La NASA lanza un aviso: no todos los asteroides que se acerquen podrán ser desviados

Aunque la misión DART para desviar un asteroide fue un éxito, los expertos advierten que la falta de detección temprana plantea desafíos críticos para la defensa planetaria.

Existen miles de objetos y asteroides cercanos a la Tierra, los grandes están bien localizados, no así los medianos.
Existen miles de objetos y asteroides cercanos a la Tierra, los grandes están bien localizados, no así los medianos.

La NASA celebró recientemente un hito sin precedentes en la historia espacial al desviar con éxito un pequeño cuerpo celeste, cuando la misión DART impactó contra Dimorphos, demostrando que tenemos la tecnología necesaria para cambiar órbitas en el espacio.

Sin embargo, este triunfo científico viene acompañado de una advertencia muy clara por parte de los expertos: Dimorphos era una pila de escombros poco cohesionada, lo que facilitó su movimiento; sin embargo no todos los peligros espaciales comparten esta estructura tan blanda.

Si un objeto metálico o monolítico se dirigiera hacia la Tierra, el impacto cinético podría resultar insuficiente. La falta de expulsión de material reduciría el empuje necesario para mover la roca, por ello, necesitamos un arsenal de defensa mucho más variado.

Actualmente, no existe ningún sistema de respuesta que esté listo para lanzarse de inmediato. Si bien, ya probamos que es posible desviar objetos, carecemos de naves en espera para interceptar una amenaza real y la preparación requiere tiempo y una inversión económica constante.

El 26 de septiembre de 2022, DART impactó la luna Dimorphos, un pequeño cuerpo de tan solo 160 metros de diámetro. Crédito: NASA.
El 26 de septiembre de 2022, DART impactó la luna Dimorphos, un pequeño cuerpo de tan solo 160 metros de diámetro. Crédito: NASA.

La doctora Nancy Chabot enfatiza que no estamos listos para actuar frente a un peligro inminente y si bien la misión DART fue solo una prueba de concepto en condiciones ideales, la realidad presenta desafíos mucho más complejos y objetos mucho mayores.

Los "asesinos de ciudades" al acecho

El mayor temor reside en los asteroides de tamaño medio, conocidos como asesinos de ciudades. Estos objetos miden unos 140 metros y poseen energía suficiente para devastar regiones enteras. Sorprendentemente, todavía desconocemos la ubicación exacta de la gran mayoría.

Estimaciones recientes sugieren que existen cerca de 25,000 objetos peligrosos en esta categoría específica. Hasta la fecha, apenas hemos logrado identificar un 40 % de ellos y esto preocupa a la comunidad científica, pues puede ocurrir un impacto sin previo aviso.

A diferencia de los gigantescos destructores de planetas, que están bien ubicados, estos cuerpos eluden los telescopios tradicionales ya que su capacidad para ocultarse en el brillo solar los hace letales. Por lo que tenemos que priorizar la detección temprana para cualquier estrategia a futuro.

Un impacto directo en una metrópolis liberaría una energía equivalente a 300 millones de toneladas de TNT, algo que superaría con creces la potencia de las armas nucleares más grandes fabricadas. La protección de nuestra civilización depende exclusivamente de encontrarlos mucho antes de que lleguen.

NEO Surveyor: un ojo en la oscuridad

Para solucionar este problema de visibilidad, la NASA lanzará en el año 2027 el telescopio NEO Surveyor. Esta misión es una herramienta diseñada específicamente para protegernos, utilizando sensores infrarrojos para detectar el calor que emiten las rocas.

El telescopio se ubicará en el punto gravitatorio L1, situado entre la Tierra y el Sol, desde donde podrá observar zonas del cielo que son invisibles para los equipos terrestres; básicamente será nuestra primera línea de vigilancia constante y global.

El telescopio NEO Surveyor ayudará a la defensa planetaria de NASA al detectar y caracterizar asteroides y cometas peligrosos terrestres. Crédito: NASA.
El telescopio NEO Surveyor ayudará a la defensa planetaria de NASA al detectar y caracterizar asteroides y cometas peligrosos terrestres. Crédito: NASA.

La ventaja del infrarrojo es que permite calcular con gran precisión el tamaño de los asteroides. Al ver el brillo térmico, los científicos sabrán si enfrentan una montaña metálica o una pila de rocas; con esta información se podrá planificar la respuesta.

La doctora Fast señala que encontrar los asteroides antes de que nos encuentren es prioritario, por lo que el objetivo del Surveyor será descubrir el 90 % de los objetos peligrosos restantes, mientras que con estos datos en la mano, podremos decidir si debemos desviarlos o destruirlos.

El futuro de la defensa planetaria

La defensa de la Tierra ha pasado de ser un guión de película a una necesidad científica real. Eventos como el de Chelyabinsk en el año 2013 recordaron al mundo nuestra vulnerabilidad. Desde entonces, la coordinación internacional ha crecido de forma exponencial.

Además del impacto cinético, se exploran otras técnicas como el uso de tractores de gravedad, pues cada tipo de asteroide requiere una solución personalizada según su densidad y órbita. La diversidad de nuestro arsenal defensivo será lo que garantice la supervivencia de la especie.

Misiones como OSIRIS-APEX continúan estudiando de cerca la composición de estos viajeros espaciales, porque entender la geología de estos objetos es tan importante como predecir su trayectoria exacta.

El mensaje de la NASA es claro: el tiempo es nuestro mejor aliado y si logramos identificar las amenazas con décadas de antelación, tendremos mayores probabilidades de sobrevivir. La misión NEO Surveyor representa esa esperanza necesaria para que el cielo deje de ser una fuente de temor.