Azar o cambio climático: la fórmula matemática que revela si una tormenta extrema ya no es natural
¿Fue realmente culpa del cambio climático? Así logra la ciencia responder esta pregunta tras un evento extremo. La respuesta no es un simple sí o no.

Detrás de cada desastre o evento meteorológico extremo, las redes sociales se saturan de afirmaciones. Hay quienes aseguran que todo es consecuencia del cambio climático. Mientras, otros sostienen que estos fenómenos siempre han existido. Y la realidad es mucho más interesante.
Partamos de una idea clara. El cambio climático no "crea" los fenómenos naturales. Porque, precisamente, son naturales. Una ola de calor, una tormenta intensa o una inundación pueden ocurrir debido a la variabilidad propia del clima. ¿Qué le interesa a los científicos? Pues saber si un planeta más cálido hizo que ese mismo evento fuera más intenso, durara más o fuera más probable.
Comparar dos mundos para entender uno
Rara vez un evento extremo tiene una única causa. Por eso, estos estudios buscan cuantificar la influencia del calentamiento global dentro de un conjunto de factores que actuaron al mismo tiempo. Para eso parten de la pregunta: ¿cómo habría sido ese mismo evento en un mundo que no se hubiera calentado por las emisiones de gases de efecto invernadero?

Para responderla, se recrea el evento con modelos climáticos en dos escenarios distintos. Primero, simulan las condiciones reales del planeta, incluyendo el calentamiento provocado por las actividades humanas. Después, realizan otra simulación de un mundo hipotético donde ese calentamiento no existiera. Así, recrean el mismo eventos miles de veces.
Al comparar los resultados para ambos escenarios analizan cuánto cambió el comportamiento del fenómeno. Determinan si el evento fue más intenso, duró más o tuvo mayores probabilidades de ocurrir debido al cambio climático. No es una predicción perfecta. Es una comparación basada en varias simulaciones y en el conocimiento de cómo funciona el sistema climático.
Algunos eventos dejan una "huella" más clara
No todos los fenómenos extremos responden igual al calentamiento global. Por eso, en algunos casos, la señal es más evidente que en otros. Las olas de calor son uno de los ejemplos más claros. Según aumenta la temperatura media del planeta, también lo hace la probabilidad de registrar episodios de calor excepcional.
Algo parecido ocurre con las lluvias intensas. Una atmósfera más cálida puede contener más vapor de agua, lo que favorece más precipitaciones cuando se desarrollan las condiciones adecuadas. Del mismo modo, temperaturas más altas en la superficie del mar pueden aportar energía adicional a algunos ciclones tropicales, aumentando su intensidad.

En cambio, otros fenómenos son más difíciles de analizar. Los tornados, granizadas o tormentas muy localizadas ocurren a escalas del orden de 1 a 10 kilómetros. Y estas escalas todavía representan un reto para los modelos climáticos actuales. Por eso hay más incertidumbre al evaluar la influencia del cambio climático en escalas más pequeñas.
Una ciencia que también reconoce sus límites
Aunque en la última década, han habido muchos avances, estos estudios no ofrecen respuestas absolutas. Los modelos climáticos han mejorado, sí, pero aún tienen limitaciones para representar algunos procesos atmosféricos o reproducir ciertos patrones regionales de lluvia y de la circulación atmosférica.
Esta transparencia, lejos de ser una debilidad, forma parte del método científico. Y, además, permite interpretar los resultados con el nivel de certeza adecuado.
Entender el hoy para prepararnos para el mañana
Determinar cuánto influyó el cambio climático en un desastre no solo ayuda a comprender mejor lo ocurrido. Es poder contar con una información útil pata planificar ciudades más resilientes, actualizar normas de construcción, diseñar sistemas de alerta temprana y mejorar las estrategias de adaptación climática frente a eventos extremos.
Además, esta rama de la ciencia ha comenzado a ir un paso más allá. Estudios recientes ya no solo analizan cómo cambió un fenómeno, sino también cómo ese cambio pudo traducirse en mayores pérdidas económicas, daños a la infraestructura o impactos en la salud.
Cada vez se puede responder con mayor precisión cuánto contribuyó el cambio climático a intensificarlo. En un planeta que continúa calentándose, esa información no solo alimenta el conocimiento científico, también nos prepara para el futuro.
Referencia de la noticia
National Academies of Sciences, Engineering and Medicine. (2026). Attribution of Extreme Weather and Climate Events and Their Impacts.
Smiley, K.T, Singh, D., Marion, J. y Hurrell, J. (2026). How do scientists know if climate change made a heat wave, extreme storm or wildfire worse?.