No tires tu cempasúchil después de Día de Muertos estas son las formas de darle una segunda vida

Antes de tirar las flores de tu altar, conoce por qué el cempasúchil todavía puede sorprenderte y qué puedes hacer con él para aprovechar todos sus beneficios dentro de tu Edén.

Aunque termina Día de Muertos, algunas plantas de cempasúchil pueden seguir floreciendo y conservarse por más tiempo.
Aunque termina Día de Muertos, algunas plantas de cempasúchil pueden seguir floreciendo y conservarse por más tiempo.

Después de las celebraciones del Día de Muertos llega el momento de desmontar el altar, guardar las fotografías, quitar las veladoras y recoger las decoraciones, pero entre todo eso, nace una pregunta interesante: ¿qué hacemos con todos los cempasúchiles?

Para cuando las celebraciones terminan, algunas flores ya están marchitas, otras todavía lucen bien y las que compramos en maceta incluso pueden seguir floreciendo. Sin embargo, muchas veces terminan en la basura.

Y resulta que esta flor tan mexicana tiene mucho más que ofrecer. El cempasúchil (Tagetes erecta) es conocido por su característico color naranja y su presencia en las ofrendas, pero también tiene propiedades y características que lo hacen interesante para la jardinería, la agricultura y hasta la elaboración de productos naturales.

Eso sí, antes de comenzar es recomendable revisar qué tipo de flores tenemos. Un ramo cortado no se conserva igual que una planta con raíces, y tampoco todas las flores marchitas sirven para obtener semillas. Saber en qué estado se encuentran nos ayudará a elegir qué hacer con ellas y descubrir que todavía podemos darles un buen uso.

De las semillas a la composta, ideas para poner en práctica

Si tienes cempasúchil en maceta, puedes guardar sus semillas para la próxima temporada. Deja que algunas flores maduren y se sequen en la planta, retira las cabezuelas y extrae las semillas alargadas de su interior. Una vez secas, consérvalas en un sobre de papel, lejos de la humedad y el calor.

Las cabezuelas secas pueden contener semillas maduras, siempre que hayan completado su desarrollo antes de recolectarlas.
Las cabezuelas secas pueden contener semillas maduras, siempre que hayan completado su desarrollo antes de recolectarlas.

¿Pero, ingeniero, qué hacemos con las flores marchitas y los tallos? ¡A la composta! Retira primero los adornos, corta los residuos vegetales en pedazos pequeños y mézclalos con hojas secas o cartón sin recubrimiento.

Procura que la mezcla tenga buena ventilación y una humedad moderada. Con el tiempo, los microorganismos transformarán estos materiales en composta que ayudará a mejorar la estructura del suelo.

Ahora que si te gustan las manualidades, también existen opciones muy de Pinterest. Puedes secar los pétalos en un lugar ventilado y sin Sol directo para incorporarlos en papel artesanal, separadores de libros o decoraciones.

Incluso puedes experimentar con tintes naturales: calienta los pétalos en agua, cuela la infusión y prueba el color sobre papel o fibras naturales. Su contenido de carotenoides, como la luteína, explica sus tonos amarillos y anaranjados, aunque el resultado puede variar y no siempre será resistente al lavado.

Una planta con más secretos de los que imaginas

Si tu cempasúchil sigue verde y sano, todavía puedes disfrutar de sus flores. Basta con mantenerlo en un sitio soleado, regarlo sin llegar a inundarlo y retirar las flores marchitas. Esto puede estimular nuevos botones mientras las condiciones sean las adecuadas. Eso sí, es una especie anual, por lo que eventualmente terminará su ciclo de vida, aunque reciba los mejores cuidados.

Las semillas maduras de cempasúchil pueden conservarse en sobres de papel, protegidas de la humedad y el calor.
Las semillas maduras de cempasúchil pueden conservarse en sobres de papel, protegidas de la humedad y el calor.

Algo muy interesante y que pocos saben es que algunas especies y variedades del género Tagetes pueden ayudar a controlar ciertos nematodos fitoparásitos, pequeños organismos que afectan las raíces de los cultivos.

Parte de este efecto se relaciona con compuestos presentes en sus tejidos, especialmente en las raíces. Sin embargo, la estrategia mejor respaldada consiste en cultivarlas como cobertura o dentro de rotaciones, no en preparar remedios caseros con las flores del altar.

Aunque existen preparaciones tradicionales con estas flores, las que compramos para decorar pueden haber recibido productos químicos no aptos para alimentos. Por eso, evita utilizarlas en infusiones o recetas si desconoces cómo fueron cultivadas. Para consumirlas, lo adecuado es elegir flores destinadas expresamente al uso alimentario.

Al quitar tu altar de este año, dedica unos minutos a revisar el estado de las flores y plantas. Algunas podrán conservarse, otras servirán para experimentar en casa y los restos vegetales sanos podrán ir a la composta. Conocer su estado y sus posibilidades es suficiente para decidir qué hacer con cada una, sin que se convierta en un dolor de cabeza.