Inundaciones severas causan caos y dejan devastación en diversos puntos de la Península de Yucatán

Tras un viernes 29 de mayo tormentoso y con aguaceros extraordinarios, prevalecen las lluvias en gran parte de la Península de Yucatán, condición que mantiene la presencia de inundaciones repentinas.

Las intensas lluvias del 29 de mayo de 2026, dejaron una jornada histórica en Mérida, con acumulados que alcanzaron entre 90 y 153 mm en menos de 24 horas, rompiendo récords para el mes de mayo. El aguacero más fuerte se registró entre la tarde y la noche, colapsando el drenaje en múltiples puntos de la ciudad y generando severos encharcamientos que convirtieron calles en ríos.

Esto provocó caos vial, decenas de vehículos varados y fallas en el suministro eléctrico en varias colonias. La zona sur de Mérida fue una de las más afectadas, con reportes de hasta 131-153 mm de precipitación. Colonias como San Antonio Xluch, San José Tecoh Sur y San Marcos Sustentable sufrieron inundaciones importantes, con agua entrando a viviendas bajas y afectando gravemente la movilidad de sus habitantes.

El dato de precipitación acumulada más relevante fue de 153 mm en Observatorio de Mérida, Yucatán; los efectos reportados fueron intensas rachas de viento y tormentas eléctricas

Mientras que en el centro y poniente también se registraron acumulados altos entre 84 y 100 mm, dejando vialidades anegadas y problemas de acceso. El periférico, avenidas principales y colonias como Pensiones, Jardines de Mulsay y Mulsay quedaron prácticamente intransitables. Se reportaron más de 200 calles inundadas solo en Mérida, con cientos de reportes ciudadanos.

Vehículos quedaron atrapados con agua hasta la mitad de las puertas, causando averías en motores y sistemas eléctricos, mientras que el transporte público tuvo que modificar rutas.

Inundaciones y acumulados de lluvias extraordinarios en Quintana Roo

En Quintana Roo, las lluvias fuertes impactaron especialmente a Chetumal, donde se acumularon más de 80 mm en pocas horas. Las precipitaciones provocaron el cierre preventivo de al menos 17 calles, inundaciones en 59 puntos conflictivos, caída de árboles y ramas, y aparición de socavones y baches.

Colonias enteras quedaron bajo el agua, con vehículos varados y complicaciones viales durante varias horas.

El dato de precipitación acumulada más relevante fue de 246 mm en Observatorio de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo; los efectos reportados fueron intensas rachas de viento y tormentas eléctricas

En Chetumal se reportaron encharcamientos severos, árboles caídos por el reblandecimiento del suelo y complicaciones en avenidas principales. Brigadas municipales realizaron desazolve y limpieza, pero el volumen de agua superó la capacidad del drenaje en varios sectores.

Aunque no se registraron inundaciones catastróficas, sí hubo afectaciones a la circulación y daños menores en infraestructura vial.

Regiones más afectadas tanto en Merida como en Quintana Roo

Las zonas más afectadas fueron el sur y centro de Mérida en Yucatán, junto con Chetumal y el sur de Quintana Roo. La saturación del suelo por días previos de lluvia agravó los encharcamientos en áreas de drenaje limitado.

La zona metropolitana de Mérida (incluyendo Kanasín y Umán) y la costa norte (Progreso, Chelem y Yucalpetén), también sufrieron daños importantes. En la costa yucateca, pescadores usaron lanchas para transitar por calles inundadas.

En Quintana Roo, las afectaciones se concentraron en el sur del estado, con menor intensidad en la zona norte como Cancún, donde predominaron chubascos más moderados.

Caída de árboles, postes y afectaciones a servicios esenciales marcaron ambos estados. En Mérida se atendieron cientos de reportes por árboles caídos y cortocircuitos.

En Chetumal ocurrió algo similar, con deterioro del pavimento y baches que complicaron aún más la movilidad. No se reportan pérdidas humanas graves, pero sí daños materiales y disrupciones en la vida cotidiana.

Autoridades de ambos estados activaron operativos de desazolve, extracción de agua y monitoreo, pidiendo a la población extremar precauciones ante la continuación del temporal.