Finalizó el invierno austral y la Antártida tuvo la menor capa de hielo marino en más de 40 años

La capa de hielo marino en la Antártida es muy importante. En el año 2023 se han registrado mínimos históricos, incluso durante el invierno austral. Esto preocupa a los investigadores del tema.

Antártida
El hielo marino en la Antártida ha registrado mínimos no observados en más de 4 décadas.

Recientemente el Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve (NSIDC, siglas en inglés) de Estados Unidos indicó que al finalizar el invierno en el hemisferio sur la Antártida tuvo la mayor reducción de hielo marino en más de 40 años.

La capa de hielo marino que rodea a la Antártida, banquisa como también se le conoce, se derrite durante el verano y se vuelve a formar en el invierno. En el 2023 mostró un proceso lento de formación.


El 10 de septiembre, el hielo marino de la Antártida alcanzó una extensión máxima anual de 16.96 millones de km². Esta extensión representa una pérdida de hielo de 1.03 millones de km², equivalente a poco más de la mitad (54.2 %) del área de México.

En el verano austral de 2023, el hielo marino tuvo una extensión mínima de 1.79 millones de km², siendo el punto más bajo desde que contamos con datos confiables a partir de las observaciones satelitales.

Nubes
El hielo y las nubes reflejan la radiación solar ayudando a enfriar el planeta.

El comportamiento de la banquisa es complejo, este hielo ha oscilado de máximos históricos a mínimos históricos en las últimas décadas, cuestión que dificulta comprender cómo se relacionan estos cambios con el calentamiento global.

La comunidad científica que investiga los cambios de esta importante capa de hielo han observado que desde el 2016 hay una tendencia a la baja, un temor entre los investigadores es que dicha tendencia se mantenga en el futuro.

¿Qué pasa si desaparece la banquisa?

El hielo marino juega un papel vital. Su derretimiento no tiene un impacto inmediato en el nivel del mar, porque se forma al congelarse el agua salada ya presente en el océano.

Su desaparición deja las capas de hielo costeras y los glaciares expuestos a las olas y las cálidas aguas del océano, haciéndolos más vulnerables al derretimiento y desprendimiento.

Las capas de hielo marino son grandes espejos

El hielo cumple un importante rol en el sistema climático, se comporta como un gigantesco espejo que refleja los rayos del Sol, esta propiedad se llama albedo. La pérdida del hielo marino agudiza el calentamiento global.

Albedo: capacidad que tiene una superficie para reflejar la radiación que incide. Su valor es adimensional y va de cero a uno. Un albedo alto, cercano a uno, enfría el planeta, mientras que uno bajo (cercano a cero) lo calienta.
Hielo
La disminución del hielo marino significa la pérdida de zonas de descanso para especies como los pingüinos.

Impacto negativo en la vida silvestre

La falta de hielo marino también podría tener impactos negativos en la vida silvestre, incluido el krill del que se alimentan muchas de las ballenas de la región, y los pingüinos y focas que dependen del hielo marino para alimentarse y descansar.