Los menos visitados y las aguas más cristalinas: ruta de los cenotes de Riviera
Ubicados en una de las regiones más privilegiadas del territorio nacional por su abundante agua y su clima excepcional. Estos paisajes naturales se destacan por su enorme riqueza ecológica.

Son uno de los mayores tesoros naturales de la Península de Yucatán, y se consideran entre las principales atracciones de México. Sus aguas semi-cristalinas de color turquesa han cautivado a miles de visitantes que cada año llegan a conocerlos o regresan para admirarlos nuevamente.
Estas piscinas naturales, se forman cuando el techo de las cavernas, compuestas principalmente por roca caliza, colapsa y deja al descubierto los ríos subterráneos que recorren gran parte del subsuelo del Sureste Mexicano. Dependiendo de su edad geológica, los cenotes presentan distintas formas, profundidades y características.
Se trata de los cenotes, palabra que proviene del maya “dzonot” o “tz’onot”, cuyo significado es abismo o caverna con agua. Para los pueblos mayas prehispánicos, estas formaciones naturales eran consideradas portales sagrados hacia el inframundo.

Se cree que estos sitios eran habitados por deidades y funcionaban como lugares sagrados para rituales, sacrificios y ceremonias religiosas. Actualmente, en muchos cenotes se han encontrado cerámicas, restos arqueológicos y huesos humanos que evidencian su importancia cultural para las antiguas civilizaciones mayas.
El origen de los cenotes y sus características
Hace aproximadamente 66 millones de años, un asteroide de entre 10 y 15 kilómetros de diámetro impactó la región de la actual península de Yucatán, formando un cráter de más de 180 kilómetros de diámetro. El suelo calizo se fracturó profundamente y se formaron una serie de grietas y patrones de anillos que permitieron la filtración del agua.
El impacto sucedió en el sitio que hoy se conoce como Chicxulub, en el estado de Yucatán. La mayoría de los cenotes son de agua dulce, especialmente los que se encuentran en este territorio estatal y tierra adentro. Existen algunos, en donde se mezcla el agua dulce con la salada.
Cuatro tipos generales
Los cenotes se clasifican en cuatro tipos generales, catalogados principalmente por su grado de apertura y edad geológica. El primero es el cenote cerrado o joven, que permanece bajo tierra y solo puede accederse descendiendo por escaleras o cavidades. En estos casos, el agua se encuentra completamente cubierta por una bóveda rocosa.

También existen los de edad media o semi abiertos, en donde parte del techo se encuentra derrumbado creando aberturas que permiten el paso de la luz solar.
Además están los cenotes maduros, donde la bóveda de la caverna colapsó por completo, formando espacios abiertos que adquieren la apariencia de pequeños lagos naturales.
La última etapa corresponde a los cenotes tipo aguada o ancianos. En ellos no solo desaparece el techo, sino que también comienzan a colapsar las paredes laterales. Se encuentran totalmente a nivel del suelo, son de fácil acceso desde la orilla y son los más integrados a la vegetación nativa.
Espacios imperdibles en la Riviera Maya
En sitios como Dos Ojos o Chac Mool, localizados cerca del Mar Caribe, se pueden apreciar dos capas bien diferenciadas: la superior de agua dulce, así como una inferior de agua salada que ingresa desde el mar por medio de las fisuras: es una experiencia única que cautiva a quienes los vistan.
De acuerdo a los censos que han realizado las autoridades, se han contabilizado entre 15 mil y 20 mil cenotes en total; alrededor de 200 son los que están abiertos al público para actividades de turismo deportivo. De entre todos, el Chac Mool es uno de los preferidos por los buceadores menos experimentados.
Diversión para toda la familia que todos debemos proteger
Uno de los cenotes más visitados en la Península de Yucatán es el Ik Kil, el cual se encuentra a tan solo 3 kilómetros de Chichen Itzá; tiene un diámetro de 60 metros y una profundidad de 40 metros. En este lugar se han realizado diversos eventos deportivos de talla internacional.
Por su fragilidad ecológica, estos ecosistemas deben ser protegidos. Antes de ingresar a un cenote es importante seguir las reglas establecidas, como ducharse previamente, ya que los residuos de bloqueadores, repelentes o productos químicos pueden contaminar el agua.
Recomendaciones y aspectos de seguridad
La mayoría de los cenotes reciben visitantes entre las 10:00 y las 17:00 horas. El costo de entrada oscila entre 100 y 300 pesos. Si se prefiere contratar un tour con guías profesionales tiene un costo entre 800 y 1,500 pesos. Se recomienda llegar temprano para evitar aglomeraciones.
En algunos de estos sitios existen algunas restricciones para personas asmáticas, con problemas de presión, diabetes o embarazo. Por lo que se recomienda que antes de contratar se revise este aspecto. Algunos paseos incluyen bebidas no alcohólicas y el equipo necesario para realizar una práctica segura.
Referencia de la Noticia
Blog. Riviera Maya. Gobierno de México - Secretaría de Relaciones Exteriores.