¡El futuro climático a un clic! Conoce todo sobre el Atlas Climático interactivo que contempla a México y Centroamérica

Un Atlas Climático Digital que transforma datos complejos en mapas accesibles para explorar el clima, sus extremos y su variabilidad, desde una mirada regional y abierta.

La topografía mexicana modifica temperatura y lluvia en pocos kilómetros, creando microclimas que solo mapas de alta resolución pueden revelar.
La topografía mexicana modifica temperatura y lluvia en pocos kilómetros, creando microclimas que solo mapas de alta resolución pueden revelar.

¿Y si el clima no fuera solo un informe denso, sino un mapa vivo que puedes explorar? ¿Y si entenderlo ya no fuera un ejercicio abstracto ni exclusivo de reportes técnicos? Hoy, distintas herramientas digitales buscan convertir décadas de ciencia climática en visualizaciones claras, comparables y navegables.

Bajo esa premisa se desarrolló el Atlas Climático Digital de México, desde la Unidad Informática para las Ciencias Atmosféricas y Ambientales (UNIATMOS). El proyecto nació como un esfuerzo pionero para organizar, preservar y poner a disposición grandes volúmenes de datos climáticos, en un momento en que el reto no era la falta de información, sino su acceso y aprovechamiento efectivo.

Según el Ing. Agustín Fernández Eguiarte, quien estuvo al frente de UNIATMOS durante el desarrollo del Atlas, el proyecto nació como un esfuerzo pionero de la UNAM para organizar y hacer accesibles los datos climáticos generados en el hoy Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático.

Aunque se apoya en bases de datos y escenarios ampliamente utilizados a nivel internacional —incluidas aquellas evaluadas por el IPCC— este Atlas no es una réplica ni un visor alterno de sus productos globales. Su valor diferencial está en el trabajo a alta resolución espacial, en la incorporación del efecto de la topografía y en una mirada construida desde México.

Detrás del Atlas hay una motivación clara: cerrar la brecha entre la generación de datos científicos y su uso social y académico. Desde su origen, el proyecto buscó atender la demanda de estudiantes, investigadores y usuarios que requieren información climática confiable, organizada y reutilizable, bajo principios de ciencia abierta y datos accesibles.

Temperatura máxima promedio en enero (1903–2011) en México, visualizada mediante el Atlas Climático Digital interactivo.
Temperatura máxima promedio en enero (1903–2011) en México, visualizada mediante el Atlas Climático Digital interactivo.

Porque antes de hablar del clima del mañana, hay que entender el de hoy. El Atlas Climático Digital parte de esa premisa: caracterizar el clima, su variabilidad y sus extremos, como base para comprender riesgos y apoyar la toma de decisiones. Y forma parte, además, de un conjunto más amplio de productos desarrollados desde UNIATMOS, que abordan escenarios climáticos, ciclones y perspectivas de riesgos futuros.

¿Qué es exactamente el Atlas?

Este Atlas busca describir el clima que ya habitamos. Es una herramienta digital que traduce los resultados de estudios climáticos regionales en mapas, gráficos y visualizaciones interactivas. No sustituye artículos ni informes técnicos, pero los acerca, suavizando la barrera entre producción científica, academia y sociedad.

A través del Atlas es posible:

  • Explorar la climatología de variables como temperatura y precipitación

  • Identificar patrones espaciales, variabilidad y extremos climáticos

  • Consultar información proveniente de reanálisis, observaciones y bases de datos integradas

  • Visualizar variables biofísicas, ambientales y socioeconómicas asociadas al clima

  • Acceder a datos con respaldo científico y documentación clara, útiles tanto para docencia como para investigación

Este enfoque reconoce que el cambio climático no se manifiesta igual en todas partes. México, por su diversidad climática y alta vulnerabilidad, requiere herramientas que permitan mirar el detalle regional sin perder el contexto global.

México en el mapa climático global

Uno de los rasgos distintivos de este esfuerzo es que procesa y reinterpreta información climática desde una institución local, integrando tanto escenarios internacionales como estudios desarrollados en México. Esto permite resaltar patrones, contrastes y señales que muchas veces se diluyen en los promedios globales.

De esta forma podemos observar la variabilidad espacial de la temperatura y la precipitación y los fuertes contrastes locales asociados a costa, relieve y latitud. Al respecto, Fernández Eguiarte enfatiza que una de las grandes ventajas del Atlas frente a muchos productos globales es su mayor resolución espacial y la incorporación explícita del efecto de la topografía.

Una de las grandes ventajas del Atlas Climático Digital frente a muchos productos globales es su mayor resolución espacial y la incorporación explícita del efecto de la topografía, un factor clave en países de relieve complejo, como México.

Montañas, valles y costas moldean el clima local, y este nivel de detalle frecuentemente se difumina en visores de escala planetaria. En ese sentido, el Atlas funciona como un puente entre la ciencia global y las realidades locales, ofreciendo una base climática sólida para otros análisis, incluidos los escenarios futuros bajo el cambio climático.

Más allá del Atlas: el ecosistema de productos de UNIATMOS

El Atlas Climático Digital es solo una de las piezas que conforman el trabajo desarrollado desde UNIATMOS. Más que una plataforma aislada, se trata de un ecosistema de productos digitales que comparten la filosofía de hacer más accesible la información climática y ambiental.

En el sitio de UNIATMOS conviven repositorios de datos, visualizaciones interactivas y atlas temáticos. Estos productos más especializados incluyen atlas regionales enfocados en ciclones tropicales y escenarios de cambio climático, o en redes de monitoreo ambiental y volcánico, en por de la prevención y toma de decisiones a escala local.

Mapa interactivo de Veracruz con ciclones tropicales y escenarios regionalizados de cambio climático para distintos horizontes temporales.
Mapa interactivo de Veracruz con ciclones tropicales y escenarios regionalizados de cambio climático para distintos horizontes temporales.

Un rasgo distintivo de este ecosistema es que no parte de productos globales “recortados”, sino de un trabajo propio de procesamiento, integración y curaduría de varias fuentes de datos. Fernández Eguiarte subraya que las bases de datos desarrolladas desde UNIATMOS —disponibles en el Repositorio Institucional del ICAyCC— siguen principios de Ciencia Abierta y datos FAIR.

Esto implica que las principales fuentes de datos no solo están disponibles, sino organizadas, documentadas y pensadas para ser reutilizadas. En la práctica, esto significa que la información climática puede circular, compararse y volver a usarse, fortaleciendo la investigación, la docencia y la toma de decisiones frente a riesgos climáticos.

Ciencia abierta y futuro

Este ecosistema digital no es un proyecto cerrado, sino un esfuerzo aún en evolución. Algunas visualizaciones y productos se encuentran en proceso de actualización, mientras que las bases de datos que los sustentan siguen disponibles en el repositorio institucional del ICAyCC. Una plataforma que refleja, así, el carácter dinámico del trabajo científico.

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En un contexto donde el clima condiciona cada vez más la vida cotidiana, contar con herramientas claras, abiertas y confiables se vuelve fundamental. Entender el clima ya no es solo una tarea científica, es una necesidad social. Porque entender el clima del mañana no debería ser un privilegio técnico. Y a veces, el primer paso empieza con un clic.

Referencia de la noticia

Digital Atlas of Mexico Provides Accessible Climate Information. 3 de junio de 2011. Jorge Zavala Hidalgo, Agustin Fernández Eguiarte, Rosario Romero Centeno y Olmo Zavala Romero. Eos 19 (14)

ATLAS CLIMÁTICO DIGITAL DE MÉXICO. 2026. UNIATMOS