París bate un récord de 154 años con 100 días de calor
En 2026, París vive un hito climático sin precedentes: la capital francesa alcanzó los 100 días por encima de los 25 °C, superando todos los registros desde 1872. ¡Más información aquí!

París acaba de alcanzar un hito climático sin precedentes. En 2026, la capital francesa registró, por primera vez desde que comenzaron los registros hace 154 años, al menos 100 días con temperaturas máximas superiores a los 25 °C, según las agencias oficiales Météo-France y Agence Parisienne du Climat.
La cifra puede parecer modesta si se compara con los valores extremos de una ola de calor, pero revela una transformación más profunda: el calor se está convirtiendo en una presencia cada vez más prolongada en el calendario parisino.
El umbral de los 25 °C corresponde a una temperatura que, durante décadas, estuvo asociada principalmente a los meses más cálidos del año. Superarlo un centenar de veces significa, sin embargo, que los días calurosos han dejado de concentrarse únicamente en el verano y han empezado a aparecer con mayor frecuencia a lo largo de la primavera, el verano e incluso el inicio del otoño.
La estación de París-Montsouris, una de las principales referencias meteorológicas de la capital francesa, ha permitido seguir la evolución del clima parisino a lo largo de muchas décadas. Según la Agence Parisienne du Climat, la primavera de 2026 fue la más cálida jamás registrada en París, con una temperatura media estacional de 14.4 °C, unos 2.1 °C por encima de lo normal.
Un año marcado por el calor extremo
El nuevo récord se produce tras una sucesión de episodios de calor excepcional en Francia. En junio, el país vivió una de las olas de calor más intensas de su historia reciente.
El 23 de junio, la temperatura alcanzó los 44.3 °C en Pissos, en el departamento de las Landas, mientras que Burdeos llegó a los 4.1 °C. Météo-France calificó ese día como el más caluroso desde el inicio de sus mediciones nacionales en 1947.
París también sufrió los efectos de este episodio. Las altas temperaturas obligaron a la Torre Eiffel a cerrar antes de lo habitual y llevaron al Museo del Louvre a reducir temporalmente su horario de apertura. Las autoridades de la región de Île-de-France también recomendaron que, siempre que fuera posible, las personas trabajaran desde casa y evitaran los desplazamientos innecesarios durante los momentos de mayor calor.
Sin embargo, el calor de 2026 no se limitó a unas pocas semanas. Ya cerca del final del verano, Francia confirmó que había vivido el verano más caluroso desde que comenzaron los registros nacionales, con una temperatura media de 24 °C entre junio y agosto, es decir, 3.6 °C por encima de la media histórica. La estación también se caracterizó por precipitaciones muy inferiores a lo normal y condiciones de sequía especialmente severas.
Más que un récord, una señal de cambio
Un solo récord no basta para demostrar el cambio climático. Lo que más llama la atención es la acumulación de señales.
El número de días de calor va en aumento, las olas de calor llegan antes y se prolongan más tiempo, y los episodios extremos alcanzan valores cada vez más elevados. La propia Météo-France señala que el calentamiento climático incrementa la frecuencia y la intensidad de los fenómenos extremos, incluidas las olas de calor y las sequías.

Para una ciudad densamente construida como París, esta evolución tiene consecuencias particularmente importantes. El hormigón, el asfalto y los edificios acumulan calor durante el día y lo liberan lentamente por la noche, dificultando el enfriamiento. Por ello, el problema no se limita a la temperatura máxima registrada durante la tarde; las noches más cálidas también pueden impedir que el cuerpo se recupere adecuadamente tras una jornada calurosa.
La situación también plantea desafíos para la salud pública, el transporte, el consumo de energía y la conservación del patrimonio. Durante la gran ola de calor de junio, por ejemplo, las autoridades advirtieron sobre el impacto de las altas temperaturas en la red ferroviaria, mientras que un reactor de la central nuclear de Golfech tuvo que ser desconectado después de que el agua utilizada para la refrigeración superara el límite de seguridad establecido.
¿Está París entrando en una nueva realidad climática?
Superar los 100 días por encima de los 25 °C no significa que París se esté transformando en una ciudad mediterránea. El clima sigue siendo templado y los periodos frescos continuarán formando parte de la realidad parisina.
Hace 154 años, cuando comenzaron los registros que permiten establecer esta comparación, nadie habría podido imaginar una capital francesa acumulando tantos días calurosos en un solo año. En 2026, ese escenario se convirtió en realidad.
Y lo más importante de esta cifra no es solo el hecho de que París haya alcanzado los 100 días por encima de los 25 °C. Es lo que representa: aquello que antes era excepcional se está volviendo progresivamente más frecuente, y las ciudades europeas se ven obligadas a adaptarse a un clima cada vez más cálido.