¿Por qué los lugares místicos atraen cada vez más a los turistas?
En un mundo cada vez más conectado, muchos de nosotros optamos por desconectarnos un tiempo para descubrir lugares impregnados de misticismo. Lejos de las redes y de Internet, buscamos conectar con nuestra espiritualidad.

Espiritualidad y turismo: este tipo de viaje cuenta cada vez con más adeptos. Es posible encontrarlos recorriendo el Camino de Santiago, contemplando las piedras de Stonehenge o siguiendo los senderos hacia Machu Picchu.
En un mundo hiperconectado, donde nos cuesta desprendernos de los teléfonos inteligentes y las redes sociales, hay quienes desean desconectarse por completo y dirigirse a lugares célebres por su naturaleza misteriosa —o incluso mística—.
gares místicos: una vía de escape del mundo hiperconectado J
Jeffrey Kripal, autor del libro How to Think Impossibly, explica que pese a la sociedad en la que vivimos, esta conexión con la espiritualidad es esencial para el ser humano. El objetivo es vivir una experiencia que trascienda el propio yo.
Los seres humanos concebimos lo sagrado como una energía que habita en lugares o edificios concretos. Asimismo, señala que "volver a estos sitios sagrados es una cualidad innata de la naturaleza humana; como seres humanos, sentimos una necesidad inexplicable de ellos".
La necesidad de reconectar con uno mismo, lejos del materialismo omnipresente
Ya se trate de edificios, estructuras creadas por el hombre o maravillas de la Madre Naturaleza, la belleza del mundo nos conmueve profundamente. De hecho, sentimos el deseo de acercarnos a ella, tal como explica la antropóloga Susannah Crockford.
"Las montañas, las grandes masas de agua y los cañones suelen inspirar este sentimiento de reverencia". En sus palabras: "las catedrales, los templos y las mezquitas se construyen para generar esa sensación de conexión con algo superior a nosotros mismos". Entonces, ¿qué buscan estos viajeros al perseguir esa experiencia trascendental?

Para los especialistas, la respuesta depende de a quién se le pregunte. "No existe una única respuesta que defina la naturaleza sagrada de estos espacios. Cuando alguien responde a esta pregunta, la respuesta revela más sobre la persona que sobre el lugar mismo", afirma Susannah Crockford.
Desde las Líneas de Nazca en Perú hasta la Isla de Pascua en Chile y el Valle de los Reyes en Egipto, la gente visita estos sitios por diversas razones. Algunos acuden a lugares de culto porque creen en Dios.
Otros desean impregnarse de la energía del lugar, tal vez con la esperanza de entrar en contacto con lo divino. Para Jeffrey Kripal, lo más importante es la poderosa conexión entre el lugar y el visitante. "Sospecho que se trata de una relación entre la persona y el lugar", señala.

Susannah Crockford explica: "Estas experiencias son personales e individuales. No existe una experiencia concreta que se pueda replicar para demostrar que se ha tenido tal encuentro. Pero eso no significa que no hayan ocurrido".
Referencia de la noticia
Tiffany Nieslanik, 2 juin 2026. Stonehenge, Sedona, pourquoi les lieux mystiques nous attirent-ils autant ?, National Geographic