¿Puede el planeta más caliente generar más granizo de mayor tamaño?

Aunque se piense lo contrario, un planeta más caliente parece estar generando más tormentas que producen granizos de gran tamaño. Aunque queda mucho por investigar esta tendencia parece estar afianzándose en los últimos años.

Granizo Carlos Paz
Granizo caído en 2018 en Villa Carlos Paz, Córdoba, se considera el más grande jamás registrado.

El verano europeo que está en sus últimos días aportó infinidad de récords meteorológicos. Italia fue el principal foco de tormentas extremas, y allí se dio una situación relevante. En menos de una semana se quebró dos veces el récord europeo de granizos de mayor tamaño. El primero fue una bola de 16 centímetros, que a los pocos días fue superado por otro en la zona de Milan con 19 centímetros de diámetro.

Uno tendería a pensar que en un mundo más caliente debería caer menos hielo del cielo, pero las cosas no son tan lineales ni sencillas.

Estos granizos están cerca de los valores récord mundiales. Un granizo de 20,3 cm caído en 2010 en Dakota del Sur, Estados Unidos, y el enorme “gargantúa” de Villa Carlos Paz, Argentina, con 23 centímetros, y sobre el que oportunamente te contamos los detalles en Meteored. Uno tendería a pensar que en un mundo más caliente debería caer menos hielo del cielo, pero las cosas no son tan lineales ni sencillas.

De acuerdo a lo que indica Scientific American, muchos investigadores coinciden en que es probable que en algunas zonas aumente el número de tormentas de granizo, así como la cantidad de granizo potencialmente dañino, aunque la superficie del planeta se caliente. Esto está más relacionado con las condiciones en la media y alta troposfera que es donde se desarrolla el granizo, y con la circulación que los hace posible.


Una idea contra-intuitiva

Katja Friedrich, científica atmosférica de la Universidad de Colorado en Boulder explica que "hace diez años se decía que con el cambio climático habría menos granizadas. Pero eso no es lo que vemos, en realidad, aunque las temperaturas estén subiendo”.

Esto se debe a que hay otros efectos del cambio climático que pueden aumentar la probabilidad de granizo. Las tormentas que producen granizo tienen tres ingredientes: fuertes corrientes ascendentes (aire caliente que impulsa la tormenta); una atmósfera inestable (que se produce cuando hay una capa de aire frío y seco sobre otra cálida y húmeda); y abundante humedad atmosférica.

Termodinámicamente, el aire más cálido retiene más humedad, y el calentamiento cerca de la superficie terrestre contribuye a la inestabilidad atmosférica, que puede promover más corrientes de ascenso y como resultado más tormentas.

Según Victor Gensini, investigador de tormentas convectivas severas y cambio climático en la Universidad del Norte de Illinois y contactado por Scientific American indicó que el cambio climático también puede impulsar fuertes corrientes ascendentes. "Si pensamos en las corrientes ascendentes de una tormenta como en un globo aerostático, si creamos más aire caliente, éste se eleva más deprisa".

Las corrientes ascendentes son vitales para el desarrollo de granizo. El proceso se inicia con pequeños embriones de hielo que al ser elevados colisiona con agua sobreenfriada que le suma más volumen al granizo inicial. El agua sobreenfriada es agua en estado sólido con temperaturas negativas, un estado muy inestable del agua, que se convierte en sólido apenas contacta al granizo que se eleva.

Para que una tormenta pueda desarrollarse más, es necesario que la intensidad del viento aumente con la altura, así las corrientes descendentes de la nube caen por delante y el ciclo se puede retroalimentar una y otra vez.

Argentina y Estados Unidos al tope del ranking

Al final del proceso las corrientes ascendentes no pueden soportar el peso del granizo y este finalmente cae. En función de su tamaño y de otra serie de variables que entran en juego, este granizo llegará como tal a superficie o se licuará en gotas de agua. Muchas tormentas producen granizos que nunca llegan a tocar el suelo porque son lo bastante pequeños como para derretirse al caer por el aire más caliente cerca de la superficie.

Milan granizo
Granizo de gran tamaño caído en el área de Milán, Italia, en el pasado mes de julio.

Pero el granizo suficientemente grande puede caer a una velocidad mortal. Un trozo de granizo del tamaño de una pelota de tenis cae a 161 kilómetros por hora. Los granizos más grande caen en el centro y norte de Argentina y en las Grandes Llanuras de Estados Unidos.

En ambos casos, la culpa es de la geografía. Las Grandes Llanuras tienen una fuente de humedad superficial procedente del Golfo de México, y en Argentina llega humedad de la selva amazónica. El aire más alto y seco para las tormentas procede de las Montañas Rocosas y de los Andes, respectivamente.

Cuando el aire viaja por encima de estas cadenas montañosas, se eleva, se enfría y se seca. El valle del Po en Italia también es conocido como una región de granizo, donde las tormentas se alimentan cuando los vientos soplan sobre los Alpes desde el noroeste y chocan con masas de aire más cálidas y húmedas procedentes del mar Adriático.

Si bien queda mucho por investigar, hay indicios de que en el centro-norte de Italia se están produciendo más granizadas de entre 5 y 7,5 cm, al igual que en el norte de las Grandes Llanuras de Estados Unidos.