Video: Borrasca Harry provoca una gran tormenta de arena en el este de Libia, dejando muerte y destrucción a su paso

Equipos de rescate pudieron evacuar a familias después de que árboles y escombros cayeran sobre sus casas, debido al tiempo severo originado por Harry, que azotó diversas regiones al norte de África la semana pasada.

La semana pasada, el norte de África se vio sacudido por la llegada de la borrasca Harry, un sistema de baja presión extremadamente profundo que se originó entre el canal de Cerdeña y la costa tunecina. Impulsada por un gradiente térmico inusual entre el aire ártico europeo y el calor del Mediterráneo, la tormenta desarrolló una fuerza destructiva que rápidamente se desplazó hacia el este.

En Libia, este fenómeno no se manifestó solo como lluvia, sino como una colosal e imponente tormenta de arena que cubrió el horizonte.

El impacto más severo se registró entre los días lunes 19 y el martes 20 de enero de 2026, afectando principalmente a las regiones de Cirenaica y el sur del país. Ciudades enteras, incluyendo Bengasi, Al Marj y Al Abyar, quedaron sumergidas bajo un cielo de color naranja intenso y polvo denso que redujo la visibilidad a niveles prácticamente nulos.

Los vientos sostenidos superaron los 80 km/h, con rachas huracanadas que en estaciones como el Aeropuerto de Benina registraron picos de hasta 100 km/h.

Perdidas de vidas humanas y agravios a la salud

Esta "pared de arena" trajo consigo consecuencias fatales, confirmándose la muerte de al menos dos jóvenes en la ciudad de Bengasi debido al colapso de muros debilitados por las ráfagas. La Media Luna Roja Libia y las autoridades locales informaron además sobre decenas de heridos por accidentes viales y la caída de objetos metálicos en zonas urbanas.

El sistema sanitario se vio bajo una presión extrema al recibir a cientos de ciudadanos con dificultades respiratorias severas provocadas por la altísima concentración de partículas.

Cierre de aeropuertos, caminos, oficinas y escuelas

En respuesta a la emergencia, el Gobierno de Estabilidad Nacional (GNS), impuso un toque de queda total para proteger a la población y evitar mayores tragedias en las carreteras. Se suspendieron las clases en escuelas y universidades, y las oficinas gubernamentales cerraron sus puertas mientras la borrasca Harry continuaba su paso.

La actividad aérea se paralizó por completo en los aeropuertos del este y sur, incluyendo las terminales de Mitiga y Misrata, dejando a miles de pasajeros varados ante la imposibilidad de operar vuelos.

Daños estructurales fueron masivos y visibles

Registrados en cada rincón de las zonas afectadas, con imágenes en redes sociales que mostraban torres de alta tensión dobladas como papel. Cientos de árboles centenarios fueron arrancados de raíz, cayendo sobre vehículos estacionados y bloqueando las principales vías de comunicación terrestre.

Además, el suministro eléctrico sufrió cortes prolongados tras la caída de postes y daños en las subestaciones, dejando a sectores críticos sin energía en medio de condiciones ambientales que eran catalogadas como insalubres.

Una tormenta de arena es un fenómeno meteorológico donde vientos intensos levantan grandes cantidades de polvo y arena del suelo, reduciendo la visibilidad.
Una tormenta de arena es un fenómeno meteorológico donde vientos intensos levantan grandes cantidades de polvo y arena del suelo, reduciendo la visibilidad.

El sector hídrico también sufrió un golpe importante debido a la intensidad de los vientos, ya que el Ministerio de Recursos Hídricos reportó interrupciones en el suministro hacia las presas. Las tormentas de arena interfirieron con los sistemas de control y bombeo, complicando la distribución de agua potable en un momento donde la limpieza de sedimentos era urgente.

La acumulación de arena en las entradas de edificios y alcantarillados generó bloqueos que, días después, dificultarón el drenaje de las lluvias que siguieron a la arena.

Países vecinos también severamente afectados

A nivel regional, la borrasca Harry no solo afectó a Libia, sino que provocó inundaciones históricas en Túnez y Argelia, sumando un total de al menos nueve fallecidos en el Magreb.

En Túnez, las precipitaciones fueron las más intensas registradas en los últimos 50 años, lo que demuestra la magnitud de este sistema meteorológico. Mientras Libia luchaba contra el polvo y el viento, sus vecinos occidentales enfrentaron torrentes de agua que arrastraban coches y destruyeron infraestructuras costeras de forma simultánea.

En proceso de recuperación

Hoy, tras el paso de Harry, Libia inicia un lento proceso de recuperación y evaluación de daños económicos que se presumen millonarios en infraestructuras y agricultura. La comunidad científica señala que estas "super-tormentas" en el Mediterráneo son cada vez más frecuentes debido a las anomalías térmicas del mar, lo que plantea un reto de adaptación.

Este evento quedará marcado en la memoria de los libios como el día en que el desierto y la borrasca se unieron para demostrar la implacable fuerza de la naturaleza.