Visitar cementerios emblemáticos europeos es otra forma de celebrar Halloween
Halloween es, sin duda, el mejor momento para adentrarse en el turismo funerario. Desde París hasta Oslo, descubra los cinco cementerios más fascinantes de Europa.

Olvídese de las casas encantadas, las experiencias inmersivas carísimas y los trenes fantasma abarrotados de turistas. Entre los lugares más fascinantes para celebrar Halloween sin gastar ni un céntimo se encuentran los cementerios.
El turismo funerario o tafofilia consiste en interesarse por este patrimonio, que abarca cementerios históricos, criptas y tumbas de personajes célebres, y visitarlo por su arquitectura, su historia o su atmósfera.
La aplicación de viajes eSIM Saily ha publicado su Tombstone Tourism Index (Índice de turismo de cementerios), que clasifica los cementerios históricos más bellos de Europa.
Se han tenido en cuenta cinco factores: la presencia de personalidades famosas enterradas en el lugar, el interés visual, el estatus patrimonial, la tranquilidad de la visita y la accesibilidad en transporte público desde el centro de la ciudad. A cada categoría se le asignó un porcentaje de importancia para destacar los cementerios más interesantes para los visitantes.
Museos al aire libre
"Los cementerios históricos son museos al aire libre repletos de esculturas e historias increíbles, y no cobran entrada", señala Matas Cenys, responsable de producto en Saily. "Halloween es una buena excusa para descubrirlos, pero merecen una visita cualquier día del año".
Père-Lachaise: un paseo romántico en el corazón de París
Con dos siglos de historia a sus espaldas, el Père-Lachaise es un cementerio en activo que alberga unas 70 000 tumbas repartidas en 44 hectáreas. Es el espacio verde más extenso dentro de París y debe su fama tanto a las celebridades que allí descansan como a la riqueza romántica de sus monumentos escultóricos, integrados en una naturaleza exuberante.

Al recorrer sus 15 kilómetros de senderos, se descubren las sepulturas de personalidades como Frédéric Chopin, Édith Piaf, Marcel Proust, Gertrude Stein, Molière, Balzac y Sarah Bernhardt. La tumba de Jim Morrison, el cantante de The Doors, es una de las más buscadas; por su parte, el sepulcro de Oscar Wilde, cubierto de marcas de lápiz labial, ha tenido que ser protegido con un cristal.
La visita es gratuita y el lugar se encuentra a solo 15 minutos del centro de París. Le recomendamos descargar la aplicación oficial para orientarse en este inmenso espacio.
Vår Frelsers Gravlund y la sección de personajes célebres en Oslo
Fundado en 1808, durante la época victoriana, el cementerio de Vår Frelsers (Nuestro Salvador) se sitúa en el centro histórico de Oslo. El Aereslunden (la sección de los hombres ilustres), inaugurado en 1904, reúne las tumbas de numerosos artistas, escritores y políticos que forjaron la identidad nacional. Allí descansan el padre del teatro moderno, Henrik Ibsen; el pintor de El grito, Edvard Munch; el pintor Christian Krohg; el explorador polar Fridtjof Nansen; así como el poeta Bjørnstjerne Bjørnson y el compositor Richard Nordraak.
Situado a unos 10 minutos a pie del centro de la ciudad, el recinto es de acceso gratuito y está abierto a todo el público. Sus senderos, sombreados y arbolados, ofrecen un entorno íntimo y silencioso, ideal para pasear. El lugar alberga una rica colección de monumentos funerarios y esculturas antiguas, con estilos que van desde el clasicismo hasta el romanticismo (destacando, entre otros elementos, una antigua capilla de piedra construida en 1864, utilizada hoy por la Iglesia ortodoxa rusa).
El cementerio de Dean: una inmersión en la época victoriana
Aún menos conocido que Vår Frelsers Gravlund, a pesar de encontrarse a pocos pasos de la calle más transitada de Edimburgo, el cementerio de Dean es una obra maestra de la arquitectura victoriana. Está repleto de monumentos funerarios, mausoleos sofisticados, ángeles de piedra, símbolos celtas y esculturas elaboradas que dan testimonio del arte del siglo XIX.
Lejos del bullicio del centro de la ciudad, el lugar ofrece un entorno bucólico y misterioso, invadido por una vegetación exuberante, árboles centenarios y senderos tranquilos frecuentados por ardillas.
Entre las personas aquí enterradas se encuentran algunas de las que dieron forma a la Edimburgo moderna, como el arquitecto William Playfair, el filósofo Dugald Stewart y el retratista Henry Raeburn.
El cementerio de Olšany, un vasto espacio verde en el corazón de Praga
El cementerio de Olšany, en Praga, es un auténtico laberinto de tumbas barrocas deterioradas, criptas, capillas y espectaculares mausoleos de estilo neogótico y Art Nouveau, cubiertos en parte por hiedra y musgo.

Fundado en 1680 para enterrar a las víctimas de una epidemia de peste, el recinto se extiende a lo largo de más de 50 hectáreas y agrupa doce cementerios distintos donde descansan más de dos millones de personas, entre ellas Franz Kafka, una de las figuras literarias más célebres de Praga.
Highgate, el cementerio-jardín de Londres
El cementerio de Highgate, en Londres, es uno de los cementerios-jardín más notables del siglo XIX. Sin embargo, es objeto de debate, ya que la entrada no es gratuita, salvo para los titulares de concesiones y quienes poseen un pase de propietario.
Aun así, sigue siendo sumamente popular, y con razón. En primer lugar, por su extraordinaria arquitectura victoriana, que incluye la «Avenida Egipcia» —un portal monumental inspirado en el antiguo Egipto que conduce a cámaras funerarias— y el "Círculo del Líbano" una rotonda de catacumbas construida en torno a un gran cedro centenario, todo ello en un entorno romántico y agreste. Además, allí está enterrado Karl Marx, junto a George Eliot, Christina Rossetti y Michael Faraday.
Referencia de la noticia
Saskia O'Donoghue, EuroNews. (25 octobre 2026). Tourisme des cimetières : pourquoi l'Europe en raffole à Halloween.