Efectos de la ropa interior sintética: descubre la forma en que estas telas influyen en tus desbalances hormonales
Detrás de la estética, la durabilidad y los diseños llamativos de la lencería sintética, se esconde un factor de riesgo para la salud íntima que suele pasar desapercibido.

El uso de ropa interior fabricada con materiales sintéticos ha sido investigado por varios grupos de investigadores y han encontrado posibles riesgos para la salud. Algunos de los hallazgos se han realizado en regiones China y países europeos en donde se han detectado bisfenoles en estas prendas.
Este químico es utilizado en procesos textiles como estabilizadores de color, y son utilizados en ropa fabricada con poliéster, poliamida y elastano, incluso en aquellas que tienen encaje o brillos.
Estos compuestos químicos son conocidos por interferir con el sistema endocrino y pueden afectar funciones hormonales esenciales. A esto se le conoce como disruptores endocrinos y pueden ser absorbidos de manera directa por la mucosa íntima hacia el torrente sanguíneo.
Disruptores endocrinos
Los bisfenoles pueden alterar procesos vitales relacionados con el metabolismo, el crecimiento y la reproducción. La exposición prolongada a estas sustancias se ha vinculado con enfermedades hormonales y metabólicas, afectando especialmente la fertilidad y el equilibrio hormonal de las mujeres, en la niñas provoca una pubertad precoz.
Según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, los principales riesgos de estas sustancias es el cáncer, ya que la exposición se ha vinculado con tumores dependientes de hormonas, como el cáncer de mama.

También se pueden desarrollar problemas reproductivos, es decir, causar infertilidad, además de la pubertad precoz que ya mencionamos. Puede provocar trastornos metabólicos, que se han asociado con obesidad, diabetes y Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino.
Por esta razón, es importante evitar comprar productos piratas o falsificados porque sus procesos de producción no están regulados y no se sabe la calidad de los mismos y mucho menos el proceso de creación, almacenamiento y distribución.
En México hasta 19 por ciento de las vaginitis son causadas por hongos Cándida albicans. Los factores predisponentes para esta infección son: clima cálido o templado, obesidad, deficiencias del sistema inmune.
Pero también el uso de constante de productos con químicos o alérgenos locales como el diu, ropa muy ajustada o ropa interior sintética, estados de hiperglucemia, aplicación de duchas vaginales y uso de tampones.
La ginecóloga y oncóloga, Arcelia Varela, recomienda ante estos hallazgos:
- Preferir ropa interior de fibras naturales, como algodón, que tienen menor probabilidad de contener bisfenoles.
- Evitar prendas sintéticas en contacto prolongado con la piel, especialmente en áreas sensibles.
- Lavar la ropa nueva antes de usarla, para eliminar posibles residuos químicos de fabricación.
- Informarse sobre marcas que certifican textiles libres de químicos nocivos.
- Acudir con el especialista en salud femenina ante molestias que pueda presentar, y sin duda preferir ropa interior de fibras naturales y no sintéticas.
Cada año 80 mil millones de prendas de ropa nuevas se compran en todo el mundo, la mayoría de estos productos son procesados en China, India y Bangladesh, ahí se han encontrado numerosos contaminantes, como el antimonio.
En los últimos años, numerosos estudios científicos han mostrado evidencias de los efectos adversos en las personas que trabajan directamente en la producción textil.
Existe una escasez de literatura que aborda las vulnerabilidades de salud de los trabajadores de prendas de vestir prefabricadas en las regiones del sur y sudeste asiático. Actualmente se sabe poco sobre los tipos distintivos de vulnerabilidades de salud de quienes trabajan los textiles.