Aït Ben Haddou: el tesoro de adobe en el desierto que revive los grandes mundos de la antigüedad
Impresionante conjunto de edificios que se encuentran protegidos por altas murallas; es un tipo de hábitat tradicional presahariano instalado en el corazón del desierto marroquí y que merece ser visitado.

Este singular y bello complejo, representa uno de los grandes tesoros arquitectónicos más impresionantes instalados en el Norte de África. Su arquitectura logra cautivar a sus visitantes que son atraídos de buena parte del mundo.
Considerado como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año de 1987, es una increíble ciudadela que se encuentra protegida por altos muros y que se ha mantenido firme aún con el paso de los siglos. Se trata de Ait Ben Haddou en Marruecos.
Esta antigua fortaleza representa uno de los mejores tesoros arquitectónicos localizados en el Norte de África. Localizada estratégicamente en las derivaciones del Alto Atlas, el imponente territorio ha resistido el paso de los siglos pues su arquitectura de adobe se ha mantenido prácticamente intacta.
Localizada a unos 190 kilómetros de la ciudad de Marrakech, la población es un destino popular para los turistas que buscan explorar la también llamada “ciudad roja”. Se le identifica además como uno de los espacios más bellos de Marruecos, además de ser visita obligada para los exploradores del desierto africano.
Destino popular para el turismo regional
La arquitectura de las también llamadas “kasbahs” o simplemente “kasbah” son conjuntos que se encuentran coronados por torres defensivas, similares a las estructuras de los castillos medievales. Antiguamente eran grandes pueblos bereberes, rodeados de murallas para defender sus casas, palmerales y cosechas.

Formaban grandes comunidades mercantiles y agrarias, con una visión muy singular sobre el Islam. Estas edificaciones son de las que se encuentran mejor conservadas en la nación africana y de las más impresionantes en ese país.
A pesar de que no se conoce con exactitud la fecha de su construcción, evidentemente es una edificación muy antigua y protegida por las autoridades desde el año de 1953. Al visitarla, es posible admirar sus edificios, mientras se conoce un poco más de su historia a través de las numerosas leyendas.
Escenario de múltiples series y películas
Este imponente Patrimonio Mundial de la Humanidad, ha sido escenario de múltiples series de televisión y películas, algunas de las cuales han sido muy populares y taquilleras, como: Gladiador, Alejandro Magno, Prince of Persia, la última tentación de Cristo, en Jesús de Nazaret o juego de Tronos.
La kasbah, además de estar rodeada por murallas cuenta con dos puerta que controlan el acceso a la villa. Su distribución se divide en dos partes: una pública, en donde se encuentra la mezquita, la escuela coránica y la plaza pública; la privada, en donde están ubicadas las casas de las familias nobles con sus decoraciones.
Visitar Aït Ben Haddou es una experiencia única
Esta localidad marroquí es conocida también por su artesanía, tiendas y talleres; ahí se pueden comprar productos típicos regionales, como: joyas, cerámicas, textiles o alfombras. Al pasear por sus calles se pueden apreciar múltiples detalles tallados y arquitectónicos, balcones con celosías de madera y puertas talladas.
Al decidir visitar este territorio, se puede hacer por cuenta propia o a través de la contratación de una empresa turística, con guías especializados. Si se toma la opción de contratar un guía, es importante acordar el precio antes de iniciar el recorrido. Su gastronomía es variada y se tiene la opción de la comida internacional.
Los visitantes también pueden optar por comprar especias y productos alimenticios locales, como: higos secos, dátiles, aceite de argán y tajine, el popular platillo de la cocina marroquí. Recordemos que dentro de la cultura marroquí, el regateo forma parte de la práctica común al comprar en tiendas y mercados.