Cómo la comida escolar no sólo alimenta a los niños sino que también ayuda a nuestro planeta

Un nuevo análisis realizado por miembros del Consorcio de Investigación sobre Salud y Nutrición Escolar del Reino Unido concluye que las buenas comidas escolares pueden contribuir a un futuro más saludable y respetuoso con el clima.

Un equipo de investigadores revela que podemos proteger nuestro medio ambiente a través de comidas escolares saludables.
Anna Poth
Anna Poth Meteored Alemania 4 min

Utilizando modelos, estudios de caso y hallazgos de diversas disciplinas, se puede demostrar que la provisión de comidas escolares tiene consecuencias de gran alcance.

Una alimentación más saludable beneficia a los niños y a nuestro planeta

Las comidas escolares respetuosas con el medio ambiente mejoran simultáneamente la nutrición de niños y adolescentes. Esto reduce las enfermedades a largo plazo. También disminuye la presión sobre el clima y el medio ambiente. Se pueden establecer y promover nuevos sistemas alimentarios más resilientes y agrobiodiversos.

Los sistemas alimentarios globales son responsables de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el ser humano. También contribuyen a la desnutrición infantil o a enfermedades provocadas por la mala nutrición.

La dieta infantil global impacta nuestro clima

Aproximadamente 466 millones de niños y adolescentes reciben comidas escolares diariamente. Según el equipo de investigación, esto corresponde a aproximadamente el 70% del sistema alimentario público global.


La ganadería y la producción de carne generan elevadas emisiones.

Estudios de modelos muestran que una alimentación saludable y sostenible tendría efectos significativamente positivos para 2030.

“Nuestros cálculos de modelos muestran que la alimentación escolar saludable y sostenible puede aportar importantes beneficios para la salud y el medio ambiente en todas las regiones del mundo. Es importante destacar que los ahorros en materia climática y sanitaria derivados de una alimentación más saludable y la reducción de emisiones pueden ayudar a compensar los costes de la ampliación de los programas de alimentación escolar. La evidencia es clara: invertir en alimentación escolar es eficaz y económicamente viable”, enfatiza el Prof. Dr. Springmann.

Por ejemplo, se pueden reducir significativamente los costes asociados a enfermedades infantiles como la diabetes o las cardiopatías. Aportar vitaminas y minerales adecuados en la dieta reduce los casos de desnutrición en un 24 %.

Los nuevos modelos económicos y la agricultura sostenible benefician al medio ambiente

Los impactos ambientales también pueden reducirse a la mitad. El uso sostenible de la tierra y la reducción de emisiones derivadas de una menor producción de carne y lácteos, pueden tener un impacto duradero en la salud del planeta. Una mayor proporción de frutas y verduras en nuestra dieta, reduce significativamente las emisiones.

Referencia de la noticia

Was hat unser Essen mit dem Klima zu tun?, Sekundarstufe. Material für die Schule. Schule und Kita, Bundeszentrum für Ernährung (2025)

The health, environmental, and cost implications of providing healthy and sustainable school meals for every child by 2030: a global modelling study, The Lancet Planetary Health, Volume 9, Issue 11, 101278, Springmann, Marco et al. (2025)