Lluvia de estrellas cómo ver el máximo esplendor de las Piscis Austrínidas este 28 de julio al amanecer
Descubre cómo observar los discretos trazos, hacia dónde mirar y qué condiciones favorecerán su mejor visibilidad debido a la Luna llena. Alcanzará su pico máximo al amanecer del 28.

Cada final de julio, una discreta corriente de partículas cruza la órbita terrestre y produce las Piscis Austrínidas. No ofrecen una tormenta espectacular, pero recompensan la paciencia con meteoros de velocidad media que parecen surgir desde la constelación del Pez Austral.
Esta lluvia permanece activa aproximadamente desde el 15 de julio hasta el 10 de agosto. Su máximo tradicional se sitúa alrededor del 28 de julio, cuando la tasa cenital horaria puede alcanzar cinco meteoros bajo un cielo completamente oscuro y despejado.
Desde México, donde el punto de origen aparente permanece más bajo, se detectan menos meteoros, especialmente durante una temporada con nubosidad frecuente.
Este año existe una “pequeñísima” dificultad... La Luna llena ocurrirá el 29 de julio y dominará el cielo durante las horas previas al amanecer, esto significa que los trazos más débiles serán opacados y las posibilidades de registrar los trazos será difícil.
Origen de las Piscis Austrínidas
Como ya sabemos, las lluvias de meteoros aparecen cuando la Tierra atraviesa corrientes de polvo distribuidas a lo largo de una órbita. Cada partícula entra en la atmósfera a gran velocidad, comprime y calienta el aire circundante, generando el breve destello que llamamos meteoro.

En muchas lluvias puede identificarse un cometa o asteroide progenitor, pero el origen de las Piscis Austrínidas continúa sin resolverse. Ningún cuerpo conocido reproduce con suficiente certeza la órbita, la dispersión y la evolución del conjunto de meteoroides asociado con esta actividad.
La incertidumbre se debe, en parte, a la escasez de observaciones ya que el radiante favorece las latitudes australes y numerosos meteoros son débiles, por lo que los registros visuales del hemisferio norte aportan pocos casos confiables para reconstruir la corriente y buscar parentescos orbitales.
Las estimaciones clásicas sitúan su velocidad atmosférica cerca de 35 kilómetros por segundo, sin embargo, estudios mediante cámaras de video indican que la actividad podría ser menor o desplazarse respecto de las fechas tradicionales, razón por la cual sigue siendo una lluvia que necesita seguimiento.
Cómo y cuándo observarlas
El radiante se localiza cerca de ascensión recta 22 horas 47 minutos y declinación -29 grados, dentro de Piscis Austrinus y relativamente próximo a Fomalhaut. Si bien esta referencia ayuda a identificar la lluvia, los meteoros pueden recorrer regiones alejadas del punto radiante.
Desde el centro de México, el radiante aparece por el sureste alrededor de las 10 de la noche. Gana altura durante la madrugada y culmina cerca de las tres, aproximadamente a 40 grados sobre el horizonte sur, antes de descender mientras comienza el crepúsculo matutino.

La mejor ventana será entre la una y las cuatro de la madrugada del 28 de julio, cuando el radiante esté suficientemente elevado. Conviene observar una zona amplia del sur y sureste, aproximadamente entre 30 y 60 grados lejos del radiante, no directamente sobre él.
La Luna permanecerá prácticamente llena y se ocultará cerca de las 5:14 de la mañana en Ciudad de México, cuando ya habrá comenzado el crepúsculo astronómico. Por ello, no existirá una ventana realmente oscura sin iluminación lunar durante el máximo este 2026.
Consejos de observación y astrofotografía
Para observarlas, basta una silla reclinable, ropa impermeable y un sitio seguro con horizonte sur despejado. Los telescopios y binoculares reducen demasiado el campo visual. Dedica al menos una hora, evita revisar el teléfono y utiliza solamente una lámpara roja tenue.
Busca colocar la Luna detrás de un árbol, muro o construcción, sin perder una amplia porción del cielo. Esta barrera no elimina el resplandor atmosférico, pero evita la luz directa en los ojos y permite conservar mejor la adaptación visual durante la sesión.
Para obtener una foto, coloca tu cámara sobre un tripié, utiliza un objetivo gran angular, con enfoque manual a las estrellas y formato RAW. Prueba exposiciones de diez a quince segundos, apertura amplia e ISO entre 800 y 1600, ajustando a la baja para contener el brillo lunar.
Tomar varios intervalos permitirá acumular cientos de imágenes mientras observas. Orienta la cámara al sur o sureste, lejos de la Luna, incluye un primer plano estable y revisa ocasionalmente el rocío. Aunque la actividad sea modesta, una sola captura puede justificar toda la espera.