Un meteorito a 68,000 km/h provocó un trueno cósmico que sacudió a EE.UU.: "como 300 toneladas de TNT en un segundo"
Hace un mes que un bólido atravesó los cielos de Massachusetts en Estados Unidos y la gente se alarmó pensando en un terremoto cuando sus ventanas se etremecieron.

Hace algunos días, el pasado 30 de mayo, a las dos de la tarde, las personas de Nueva Inglaterra, EEUU se asombraron y también se alarmaron cuando un bólido atravesó la atmósfera terrestre justamente por esa región.
El tamaño estimado del meteoroide fue de poco más de metro y medio y una masa de 5.6 toneladas. La velocidad de entrada que le estimaron los expertos se calculó en 19 kilómetros por segundo, poco más de 68,000 kilómetros por hora. Además de ingresar con un ángulo de 73 grados.
La explosión en la atmósfera creó una onda de choque que se manifestó como un doble estallido sónico ensordecedor que fue capaz de hacer temblar casas y ventanas, por lo que fue escuchado por residentes desde Delaware hasta Montreal.
Pese a que algunos testigos creyeron que se trataba de un terremoto, las redes sísmicas confirmaron que el evento fue puramente atmosférico ya que de haber impactado contra suelo firme, habría excavado un cráter de unos 200 metros de diámetro, devastando la zona local.
Un evento sin precedentes
Aunque se captaron algunos video desde Nueva York y Vermont, lo cierto es que las observaciones directas en la zona cero fueron inexistentes debido al clima lluvioso y, por ende, nublado. Sin embargo, la red de vigilancia satelital y de radares terrestres logró reconstruir el evento con muy buena precisión.

Mediante su instrumento de mapeo de rayos (GLM), el satélite meteorológico GOES-19 de la NOAA detectó el destello térmico de la explosión, con lo que pudo registrar una anomalía luminosa en una tormenta que no tenía capacidad para generar relámpagos.
Inmediatamente después de la detonación, los fragmentos sobrevivientes entraron en una fase de "vuelo oscuro", éstos fueron rastreados por radares meteorológicos NEXRAD. Con los datos obtenidos la NASA localizó la zona de impacto directamente en el centro de la Bahía de Cape Cod, un fenómeno que la agencia bautizó como "fishy squisher".
Los datos también indicaron que el meteoroide tiene una resistencia mecánica alta lo que se traduce en una densidad de unos 8,000 kg/m³. Lo que indica que se trata de un meteorito de hierro, del cual sobrevivió cerca del 10% de su masa (unos 560 kg), llegando al lecho marino en piezas que van desde unos pocos gramos hasta más de 2 kilogramos.
Recuperación y alteración geoquímica marina
Sabiendo que los meteoritos de hierro son altamente magnéticos y que la Bahía de Cape Cod tiene una profundidad relativamente baja de unos 34 metros en la zona de impacto, teóricamente es factible recuperarlos con imanes de neodimio. El astrofísico Avi Loeb de Harvard, describió la búsqueda como una "expedición de pesca".
Aunque la logística es muy complicada pues la bahía está densamente ocupada por miles de trampas comerciales para langostas y líneas de fondeo, según los oceanógrafos del Woods Hole Oceanographic Institution. Llevar equipos de prospección magnética provocaría costosos enredos además de conflictos legales con la industria pesquera.

Además, el agua salada rica en oxígeno y cloruros causa una corrosión galvánica severa en las aleaciones de kamacita y taenita de meteoritos, si no son extraídos se oxidarán transformándose en minerales terrestres, perdiendo su valor científico. La buena noticia es que no representan ningún riesgo de contaminación ecológica para la bahía.
Contexto histórico y científico
En Massachusetts, históricamente sólo existen dos meteoritos oficiales registrados, el meteorito de Northampton (un pequeño meteorito de hierro octahedrita hallado en 1963) y el de Barnstable (una condrita ordinaria tipo H4 descubierta en 2018 entre arbustos de arándanos).
Hubo otro presunto impacto en una casa de Gloucester en 2025 que rompió el revestimiento de la vivienda dejando rocas con olor a azufre, pero aunque expertos lo consideran convincente, sigue sin verificación oficial. El asteroide del cinturón principal 4547 Massachusetts simplemente comparte el nombre en honor al estado, pero no tiene relación física con estos impactos.
En su gran mayoría, las supuestas rocas espaciales que las personas encuentran en el estado resultan ser "pseudo-meteoritos" o escoria industrial de antiguas fundiciones, las cuales también son magnéticas pero contienen vesículas o burbujas de gas ausentes en verdaderos meteoritos.
Este evento destaca porque marca la transición hacia una ciencia de seguimiento activo e instrumental en tiempo real en el estado, demostrando la capacidad actual de predecir zonas exactas de caída combinando tanto satélites climáticos como radares meteorológicos antes de que incluso las rocas siquiera toquen el suelo.