Las lluvias de un huracán pueden abrir socavones: qué ocurre bajo el suelo antes del colapso
Un socavón puede aparecer en segundos, aunque bajo tierra el problema lleve años creciendo. Las lluvias intensas de un huracán pueden desencadenar ese colapso. Así ocurre.

Una calle puede parecer firme mientras debajo de ella el terreno pierde soporte. Cuando llegan las lluvias intensas de un huracán, el agua puede acelerar el arrastre de materiales y desencadenar un colapso. El agujero aparece de pronto, aunque el proceso que lo hizo posible pudo comenzar mucho antes.
El momento del colapso puede durar apenas unos segundos. Una calle se rompe y aparece un agujero donde antes circulaban vehículos. Bajo esa superficie, sin embargo, pudo haber una cavidad que llevaba mucho tiempo creciendo. La lluvia intensa puede ser el desencadenante de una falla que se estaba preparando desde mucho antes.
Un vacío que crece bajo la superficie
Para entender cómo ocurre, hay que mirar debajo del suelo. En algunas regiones existen rocas, como la caliza, que se disuelven poco a poco al entrar en contacto con agua ligeramente ácida. El agua de lluvia adquiere esa acidez al incorporar dióxido de carbono del aire y del suelo. Cuando se infiltra por las fracturas, puede ir ensanchándolas hasta desarrollar conductos y cavidades subterráneas.

Ese proceso da origen a los terrenos kársticos. En México, uno de los ejemplos más conocidos es la península de Yucatán, donde la circulación del agua ha transformado la roca caliza y creado una extensa red subterránea. Los cenotes permiten asomarse a una parte de ese mundo que permanece oculto bajo nuestros pies.
Sobre las cavidades puede haber suelo que, lentamente, va cayendo hacia los huecos. A veces, la superficie se hunde de manera gradual. Otras, los materiales superiores se mantienen unidos y forman una especie de techo mientras debajo continúa la pérdida de suelo. Cuando esa cubierta ya no puede sostener su propio peso, se desploma y el vacío queda expuesto.
¿Qué cambia cuando llega un huracán?
Durante un episodio de lluvia intensa, el agua que se infiltra puede favorecer el movimiento de sedimentos hacia las aberturas del subsuelo. Además, al humedecerse, los materiales que cubren una cavidad aumentan de peso. Si el terreno se encontraba cerca de su límite de estabilidad, esa carga adicional puede contribuir a que ceda.
Y la situación se complica después de una sequía o de una extracción intensa de agua subterránea. Al bajar su nivel, algunas cavidades pierden parte del soporte que proporcionaba esta agua. La llegada de lluvias abundantes puede cargar los materiales superiores antes de que se restablezcan las condiciones del acuífero. Así puede desencadenarse un colapso y formarse los socavones.

Esto ocurrió en Florida con la tormenta tropical Debby, en junio de 2012. Después de varios años de sequía y niveles bajos de agua subterránea, sus lluvias extraordinarias desencadenaron numerosos socavones. El episodio fue tan relevante que impulsó la elaboración de un mapa para identificar las zonas del estado más susceptibles a estos fenómenos.
Bajo las ciudades también se pierde suelo
Pero los huecos que aparecen en las calles pueden tener otro origen. Las tuberías de agua o drenaje dañadas permiten que el agua circule por lugares imprevistos y favorezca la pérdida de material alrededor de ellas. Las fugas pueden hacer crecer grietas hasta formar un socavón o ampliar uno existente. También pueden ocurrir hundimientos sobre rellenos mal compactados.
Por eso conviene prestar atención a los hundimientos pequeños, los encharcamientos donde antes no había y las roturas frecuentes de tuberías. Son cambios que ameritan revisión. Determinar qué está ocurriendo requiere estudiar el terreno y la infraestructura. Un agujero que aparece después de una tormenta puede ser el resultado de procesos subterráneos ocurridos mucho antes.
Además, el primer colapso puede ser solo el comienzo. Una vez abierto, el socavón puede seguir creciendo por el desprendimiento de sus bordes, y la lluvia puede prolongar su inestabilidad. Se recomienda mantenerse lejos y avisar a Protección Civil. Cuando el suelo finalmente se abre, lo que vemos es la última etapa de una pérdida de soporte que ocurrió fuera de nuestra vista.
Referencias de la noticia
Dirección General de Comunicación Social de la UNAM. (2021). Socavones, fenómenos geológicos que ocurren con frecuencia.
Servicio Geológico de Florida. (2026). Sinkhole Research.