¿Qué es la gentrificación climática? El fenómeno que está encareciendo las periferias de las ciudades

Más personas buscan vivir en barrios más verdes, con menos calor y menor riesgo de inundaciones. Y esto está elevando el precio de la vivienda y desplazando a quienes siempre han vivido ahí.

Las ciudades con más áreas verdes y mayor resiliencia climática suelen registrar algunos de los mercados inmobiliarios más costosos.
Las ciudades con más áreas verdes y mayor resiliencia climática suelen registrar algunos de los mercados inmobiliarios más costosos.

Durante décadas, el valor de una vivienda dependía principalmente de su cercanía al centro, los servicios o las oportunidades laborales. Ahora, se suma una nueva variable a la decisión. Y es el cambio climático el que está añadiendo un nuevo factor al mercado inmobiliario.

La gentrificación climática ocurre cuando las zonas mejor preparadas ante fenómenos extremos atraen a personas con mayores ingresos, encareciendo la vivienda y desplazando a sus habitantes.

Lejos de ser una posibilidad futura, ya se ha identificado este proceso en ciudades como Miami, Boston y, más recientemente, en el área metropolitana de Barcelona. Ahí, incluso se ha desarrollado uno de los primeros mapas para estimar qué barrios presentan mayor riesgo de experimentar este fenómeno.

¿Cuándo cambia quién puede vivir en un lugar?

El cambio climático es un hecho estudiado. Que las ciudades necesitan adaptarse a estos cambios, es otro. Plantar árboles, crear parques urbanos, restaurar ríos, instalar infraestructura contra inundaciones o rehabilitar edificios para soportar mejor fenómenos como Olas de Calor son medidas fundamentales para proteger a la población.

Las viviendas adaptadas al calor extremo suelen incrementar su valor y atraer compradores con mayor poder adquisitivo.
Las viviendas adaptadas al calor extremo suelen incrementar su valor y atraer compradores con mayor poder adquisitivo.

Pero estas mejoras también vuelven determinados barrios más atractivos para nuevos compradores, inversionistas y la industria inmobiliaria. Por eso, aumenta el valor del suelo, los alquileres y el precio de las viviendas. A tal punto, que muchos residentes originales terminan mudándose porque ya no pueden costear el permanecer ahí.

De esta forma, la gentrificación climática puede surgir por cuatro vías principales:

  • Inversiones verdes, creación de parques, corredores verdes y más árboles que mejoren el confort térmico.
  • Rehabilitación de viviendas y edificios para hacerlos más eficientes frente al Calor que los vuelve más costosos.
  • Resiliencia privatizada.
  • La creciente demanda de zonas rurales o periféricas con mejores condiciones ambientales.

El Calor también modifica el mercado inmobiliario

La gentrificación tradicional suele estar relacionada con barrios céntricos que se renuevan y atraen a personas con mayores ingresos. En la versión climática, el factor determinante ya no es solo la ubicación, también la calidad ambiental.

Con Olas de Calor cada vez más frecuentes e intensas, vivir cerca de áreas verdes, contar con temperaturas más moderadas o estar menos expuesto a inundaciones empiezan a convertirse en atributos altamente valorados. Conforme cambia el clima, también cambian las preferencias residenciales y, con ellas, el comportamiento del mercado inmobiliario.

¿Por qué se vuelven más codiciadas las periferias?

Uno de los hallazgos más llamativos al estudiar este fenómeno en Barcelona es que las zonas con mayor riesgo de gentrificación climática no son necesariamente los centros urbanos, sino muchas áreas periféricas.

Las transformaciones urbanas mejoran algunos barrios, aunque no siempre benefician a quienes han vivido allí durante décadas.
Las transformaciones urbanas mejoran algunos barrios, aunque no siempre benefician a quienes han vivido allí durante décadas.

Estas zonas suelen tener menor densidad de construcción, mayor presencia de vegetación, viviendas más amplias y acceso cercano a espacios naturales. Conforme el Calor urbano se intensifica, estas características son las que aumentan su atractivo y favorecen que lleguen nuevos residentes con mayor capacidad económica, elevando progresivamente los precios de las viviendas.

Adaptación climática y justicia social

¿El problema? Suele conocerse como la cuádruple injusticia climática. No es que se realicen acciones imprescindibles para reducir el impacto del cambio climático sobre la salud y la calidad de vida. El desafío está en evitar que esas mejoras beneficien solo a quienes puedan pagarlas.

La cuádruple injusticia climática resume una paradoja: quienes menos contribuyen al cambio climático suelen sufrir más sus impactos, tienen menos recursos para adaptarse y pueden ser desplazados cuando finalmente llegan las mejoras a sus barrios.

Por eso, los investigadores proponen que las políticas de adaptación climática vayan acompañadas de medidas como promover viviendas asequibles, proteger a los inquilinos y ampliar la oferta de vivienda pública. Además, es necesario desarrollar herramientas que permitan identificar con anticipación los barrios con mayor riesgo de desplazamientos.

Y así, a medida que el planeta sigue calentándose, la justicia climática no depende únicamente de reducir emisiones o construir ciudades más resilientes. Garantizar que la adaptación al cambio climático beneficie a toda la población, sin convertir los barrios más seguros y habitables en lugares accesibles solo para quienes pueden pagarlos.

Referencia de la noticia

Barcelona Lab for Urban Environmental Justice and Sustainability. (2026). Climate and housing rights in a warming city.
Calderón-Argelich, A., Anguelovski, I., Etxeberria, E. y colaboradores. (2025). Co-Mapping Vulnerability to Climate Gentrification in the Context of Urban Heat: A Participatory Index at the Metropolitan Scale.
Oliveros, M. D.. (2026). Gentrificación climática: ¿sabes si tu barrio está en riesgo?.