La razón por la que los expertos prohíben nadar en lagos de montaña este verano
Los lagos de montaña suelen ser lugares populares para darse un chapuzón rápido tras una caminata, ya que ofrecen la oportunidad de refrescarse. Sin embargo, esta práctica está fuertemente desaconsejada y, en ocasiones, incluso prohibida.

Un chapuzón refrescante. Pero ¿a qué precio? Es comprensible, por supuesto: tras una larga caminata a veces bajo un Sol abrasador, refrescarse en las gélidas aguas de un lago de alta montaña es un verdadero placer. Los lagos de alta montaña son un gran atractivo para los veraneantes que buscan un poco de alivio frente al calor.
Sin embargo, bañarse en un lago de montaña es, en realidad, una muy mala idea
Fiona Mille es presidenta de Mountain Wilderness France. Ella observa el comportamiento de los turistas y, aunque comprende el impulso, lamenta la falta de información al respecto. "Entiendo perfectamente que, cuando la sensación térmica alcanza los 43 grados, uno quiera darse un baño allí arriba. Pero el problema es que no siempre somos conscientes del impacto de nuestras acciones".
Entonces, ¿por qué es mala idea darse un simple chapuzón en un lago?
Sencillamente, porque destruye el entorno local. Por un lado, pisotear las orillas del lago es una causa importante de degradación local. Un informe publicado el pasado mes de noviembre por el Museo de Historia Natural de París señala que dicho pisoteo podría "provocar la desaparición de la vegetación acuática y de la fauna asociada". Por tanto, el mero hecho de caminar por estas zonas resulta perjudicial.
El problema radica en que el número de visitantes a estos lugares aumenta año tras año, lo que conlleva una mayor actividad humana en estas zonas. Lamentablemente, esta actividad está lejos de ser beneficiosa para el medio ambiente.

Decenas de miles de turistas visitan estos lagos y algunos de los sitios carecen de protección, tal como explica Fiona Mille: "El verdadero desafío se encuentra fuera de los parques nacionales y las reservas, en zonas que no cuentan con protección directa".
Entonces, ¿qué se puede hacer para proteger estas zonas y lagos sin arruinar la experiencia turística? Es mejor optar por los ríos, donde el agua está en movimiento, Fiona Mille considera que este es el enfoque adecuado:
"Más allá de las campañas de concienciación, creo que es importante fomentar la presencia humana en las zonas de montaña".

En su opinión, es fundamental que la gente comprenda y acepte por qué bañarse en un lago no es buena idea, sobre todo porque los productos que utilizamos, como la crema solar, destruyen por completo la microfauna. Un informe del Museo de Historia Natural explica que estas cremas contienen "nutrientes inorgánicos que pueden favorecer el crecimiento de algas".
En aguas cargadas de productos químicos procedentes de los protectores solares, la biodiversidad está desapareciendo, empezando por la fauna acuática. Opta por ríos o lagos artificiales para evitar alterar la biodiversidad local.
Referencia de la noticia
Elsa Provenzano, 20 Minutes. Pourquoi il ne faut pas se baigner dans un lac de montagne (même si on en a très envie).