Descubre cómo el cambio climático agravará la desigualdad mundial

Un nuevo estudio del Climate Impact Lab, evaluó el impacto del cambio climático específicamente el efecto del calor extremo en la mortalidad para el año 2050.

El calor extremo es cada vez más frecuente en todo el mundo.
El calor extremo es cada vez más frecuente en todo el mundo.

El estudio también analiza el impacto del calor extremo en personas de diferentes niveles de ingresos.

El cambio climático podría ampliar la brecha de desigualdad entre ricos y pobres

En un mundo que se calienta, la seguridad durante episodios de calor extremo puede depender de algo que muchos dan por sentado: el aire acondicionado.

Sin embargo, una conclusión clave del estudio del Climate Impact Lab es que, si bien se espera que las personas de las naciones más ricas adquieran más unidades de aire acondicionado a medida que aumentan las temperaturas, millones de habitantes de países más pobres podrían carecer de la electricidad necesaria para mantenerse frescos.

Ashwin Rode, investigador del laboratorio, afirmó que los hallazgos señalaron las zonas con mayor riesgo de muertes relacionadas con el calor y con menor capacidad para utilizar aire acondicionado como protección.

Los científicos identificaron 18 países donde la población se enfrenta tanto a calor extremo como a un acceso muy limitado a la electricidad. En conjunto, estas naciones albergan a unos 676 millones de personas. La mayoría de estos países se encuentran en la región situada justo al sur del Sahara, incluidos Níger, Malí, Burkina Faso y Chad. Otros están en el sur de Asia, como Pakistán, Bangladesh, Nepal y Myanmar.

Para el año 2050, se estima que 377.000 personas en estos países podrían morir anualmente debido al aumento de las temperaturas y a la falta de sistemas de refrigeración.

Los autores del estudio señalan que, aunque algunas naciones ricas experimentan niveles de calor comparables a los de los países más pobres, están mucho mejor preparadas para afrontarlos.

Por ejemplo, Arabia Saudita, Kuwait y Bahréin, registran temperaturas muy elevadas, pero también cuentan con un suministro eléctrico fiable y un uso generalizado del aire acondicionado.

El contraste es evidente al comparar Níger con Arabia Saudita. Se prevé que, para 2050, la población de Níger consuma apenas una novena parte de la electricidad adicional que utilizará la población de Arabia Saudita.

Como resultado, Níger podría registrar 27,000 muertes anuales más relacionadas con el calor que su vecino más rico.

Una nueva investigación advierte que es probable que el cambio climático amplíe la brecha de desigualdad entre las naciones ricas y las pobres: las personas más adineradas utilizarán más aire acondicionado, mientras que las comunidades más pobres se enfrentarán a un aumento de las muertes relacionadas con el calor.

El estudio señala además que los cambios de temperatura asociados al cambio climático podrían contribuir a unas 430,000 muertes adicionales al año para 2050, en comparación con las condiciones históricas. El informe indica que es probable que estas muertes se produzcan con una frecuencia diez veces mayor en los países más pobres que en los más ricos.

Como consecuencia del calentamiento global, se prevé que el consumo de electricidad para refrigeración aumente siete veces más en los países de ingresos medios que en los de ingresos bajos.

Relación entre el consumo de energía y la temperatura para el 20 % más rico y el 80 % más pobre de la población mundial, considerando electricidad y combustibles para calefacción. Fuente: Climate Impact Lab.
Relación entre el consumo de energía y la temperatura para el 20 % más rico y el 80 % más pobre de la población mundial, considerando electricidad y combustibles para calefacción. Fuente: Climate Impact Lab.

Los expertos afirman que mejorar el acceso a electricidad asequible y fiable es una de las mejores formas de proteger a las personas del calor extremo. Las conclusiones del estudio ponen de manifiesto la desigualdad en la capacidad de los países y las comunidades para adaptarse al calor extremo.

Los efectos desiguales del cambio climático subrayan la urgente necesidad de identificar estrategias de adaptación innovadoras para los países de bajos ingresos que actualmente soportan altas temperaturas.

Adaptación climática: el aire acondicionado salva vidas.

El estudio señala que mejorar el acceso a la electricidad será esencial, pero no suficiente por sí solo. Aboga por implementar sistemas de alerta temprana ante olas de calor, planes de acción frente al calor, la ampliación de los sistemas sanitarios, la creación de espacios verdes urbanos y programas de protección social específicos.

Asimismo, los autores del estudio sostienen que las reformas del mercado eléctrico deben considerarse parte de la adaptación climática, ya que el suministro de energía fiable y asequible determinará cuántas vidas podrán salvarse a medida que aumenten las temperaturas.

El aire acondicionado salva vidas.
El aire acondicionado salva vidas.

Sin embargo, el estudio del Climate Impact Lab revela que muchas de las regiones más afectadas por el calor extremo carecerán de los recursos necesarios para proporcionar la refrigeración requerida para la adaptación.


En muchos países del mundo, la población no podrá reaccionar de la misma manera, lo que pone de relieve un problema creciente: es probable que los países que menos han contribuido al cambio climático sean los que más sufran sus consecuencias.

Los científicos concluyen que, actualmente, solo las naciones más ricas del mundo disponen de los recursos necesarios para garantizar el acceso a sistemas de refrigeración.

Muchos países no disponen de mucho tiempo para mejorar el funcionamiento de sus mercados eléctricos y así proporcionar energía barata y fiable para la climatización, por lo que deberían identificar otras medidas de adaptación eficaces que puedan salvar vidas.

El Climate Impact Lab afirma que la adaptación al cambio climático debe convertirse en una parte fundamental de la respuesta global al mismo, junto con los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los autores del estudio presentaron algunas medidas de adaptación, como mejorar el acceso a la energía, emplear sistemas de alerta temprana por olas de calor y planes de acción, ampliar el acceso a la atención médica e implementar programas sociales específicos.

Referencia de la noticia

Emily Grover-Kopec, Ashwin Rode, Genevieve Maricle, Michael Greenstone and Tamma Carleton. (2026). Adaptation Roadmap: Energy Measuring the impact of rising temperatures on energy consumption to target adaptation planning.