sistema "LEGO" (o Modular). La empresa responsable es Broad Group, con sede en Changsha, conocida por desarrollar sistemas estructurales industrializados de acero inoxidable.

El proyecto de Broad Group en 2021 se considera el récord mundial de velocidad para la construcción de un edificio de esa escala. Así, rompió los esquemas y marcó un hito industrial. Este récord superó, además, la marca anterior de la propia empresa, que en 2015 había levantado un rascacielos de 57 pisos en 19 días.

En tiempos donde todo parece acelerarse, la construcción había permanecido como uno de los sectores más lentos y tradicionales. Pero esta experiencia reabre la pregunta: ¿puede una ciudad levantarse al ritmo de la industria? Y, más aún, ¿qué se gana y qué se arriesga cuando la velocidad se convierte en objetivo?

Construir distinto: ¿En qué consiste la técnica?

El método utilizado se basa en la construcción modular prefabricada. En lugar de levantar columnas, muros y losas directamente en el sitio de obra, los módulos estructurales se fabrican previamente en instalaciones industriales. Cada módulo tiene el tamaño de un contenedor de transporte estándar para facilitar su traslado.

En lugar de levantar columnas, muros y losas directamente en el sitio de obra, los módulos estructurales se fabrican previamente en instalaciones industriales.

Cada unidad llega prácticamente terminada con estructura, aislamiento, instalaciones eléctricas y sistemas de tuberías ya integrados. En el terreno solo se realiza el ensamblaje con grúas y fijando los módulos con pernos de alta resistencia. Sigue el mismo principio de un Lego, pero aquí cada bloque pesa toneladas y debe cumplir normas estructurales estrictas.

En Alemania también se está utilizando la construcción modular, siendo Berlín uno de los casos más visibles en Europa.
En Alemania también se está utilizando la construcción modular, siendo Berlín uno de los casos más visibles en Europa.

Este modelo transforma la lógica tradicional de la construcción. En este punto es bueno señalar que el tiempo visible —las 28 horas y unos minutos— corresponde únicamente al ensamblaje final. La mayor parte del trabajo ocurre antes, bajo condiciones controladas en la fábrica, lo que permite:

  • Mayor precisión en el uso de materiales.

  • Menor generación de residuos.

  • Reducción del impacto ambiental local durante la obra.

  • Disminución de interrupciones urbanas como ruido o polvo.

En términos técnicos, no es una obra acelerada, sino una obra industrializada. Y la empresa Broad Group es pionera en esta técnica.

Control de Calidad de fábrica

A pesar de la velocidad, la empresa afirma que la estructura es 10 veces más ligera y 100 veces más fuerte que las convencionales, siendo capaz de resistir terremotos de magnitud 9 y tifones. Esto es gracias a su flexibilidad y al uso de materiales avanzados (como el acero inoxidable de doble capa) y pernos de alta resistencia, en lugar de soldaduras o cemento que puede agrietarse.

Pero la seguridad no se improvisa durante las 28 horas de ensamblaje. Esta se garantiza mucho antes en un entorno controlado. Al fabricarse los módulos en una planta se eliminan variables externas como el clima, o errores humanos in situ, que suelen afectar la integridad de las obras tradicionales.

Además, el cableado eléctrico, la plomería y los sistemas de ventilación se instalan y se prueban en la fábrica antes de enviarse a ensamblaje. Pero lo cierto es que la velocidad visible puede generar desconfianza pública y exige estándares rigurosos de certificación, supervisión técnica y regulación estructural.

Ventajas, límites y reproducibilidad

La promesa es potente y tentadora: rapidez, eficiencia y potencial reducción de emisiones. El sector de la construcción es responsable de una proporción significativa de las emisiones globales vinculadas a la energía y materiales, por lo que optimizar procesos podría representar un avance relevante en sostenibilidad.

El sector de la construcción es responsable de una proporción significativa de las emisiones globales vinculadas a la energía y materiales, por lo que optimizar procesos podría representar un avance relevante en sostenibilidad.

Otras ventajas de esta forma de construcción industrializada incluyen la reducción de tiempos de entrega, el control de calidad más uniforme al fabricarse en entornos industriales, la posible disminución del desperdicio de materiales y una mayor seguridad laboral al reducir trabajos prolongados en altura.

Sin embargo, también hay interrogantes. La prefabricación exige una cadena logística altamente coordinada, infraestructura industrial avanzada y marcos regulatorios compatibles con este tipo de sistemas. No todos los países cuentan con esas condiciones, ni todos los contextos urbanos cuentan con marcos normativos para este tipo de ensamblaje.

La planificación, el diseño arquitectónico y la integración con el entorno siguen siendo factores decisivos. En esa complejidad, el límite de la reproducibilidad de este modelo no es únicamente técnico. También depende de la infraestructura disponible, de los marcos regulatorios, de la cultura constructiva y de la aceptación social.

Y puede que la idea incomode a quien asocia ciudad con procesos lentos y orgánicos. Pero representa algo innegable: la capacidad humana de reorganizar conocimiento, industria y tecnología para resolver problemas eficientemente. En un mundo que necesita vivienda, resiliencia y menos impacto ambiental, la industrialización bien regulada puede ser un avance extraordinario.

Referencias de la noticia

El innovador método de construcción de China: permite levantar un edificio de 10 plantas en 28 horas. 20 de febrero de 2026. Mario Bordonaba. Publicación en 20 Minutos.