El cerebro de una mosca ha sido mapeado por completo, revelando millones de conexiones
Científicos lograron mapear por primera vez toda la red de conexiones neuronales del cerebro y del sistema nervioso central de una mosca. El mapa reveló cómo diferentes grupos de neuronas se organizan en funciones y comportamientos específicos.

La conectómica es el estudio de la organización de las conexiones entre neuronas, generando un mapa del sistema nervioso a escala sináptica. En septiembre de 2026, investigadores de Google Research publicaron el conectoma completo del sistema nervioso central de una mosca de la fruta macho, con más de 166,000 neuronas y millones de conexiones.
La importancia de la conectómica para la inteligencia artificial (IA), radica en que permite estudiar el cerebro como una red computacional real. Al reconstruir estas redes, los investigadores pueden indagar en los principios de organización que dan lugar a la percepción, el aprendizaje y el comportamiento, ofreciendo así referencias para los modelos de IA.
En el futuro, estos mapas también podrían ayudar a comprender cómo las redes neuronales biológicas realizan cómputos que los modelos artificiales intentan reproducir de manera simplificada. La idea es identificar los principios de conectividad, dinámica y procesamiento que pueden implementarse computacionalmente.
¿Por qué una mosca?
Se eligió la Drosophila melanogaster por ser uno de los organismos modelo más importantes de la biología, especialmente en genética y neurociencia. Su ciclo de vida breve y su sistema nervioso compacto permiten estudiar las relaciones entre los circuitos neuronales y el comportamiento con mucha mayor facilidad que en animales de mayor tamaño.
Mapear el cerebro humano, que cuenta con unos 86.000 millones de neuronas, sigue estando muy por encima de la capacidad actual de reconstrucción a escala sináptica. Por ello, los investigadores utilizan organismos más pequeños para desarrollar métodos de microscopía, reconstrucción y análisis computacional.
Conectómica
La conectómica comienza con la fragmentación del cerebro en millones de cortes extremadamente finos, seguida de la obtención de imágenes de cada sección mediante microscopía electrónica. Los modelos de IA procesan estas imágenes bidimensionales y las combinan para reconstruir en 3D la forma de las neuronas y sus conexiones sinápticas.

El proceso aún requiere validación humana, principalmente para corregir errores e identificar diferentes tipos de neuronas. Sistemas más recientes, como PATHFINDER, utilizan datos sintéticos y técnicas de IA para aumentar la velocidad y la precisión de estas reconstrucciones. Los proyectos de conectómica pueden pasar de mapas de circuitos pequeños a otros de mayor envergadura.
Descubrimientos
El conectoma de la mosca de la fruta ya se está utilizando para investigar cómo los circuitos neuronales procesan información visual, estímulos gustativos y comportamientos sociales. Tres estudios publicados junto con el mapa completo analizaron estas funciones a escala de circuitos.
Las mismas técnicas de reconstrucción y análisis pueden aplicarse a organismos más complejos. A largo plazo, este conocimiento puede contribuir a comprender las alteraciones de los circuitos neuronales asociadas a enfermedades neurodegenerativas y trastornos neurológicos, además de orientar nuevas estrategias de diagnóstico y reparación cerebral.
Siguiente paso: los peces
El siguiente paso de la conectómica es avanzar hacia los vertebrados, cuyos sistemas nerviosos poseen médula espinal. Un estudio reciente mapeó parte del cerebro posterior del pez elefante responsable del procesamiento de señales y combinó el conectoma con datos funcionales para investigar el aprendizaje.

El pez cebra es otro modelo estratégico porque sus larvas poseen cerebros lo suficientemente pequeños como para ser mapeados en su totalidad con las técnicas actuales. Los investigadores están construyendo un conectoma de todo el cerebro de la larva, combinando información sobre la estructura, los tipos moleculares de neuronas y la actividad neuronal.
Referencia de la noticia
Google Research. (2026). A connectomics milestone: Mapping the complete male fruit fly brain.