La situación de las avalanchas se agrava: el aire templado vuelve inestables las laderas y el peligro aumenta
Los altos niveles de alerta por avalanchas y el aumento de las temperaturas están agravando la situación. Los expertos advierten sobre avalanchas espontáneas. La situación podría empeorar rápidamente en algunas regiones.

En muchas regiones de los Alpes, se mantienen vigentes niveles elevados de alerta por avalanchas, con un peligro frecuente de nivel 3 e incluso superior en algunas zonas. Tras las fuertes nevadas de las últimas semanas, se ha acumulado una gruesa capa de nieve, que en muchos lugares aún se considera inestable y propensa a avalanchas.
La combinación de capas de nieve suelta y antigua con nieve nueva y pesada acumulada en la parte superior es especialmente crítica. Esta estructura puede fallar incluso con una carga mínima. Por lo tanto, los expertos describen la situación de avalanchas como tensa y, en algunas zonas, precaria, y continúa siendo vigilada de cerca.
El aire templado agrava la situación
La actual entrada de aire templado conlleva riesgos adicionales. El aumento de las temperaturas provoca que la nieve se humedezca cada vez más y pierda resistencia. Como resultado, la capa de nieve puede volverse más inestable que durante el período de frío.
Especialmente en cotas medias, la nieve se vuelve más pesada, aumentando la presión sobre las capas más débiles. Los expertos advierten que esta situación podría incluso empeorar la situación a corto plazo. Incluso las laderas que antes se consideraban relativamente estables podrían volver a ser vulnerables.
Posibilidad de avalanchas espontáneas
El peligro aumenta significativamente, especialmente a lo largo del día. El Sol y las temperaturas suaves provocan un mayor reblandecimiento del manto nivoso. Si bien las condiciones suelen parecer relativamente tranquilas por la mañana, el riesgo aumenta considerablemente más tarde.
Especialmente por la tarde, pueden desencadenarse avalanchas espontáneas de nieve húmeda sin previo aviso. Estas avalanchas pueden transportar grandes cantidades de nieve y adentrarse en el valle. Este desarrollo impredecible es precisamente lo que hace que la situación actual sea tan crítica.
Engañosa sensación de seguridad en la montaña
El tiempo, a menudo agradable, da a muchas personas una falsa sensación de seguridad. Los cielos azules y las temperaturas suaves parecen inofensivos, pero estas mismas condiciones pueden alterar peligrosamente el manto nivoso. Por lo tanto, los aficionados a los deportes de invierno y los esquiadores de travesía subestiman fácilmente los riesgos.
Especialmente fuera de pista, la situación sigue siendo extremadamente peligrosa en algunas zonas. Incluso una sola persona puede desencadenar avalanchas de placa que rápidamente se convierten en avalanchas de mayor tamaño. Por lo tanto, la aparente calma en la montaña puede ser engañosa.
Posible mayor escalada
Si las temperaturas continúan subiendo o se producen más precipitaciones, la situación podría empeorar significativamente en algunas regiones. La lluvia, especialmente en las zonas más altas, desestabilizaría aún más el manto de nieve. Esto podría provocar avalanchas de mayor tamaño que podrían bloquear carreteras o dificultar temporalmente el acceso a algunos pueblos de montaña. Por lo tanto, los expertos enfatizan que la situación puede cambiar rápidamente.
Alivio lento solo más adelante
Solo se puede esperar un alivio sostenido de la situación una vez que el manto de nieve se haya estabilizado durante varios días. Esto requeriría, sobre todo, tiempo seco y temperaturas constantes. Hasta entonces, la situación de avalanchas sigue siendo tensa.
En general, la situación actual se considera particularmente crítica debido a que el manto de nieve se encuentra en una fase de transición. Quienes viajen a los Alpes en los próximos días deben prestar mucha atención a las advertencias y no subestimar los riesgos bajo ninguna circunstancia.