Humedad y bochorno en estos días: conoce las molestias más comunes

El bochorno no es una medida de la temperatura absoluta del aire, sino de la sensación térmica provocada por la combinación de calor y alta humedad relativa.

El ambiente no solo se percibe pesado por la acumulación de humedad sino por el fenómeno del bochorno.
El ambiente no solo se percibe pesado por la acumulación de humedad sino por el fenómeno del bochorno.

El país atraviesa por el periodo de la canícula, una fase del verano caracterizada por un ambiente sofocante donde el factor principal no son necesariamente temperaturas récord, sino el persistente bochorno y la alta humedad que se percibe en gran parte del territorio nacional.

Especialistas en salud como los médicos internistas advierten que este choque ambiental dificulta que el cuerpo libere el calor acumulado de forma natural, lo que provoca una serie de malestares físicos en la población que a menudo se pasan por alto y que se percibe como los clásicos bochornos.

Cuando la humedad del aire es elevada durante la canícula, el sudor no se evapora adecuadamente de la piel, impidiendo que el organismo regule su temperatura interna. Entre las molestias más comunes que se presentan durante estas semanas puede llegar a sentirse agotamiento corporal y fatiga constante.

Esto se debe a la dificultad del cuerpo para enfriarse por lo que genera una sensación continua de pesadez, cansancio extremo desde las primeras horas del día, lentitud de reflejos y dolores de cabeza punzantes.

Malestares físicos por el bochorno

También se puede presentar una deshidratación silenciosa y mareos y es que a diferencia del calor seco, el ambiente húmedo y sofocante hace que perdamos líquidos y electrolitos de manera constante sin percibirlo del todo, lo que puede provocar bajones de presión arterial, visión borrosa y desmayos.

También se pueden desarrollar irritaciones en la piel y sarpullido debido a que la acumulación de sudor atrapado en la ropa y los poros genera dermatitis, brotes de urticaria e infecciones cutáneas, siendo los niños, adultos mayores y personas con piel sensible los más afectados. Incluso la cara puede presentar erupciones y fomentar la creación de más grasa en la cara.

La canícula es un fenómeno climático que ocurre durante el verano y se caracteriza por una disminución en las lluvias y un aumento de la temperatura.
La canícula es un fenómeno climático que ocurre durante el verano y se caracteriza por una disminución en las lluvias y un aumento de la temperatura.

Debido a esta sensación pegajosa y bochornosa en el cuerpo, las alteraciones en el sueño e irritabilidad se hacen presentes. El bochorno nocturno dificulta conciliar un descanso reparador, lo que se traduce en insomnio, cambios de humor y un desgaste físico acumulado a lo largo de las semanas que dura este periodo.

Para hacer frente a los efectos de la canícula en el país, las autoridades sanitarias recomiendan mantener una hidratación constante a base de agua simple pero que sea segura y en los casos de niños o adultos mayores se debe consultar al especialista para ver la pertinencia del consumo de vida suero oral.

También se recomienda vestir ropa holgada de fibras naturales como el algodón, procurar la ventilación en espacios cerrados y evitar la actividad física intensa durante las horas de mayor sofoco. Ante síntomas de desorientación, mareo severo o vómito, es fundamental buscar atención médica inmediata.

Crece demanda de atención por Canícula

De acuerdo con el monitoreo del Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud, los picos de sofoco y estrés térmico registrados durante las últimas semanas han provocado un repunte en las atenciones en los servicios de salud como los golpes de calor.

Las unidades de primer nivel y los hospitales de segundo nivel del Sistema Nacional de Salud reportan que los diagnósticos por deshidratación severa, insolación y agotamiento por calor muestran un incremento de un 15 por ciento en comparación con la misma temporada del año anterior.

La dependencia detalló que más del 60 por ciento de las atenciones por golpe de calor se concentran en adultos mayores de 60 años y en trabajadores del sector informal o de la construcción, quienes permanecen expuestos al bochorno continuo sin periodos adecuados de hidratación y descanso.