Súper el Niño se acerca a su fase más intensa: las alertas de la OEA para América y el impacto en México

El Niño se acerca a su máxima intensidad y la OEA llama a prepararse ante sequías e inundaciones en América. México también figura entre los países con posibles afectaciones al agua, la agricultura y la energía.

Los impactos de El Niño varían según la región y no siempre ocurren al mismo tiempo.
Los impactos de El Niño varían según la región y no siempre ocurren al mismo tiempo.

En algunas regiones, la preocupación será que el agua escasee; en otras, que llegue en cantidades difíciles de manejar. La Organización de los Estados Americanos (OEA) llamó a los países a prepararse ante los posibles efectos de El Niño durante 2027, desde sequías hasta inundaciones y deslizamientos.

Se espera que El Niño alcance su máxima intensidad entre noviembre y diciembre de 2026. Esto no implica que sus mayores impactos ocurran justo entonces: su temporalidad varía según la región y algunos efectos pueden acumularse o prolongarse durante los primeros meses de 2027.

El aviso, publicado el 26 de octubre, acompaña una nota técnica elaborada por su Departamento de Desarrollo Sostenible, en colaboración con la Organización Meteorológica Mundial y el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño. El documento sitúa el máximo previsto del episodio entre noviembre y diciembre de 2026.

Un fenómeno que continúa fortaleciéndose

El Niño se caracteriza por un calentamiento anormal y persistente de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, que modifica la circulación atmosférica y puede alterar la distribución de las lluvias y las temperaturas en regiones distantes. Pero sus consecuencias cambian según el territorio y la época del año.

Anomalías de temperatura superficial del mar el 1 de noviembre de 2026. Crédito: NOAA Coral Reef Watch.
Anomalías de temperatura superficial del mar el 1 de noviembre de 2026. Crédito: NOAA Coral Reef Watch.

La evaluación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), emitida el 8 de octubre, indicó que el fenómeno seguía fortaleciéndose. La región de vigilancia Niño 3.4 registraba un aumento de la temperatura superficial de 2.1 °C, mientras que algunos sectores del Pacífico ecuatorial oriental superaban los 4 °C.

El mismo reporte estimó una probabilidad superior al 83 % de condiciones fuertes a muy fuertes hasta el trimestre enero-marzo de 2027. Pero ¡OJO!, aunque aumentan las posibilidades de impactos característicos de El Niño, la NOAA advierte que estos no están garantizados en cada región.

Sequías e inundaciones: las advertencias para América

La OEA identifica riesgos de sequía en el Corredor Seco centroamericano, el Caribe insular, las regiones Andina y Caribe de Colombia, Venezuela y la Amazonía. En contraste, señala posibilidades de mayores precipitaciones en la costa de Ecuador, el norte de Perú, el centro-sur de Chile y la Cuenca del Plata, con peligro de inundaciones y deslizamientos.

Patrones históricos de lluvias durante El Niño según región y meses. Crédito: IRI (2023).
Patrones históricos de lluvias durante El Niño según región y meses. Crédito: IRI (2023).

Y los efectos pueden extenderse más allá del tiempo atmosférico. Una menor disponibilidad de agua compromete cosechas, abastecimiento urbano y generación hidroeléctrica. Las lluvias intensas, por su parte, pueden provocar inundaciones, deslaves, dañar viviendas, caminos y otras infraestructuras. La disponibilidad de agua constituye el eje de los riesgos señalados por el informe.

México: atención a las diferencias regionales

Para México, también hay que distinguir meses y regiones. El informe muestra una perspectiva de mayores probabilidades de lluvias superiores al promedio para octubre-diciembre, sobre todo en el Centro-Norte del país.

Sin embargo, el mismo documento identifica riesgos de estrés hídrico en cuencas del Norte, sequía agrícola y mayor demanda eléctrica para el periodo extendido hasta marzo de 2027. Su evaluación territorial contempla desde déficit de lluvias a lluvias normales durante este periodo.

Según el pronóstico de Meteored, durante el otoño e invierno podrían presentarse más episodios de lluvia y frío en la mitad Centro-Norte, incluida la vertiente del Golfo, mientras que en el Sur y Sureste se prevé un invierno generalmente menos lluvioso.

Ante estos contrastes, la OEA recomienda reforzar las alertas tempranas, preparar reservas de agua, proteger la producción agrícola y fortalecer la vigilancia sanitaria. Actuar antes de las emergencias puede reducir sus consecuencias humanas y económicas.

Referencias de la noticia

OEA. (2026). El Niño: Perspectivas, potenciales impactos y acción anticipatoria.
IRI. (2023). El Niño y las lluvias..